Sólo el sexo de citas

El camino del Zen (Alan Watts) (1957)

2020.11.04 09:15 kong-dao El camino del Zen (Alan Watts) (1957)

Para nosotros el conocimiento humano es lo que un taoísta llamaría conocimiento convencional (...) Semejante conocimiento se llama convencional porque es cosa de acuerdo social acerca de los códigos de comunicación (...) valoración de los actos y las cosas. Así, la tarea de la educación consiste en hacer que los niños se tornen capaces de vivir en una sociedad persuadiéndolos a aprender y a aceptar sus códigos: las reglas y convenciones de comunicación por las cuales la sociedad se mantiene unida. Cuando nos volvemos hacia la antigua sociedad china encontramos dos tradiciones «filosóficas» que desempeñan papeles complementarios: el Confucianismo y el Taoísmo. En general, el primero se ocupa de las convenciones lingüísticas, éticas, jurídicas y rituales que proporcionan a la sociedad un sistema de comunicación. En otras palabras, el Confucianismo se preocupa del lenguaje convencional y bajo sus auspicios se educa a los niños de modo que sus naturalezas originalmente díscolas y caprichosas se ven obligadas a ajustarse al lecho procústeo del orden social. El individuo se define a sí mismo y a su puesto en la sociedad según fórmulas confucianas. (...) el Taoísmo se interesa por el conocimiento no convencional, por comprender la vida directamente, en lugar de prestar atención a los términos lineales y abstractos del pensamiento representativo. En ciertas naturalezas el conflicto entre la convención social y la espontaneidad reprimida es tan violento que se manifiesta en crímenes, demencias y neurosis que son el precio que pagamos por los beneficios del orden, que nadie pone en duda. Tanto en el pensamiento taoísta como confucianista es fundamental confiar en el hombre natural, y desde el punto de vista de esas escuelas la desconfianza occidental en la naturaleza humana —por razones teológicas o tecnológicas— parece ser una especie de esquizofrenia.

según tanto el Taoísmo como el Zen, el centro de la actividad de la mente no reside en el proceso del pensar consciente, en el ego. Cuando un hombre ha aprendido a dejar quieta su mente de modo que funcione de la manera integral y espontánea que le es natural, comienza a mostrar esa especial «virtud» o «poder» llamado te (Nota propia: Virtud) (...) Te es, además, la virtud espontánea y sin afectación que no puede ser cultivada o imitada por ningún método deliberado (...) te es el ingenio impensable, el poder creador de las funciones espontáneas y naturales del hombre, poder que queda bloqueado cuando tratamos de dominarlo mediante métodos y técnicas formales.

Razonable, humanista, nada fanático, el Confucianismo es uno de los sistemas de convención social más viables que el mundo haya conocido.

Los hombres razonables —es decir, los que se comportan como verdaderos seres humanos— serán siempre capaces de llegar a un compromiso, pero los hombres que se han deshumanizado convirtiéndose en ciegos adoradores de una idea o de un ideal son fanáticos cuya devoción por las abstracciones los convierte en enemigos de la vida.

Nada en el universo puede existir por sí mismo —ninguna cosa, ningún hecho, ningún ser, ningún suceso— y por esta razón es absurdo separar algo como ideal que alcanzar, pues lo apartado existe sólo en relación a su opuesto, ya que lo que es se define por lo que no es: el placer se define por el dolor, la vida por la muerte y el movimiento por el reposo.

Desde cierto punto de vista la misma relatividad existe entre nirvana y samsara, bodhi (despertar) y klesa (contaminación). Es decir, la búsqueda del nirvana implica la existencia y el problema del samsara, y la búsqueda del despertar implica que estamos contaminados por un estado ilusorio. Para decirlo de otro modo: tan pronto como se convierte al nirvana en objeto de deseo, se torna elemento de samsara. El verdadero nirvana no puede ser deseado porque no puede ser concebido. Pero la ecuación «nirvana es samsara» es verdadera también en otro sentido, pues lo que nos parece ser samsara es realmente nirvana, y lo que nos parece ser el mundo de la forma (rupa) es realmente el vacío (sunya). Con todo, el Mahayana tiene otro término para designar la realidad, que es quizá mejor que sunya, el vacío. Tal es la palabra tathata, que podemos traducir como «ser tal», «ser así» o «ser eso». La palabra sánscrita tat (de donde viene la voz inglesa that, «eso») probablemente se basa en los primeros esfuerzos del niño que comienza a hablar y señala algo diciendo «Ta» o «Da». (Lo que induce a los padres de habla inglesa a creer que el niño los llama por su nombre: «Dada» o «Daddy»). Pero acaso el niño sólo expresa su reconocimiento de la existencia del mundo y dice: «¡Eso!». Cuando no decimos más que «Eso». o «Así» señalamos el reino de la experiencia no verbal, a la realidad tal como la percibimos directamente, porque tratamos de indicar lo que vemos o sentimos más bien que lo que pensamos o decimos. Tathata, por tanto, indica el mundo tal como es, sin cubiertas ni divisiones de símbolos y definiciones del pensamiento. (...) Tathagata es el verdadero estado de un Buddha y de todos los seres en general, también se dice que es nuestra verdadera y original naturaleza, y, por tanto, nuestra «naturaleza búdica».

Una de las doctrinas cardinales del Mahayana sostiene que todos los seres están dotados de naturaleza búdica, y que por ende tienen la posibilidad de convertirse en Buddhas. Debido a que la naturaleza búdica es idéntica a tathata, el término Buddha se emplea a menudo para designar la realidad misma y no sólo la del hombre que ha despertado. Así ocurre que en el Mahayana a menudo se considera que un Buddha es una personificación de la realidad, y constituye la base de esos cultos populares en los cuales los Buddhas parecen ser personificados como dioses.

(...) la escuela Sukhavati o de la Tierra Pura, que sostiene que todos los esfuerzos por llegar a ser Buddha no son más que el falso orgullo del ego. (...) Hasta Nagarjuna sentía simpatía por esta doctrina, porque evidentemente es una manera popular y más gráfica de decir que puesto que nuestra propia naturaleza es ya la naturaleza búdica, no tenemos nada que hacer para convertirla en ella. Por el contrario, tratar de convertirse en Buddha es negar que uno ya lo es, y únicamente sobre esta base podemos alcanzar el conocimiento búdico.

El Budismo de la Tierra Pura es evidentemente un fruto de la doctrina bodhisattva, según la cual la tarea propia del hombre liberado es liberar a todos los demás seres mediante upaya o los «medios hábiles». Mediante prajna o la sabiduría intuitiva percibe el interior de la naturaleza de la realidad, lo cual a su vez despierta karuna o compasión por todos los que aún están encadenados por la ignorancia. (...) prajna consiste en ver que «la forma es vacío», karuna consiste en ver que «el vacío es forma». Debido a karuna el Budismo mahayana se convirtió en la principal inspiración del arte chino durante las dinastías Sung y Yuan, arte que acentuaba las formas naturales más bien que los símbolos religiosos.

En este nivel se ve a cada «cosa-suceso» como determinada y engendrada por sí misma, es decir, como espontánea, porque ser muy naturalmente lo que es, ser tatha —justamente «así»—, es estar libre y sin obstrucción.

Los comentaristas chinos desarrollaron una cuádruple clasificación del Dharmadhatu que cobró gran importancia para el Zen en los últimos años de la dinastía T’ang. Esa clasificación de los «Cuatro reinos de Dharma» b era así: Shih c, las «cosas-sucesos» únicas, individuales, de que está compuesto el universo. Li d, el «principio» o realidad última en la que se basa la multiplicidad de las cosas. Li shi wu ai e, «no hay obstrucción entre el principio y la cosa», es decir, que no hay incompatibilidad entre nirvana y samsara, el vacío y la forma. Alcanzar uno no implica aniquilar el otro. Shih shih wu ai f, «entre cosa y cosa no hay obstrucción», es decir, que cada «cosa-suceso» implica todas las demás, y que la intuición más alta consiste simplemente en percibirlas en su natural «ser tales».

La base de la doctrina dharmadhatu («reino de Dharma»), que encontramos en el enorme Avatamsaka Sutra, es la percepción de que cada forma singular, tal como es, es el vacío, y que, además, la peculiaridad de cada forma surge del hecho de que existe en relación con todas las demás formas.

La doctrina dharmadhatu dice aproximadamente que la adecuada armonía del universo se realiza cuando a cada «cosa-suceso» se le permite ser libre y espontáneamente lo que ella misma es, sin interferencias.

Una manera simplificada y algo tosca de expresar la diferencia sería decir que los idealistas occidentales comenzaron a filosofar partiendo de un mundo compuesto de mente (o espíritu), forma y materia, mientras que los budistas comenzaron a filosofar a partir de un mundo de mente y forma (...) En consecuencia no contienen ninguna dualidad, porque la dualidad surge solamente cuando clasificamos, cuando distribuimos nuestras experiencias en cajas mentales, pues toda caja tiene un interior y un exterior. (...) Desde el punto de vista lógico la proposición «Todo es mente» no dice más que la que afirma que todo es todo. Porque si no hay nada que no sea mente, esta palabra no pertenece a ninguna clase y carece de límites, es decir, no se la puede definir. Con el mismo derecho podríamos decir ¡Bah!, y esto es casi exactamente lo que hace el Budismo al utilizar la palabra sin sentido tathata. La función de estos términos sin sentido es llamar la atención sobre el hecho de que la lógica y el sentido, con su inherente dualidad, son propiedades del pensamiento y del lenguaje pero no del mundo real. El mundo concreto, no verbal, no contiene clases ni símbolos que signifiquen o quieran decir otra cosa que sí mismos.

Todo lo que está unido por la necesidad causal pertenece al mundo de maya, y no está más allá de él. Para decirlo figurativamente: la ilusión cósmica procede del Gran Vacío sin razón ni finalidad alguna, y sólo porque no hay necesidad de que así ocurra. Pues la «actividad» del Vacío es lúdica (vikridita) porque no es acción (karma) motivada. (...) El yoga budista consiste, por tanto, en invertir el proceso, en aquietar la actividad discriminadora de la mente, y en dejar que las categorías de maya vuelvan a estar en potencia de modo que el mundo pueda ser visto en su «ser tal» no clasificado (...) que la proyección resurja, habiéndose identificado conscientemente con el carácter lúdico y ateleológico del Vacío.

Tampoco es peculiar del Zen el hecho de «no tener nada que decir», el hacer hincapié en que la verdad no puede expresarse en palabras, porque eso mismo es lo que enseña el Madhyamika y también Lao-tzu. Quienes saben no hablan; quienes hablan no saben.

(...) parecería que para el Zen no fuera necesaria la práctica de la meditación formal. Tampoco es peculiar del Zen el hecho de «no tener nada que decir», el hacer hincapié en que la verdad no puede expresarse en palabras, porque eso mismo es lo que enseña el Madhyamika y también Lao-tzu. Quienes saben no hablan; quienes hablan no saben (...) La creación del Zen puede explicarse suficientemente por el contacto de taoístas y confucianistas con los principios fundamentales del Budismo mahayana (...) Esto ocurrió gracias a la obra del gran monje y erudito indio Kumarajiva, que tradujo las sutras en Ku-tsang y Ch’ang-an entre los años 384 y 413, cuando uno de sus más destacados discípulos era el joven monje Seng-chao (384-414), que había comenzado como copista de los textos confucianos y taoístas.

El acento que ponía el Confucianismo sobre la importancia de la vida familiar no simpatizaba fácilmente con un Budismo de tipo rigurosamente monástico. Aunque los maestros budistas chinos eran generalmente monjes, tenían gran número de estudiantes avanzados seglares, y el Zen en particular siempre ha dado gran importancia a la expresión del Budismo en términos formalmente seglares: en artes de todo tipo, en trabajos manuales, y en la apreciación del universo natural. Tanto los confucianos como los taoístas estarían muy de acuerdo con la idea de un despertar que no implicara el exterminio de las pasiones humanas, expresión que también puede utilizarse para traducir el término klesa. Ya hemos observado que estas dos filosofías profesaban una peculiar confianza en la naturaleza humana. Sin embargo, no exterminar las pasiones no significa permitirles florecer indómitas. Significa abandonarlas más bien que luchar contra ellas, sin reprimirlas ni complacerse en ellas. El taoísta no es nunca violento, pues alcanza sus fines por medio de la no interferencia (wu-wei)

Los escritos de Seng-chao, así como su comentario al Vimalakirti Sutra, están llenos de citas y frases taoístas, pues parece que seguía el ejemplo de monjes menos importantes aunque más antiguos, como Hui-yüan (334-416) y Tao-an (312-385) al utilizar la «extensión de la idea» (ko-i c) para explicar el Budismo mediante paralelos taoístas.

Seng-chao trató también la aparente paradoja de que prajna es una especie de ignorancia. Como la realidad última carece de cualidades y no es una cosa, no puede convertirse en objeto de conocimiento. Por tanto prajna, la visión directa, conoce la verdad mediante el no saber. Este es uno de los principales eslabones entre el Taoísmo y Zen, pues el estilo y la terminología del Libro de Chao es completamente taoísta, aunque el tema es budista. Los dichos de los primeros maestros zen, tales como Hui-neng, Shen-hui, y Huang-po, abundan en estas mismas ideas: que conocer verdaderamente es no conocer, que la mente despierta responde de inmediato, sin calcular, y que no hay incompatibilidad entre el conocimiento búdico y la vida del mundo cotidiano.

Aún más próximo al punto de vista del Zen estaba Taosheng (360-434), compañero de estudios de Seng-chao, que fue el primer e inequívoco expositor de la teoría del despertar instantáneo.Si al nirvana no se lo puede hallar aferrándose, no puede hablarse siquiera de aproximarse a él gradualmente, por el lento proceso de acumular conocimientos. Hay que tomar conciencia de él mediante un solo relámpago intuitivo, que se llama tun wu o, en japonés, satori, que es el término zen corriente para designar el súbito despertar.

Ling-yün[53] al tratar la doctrina de Tao-sheng llega a sugerir que el despertar instantáneo es más apropiado a la mentalidad china que a la de la India, y habla en favor de la calificación de Suzuki que dijo que el Zen era una revolución china contra el Budismo indio.

Vuelve a ser mencionada más de un siglo después en una obra de Hui-yüan (523592), que asimismo la relaciona con el maestro Hui-tan, que vivió hasta aproximadamente 627.

Una de las razones para sospechar de la historia de Bodhidharma es que el Zen es tan chino por su estilo que parece improbable que tenga origen indio. Sin embargo, el muy taoísta Seng-chao fue discípulo de Kumarajiva, copio lo fue Tao-sheng, y los escritos atribuidos a Bodhidharma y a sus sucesores hasta Hui-neng (638-713) muestran la clara transición de una concepción india a una concepción china de dhyana (...) La ausencia de toda huella de una Escuela dhyana en la literatura budista india, o de Bodhidharma en relación con ella, se debe quizá al hecho de que nunca hubo una Escuela dhyana o zen ni siquiera en China hasta unos doscientos años después de la época de Bodhidharma.

Hui-neng (637-713), cuya vida y enseñanzas marcan el comienzo definitivo de un verdadero Zen chino, del Zen tal como floreció durante lo que luego se denominó «la época de la actividad zen», que abarca los últimos dos siglos de la dinastía T’ang, desde cerca del 700 al 906.

Si se toman literalmente, muchos textos budistas y taoístas confirmarán esta opinión de que el supremo estado de conciencia es una conciencia vacía de todo contenido, de toda clase de ideas, sentimientos y aun sensaciones(...) Evidentemente esto es la filosofía taoísta de la naturalidad, según la cual una persona no es genuinamente libre, desapegada, o pura, cuando su estado de ánimo resulta de una disciplina artificial.

Si al interrogarte al interrogarte alguien pregunta por el ser contéstale con el no ser. Si pregunta por el no ser contéstale con el ser. Si pregunta por el hombre corriente contesta hablándole del sabio. Si pregunta por el sabio contesta hablándole del hombre corriente. Con este método de opuestos en relación recíproca se produce la comprensión del Camino Intermedio. A cada pregunta que te haga contesta hablándole de su opuesto.

Ma-tsu tuvo otro notable discípulo en Po-chang (720-814), que se dice había organizado la primera comunidad de monjes puramente zen, y establecido sus reglas basándose en el principio de que «día sin trabajo, día sin comida». Desde entonces las comunidades zen se caracterizan por la importancia que conceden al trabajo manual y a cierto grado de autarquía económica.

Cuando el cuerpo y la mente logran la espontaneidad, se llega al Tao y se comprende la mente universal.

En 845 el emperador taoísta Wu-tsung persiguió al Budismo durante breve tiempo pero con energía. Templos y monasterios fueron destruidos, sus tierras confiscadas, y los monjes obligados a volver a la vida laica. Afortunadamente su entusiasmo por la alquimia taoísta pronto lo absorbió en experimentos con el «Elixir de la Inmortalidad» que, después de probarlo, le produjo la muerte.

El monje T’ien-t’ai, en japonés llamado Eisai (1141-1215), que estableció monasterios en Kioto y Kamakura bajo patronato imperial, introdujo en Japón en 1190 la Escuela rinzai del Zen. La Escuela soto fue introducida en 1227 por el extraordinario genio de Dogen (1200-1253), que estableció el gran monasterio de Eiheiji, rehusando, sin embargo, aceptar favores imperiales. Hay que observar que el Zen llegó al Japón poco después de iniciarse la era Kamakura, cuando el dictador militar Yoritomo y sus samurai arrebataron el poder que estaba en manos de la nobleza decadente. Esta coincidencia histórica proporcionó a la clase militar de los samurai un tipo de Budismo que les resultaba muy atractivo por sus cualidades prácticas y terrenales, y también por su modalidad sencilla y directa. Así surgió la peculiar forma de vida llamada bushido, el Tao del guerrero, que consiste esencialmente en la aplicación del Zen a las artes de la guerra (...) La asociación de la doctrina pacifista del Buddha con las artes militares siempre ha sido un enigma para los budistas de las demás escuelas. Parece implicar un completo divorcio entre el despertar y la moralidad. Pero hay que hacer comprender que, en su esencia, la experiencia budista consiste en liberarse de toda clase de convenciones, inclusive de las convenciones morales. Por otra parte, el Budismo no es una rebelión contra la convención. En sociedades en las que la casta militar es parte integrante de la estructura convencional y se acepta el papel del guerrero como una necesidad, el Budismo hará posible que el guerrero cumpla su papel como budista. No menos enigmático debería ser para un cristiano pacifista el culto medieval de la caballería. (...) La contribución del Zen a la cultura japonesa no se limita de ningún modo al bushido. Ha ingresado en casi todos los aspectos de la vida del pueblo: en su arquitectura, poesía, pintura, jardinería, juegos atléticos, oficios y profesiones; ha penetrado en el habla y el pensamiento cotidianos de la gente más ordinaria.

Aun en el Zen japonés encontramos a veces una práctica zen que no concede especial importancia a za-zen, sino que más bien subraya la utilización de nuestro trabajo habitual como medio de meditación. Este fue sin duda el caso de Bankei[93], y en este principio se basa la aplicación corriente de artes tales como «la ceremonia del té», el tocar la flauta, el dibujo a pincel, la ballestería, la esgrima y el ju-jutsu como métodos de practicar el Zen.

Elegir es absurdo porque no hay elección. Por consiguiente, a la mentalidad dualista le parecerá que el punto de vista del Zen es el del fatalismo que se opone al de la libre elección (...) Pero este punto de vista no es fatalista. No (...) Someterse al destino implica la existencia de alguien que se somete, alguien que es inerme títere de las circunstancias; mas para el Zen no hay tal persona. Considera que la dualidad de sujeto y objeto, del cognoscente y de lo conocido es tan relativa, recíproca y separable como cualquier otra (...) La experiencia humana está determinada tanto por la naturaleza de la mente y la estructura de sus sentidos como por los objetos externos cuya presencia la mente revela. Los hombres se creen víctimas o títeres de su experiencia porque se separan a «sí mismos» de sus mentes, pensando que la naturaleza del compuesto mente-cuerpo es algo que involuntariamente «ellos» han recibido desde fuera (...) Piensan que no pidieron nacer, que no pidieron se les «diera» un organismo sensorial para sufrir las alternativas del placer y del dolor. Pero el Zen nos pide que encontremos «quién» es el que «tiene» esta mente, y «quién» fue el que no pidió nacer antes que nuestros padres nos concibieran. Entonces resulta que todo el sentimiento de aislamiento subjetivo, de ser alguien a quien le ha sido «dada» una mente y a quien le ocurren experiencias es una ilusión producida por un error.

Nuestro problema surge del hecho de que el poder del pensamiento nos permite construir símbolos de cosas separados de las cosas mismas. Así, podemos hacer un símbolo, una idea de nosotros mismos aparte de nosotros mismos. Como la idea es mucho más comprensible que la realidad, y el símbolo mucho más estable que el hecho, aprendemos a identificarnos con nuestra idea de nosotros mismos. De aquí nace el sentimiento subjetivo de un «yo» que «tiene» una mente, de un sujeto interiormente aislado a quien le ocurren involuntariamente las experiencias. (...) Cuando ya no nos identificamos con la idea de nosotros mismos, toda la relación entre el sujeto y el objeto, el cognoscente y lo conocido, sufre un cambio repentino y revolucionario. Se convierte en una relación real, una reciprocidad en la que el sujeto crea al objeto tanto como el objeto crea al sujeto. Con su característico acento en lo concreto, el Zen señala que nuestro precioso «yo» no es más que una idea, útil y legítima si se la toma por lo que es, pero desastrosa si se la identifica con nuestra naturaleza real.

Tenemos la impresión de que nuestros actos son voluntarios cuando vienen después de una decisión, e involuntarios cuando ocurren sin decisión (...) Decidimos sin tener la más mínima idea de cómo lo hacemos. En realidad, la decisión no es ni voluntaria ni involuntaria. «Tener la sensación» de esta relatividad es sufrir otra extraordinaria transformación de nuestra experiencia en conjunto, lo cual puede describirse de dos maneras. Tengo la sensación de que estoy decidiendo todo cuanto ocurre, o, por el contrario, siento que todo, inclusive mis decisiones, ocurre espontáneamente.

La convención social estimula la fijeza de la idea porque la utilidad misma de los símbolos depende de su estabilidad. Por tanto, la convención lo alienta a asociar su idea de sí mismo con papeles simbólicos y estereotipados, igualmente abstractos, puesto que así podrá formarse una idea de sí mismo bien definida e inteligible. Pero en la medida en que se identifica con la idea fija, se da cuenta de que la «vida» es algo que corre a su lado y lo deja atrás, cada vez más rápidamente a medida que se hace más viejo, a medida que su idea se hace más rígida, más cargada de recuerdos. Mientras más trata de apresar el mundo, más lo siente como un proceso en movimiento.

No hace mucho la duración probable de la vida de un hombre corriente era cuarenta y cinco años. Hoy es de sesenta y cinco a setenta años, pero subjetivamente los años pasan más rápido, y la muerte, cuando llega, llega siempre demasiado pronto. (...) Por el contrario, medir el valor y el éxito en base al tiempo, y pedir con insistencia seguridades de un futuro promisorio, hacen imposible vivir libremente en el presente y en el futuro «promisorio» cuando este llega. Pues nunca hay otra cosa que el presente, y si no podemos vivir en él no podemos vivir en ninguna parte.

Tanto en la vida como en el arte las culturas del Lejano Oriente aprecian más que nada la espontaneidad o naturalidad (tzu-jan). (...) La ilusión de la división proviene de que la mente intenta ser a la vez mente e idea de la mente, debido a una fatal confusión entre hecho y símbolo. Para poner fin a la ilusión, la mente tiene que tratar de actuar sobre sí misma, sobre su corriente de experiencias, desde el punto de vista de la idea de sí misma que llamamos el ego. Esto se expresa en otro poema zenrin de la siguiente manera: Quietamente sentado, sin hacer nada, llega la primavera y crece la hierba sola.

En su acentuación de la naturalidad, el Zen es evidentemente el heredero del Taoísmo, y su concepción de la acción espontánea como «maravillosa actividad» (miao-yung d) es precisamente lo que los taoístas querían expresar con la palabra te: «virtud», que connota poder mágico (...) La cualidad «mágica» o «maravillosa» de la acción espontánea consiste, por el contrario, en ser perfectamente humana, y sin embargo no muestra signos de haber sido planeada.

El abad Kwaisen y sus monjes se dejaron quemar vivos por los soldados de Oda Nobunaga, tranquilamente sentados en la postura de la meditación.

es propio de la mente humana ponerse a la vera de la vida, por así decirlo, y reflexionar sobre ella, ser consciente de su propia existencia, y criticar sus propios procesos (...) Porque la mente tiene algo parecido a un sistema de «retroacción» (feed-back), término que se emplea en la ingeniería de las comunicaciones para designar uno de los principios fundamentales de la «automatización» que permite a las máquinas controlarse a sí mismas. La retroacción permite que una máquina conozca los efectos de su propia acción de tal modo que pueda corregirla. (...) El ajuste adecuado de un sistema de retroacción constituye siempre un complejo mecanismo psicológico (...) cuando los seres humanos piensan demasiado cuidadosa y minuciosamente acerca de los actos que realizar no pueden decidirse a tiempo para actuar. En otras palabras, no podemos corregir indefinidamente nuestros medios de autocorrección. (...) Todo sistema de retroacción tiene un margen de retraso o de error (...) efecto, cuando un ser humano es tan autoconsciente, tan autocontrolado que no puede «abandonarse», tiembla y oscila entre opuestos. Esto es precisamente lo que el Zen quiere decir cuando habla de seguir dando vueltas en la «rueda del nacer y el morir», pues el samsara budista es el prototipo de los círculos viciosos Ahora bien, la vida humana consiste primordial y originalmente en la acción: en vivir en el mundo concreto del «ser tal». Pero tenemos el poder de controlar la acción mediante la reflexión, es decir, por medio del pensamiento, comparando el mundo actual con recuerdos o «reflexiones». Los recuerdos se organizan a partir de imágenes más o menos abstractas: palabras, signos, formas simplificadas, y otros símbolos a los que podemos pasar rápida revista. Con esos recuerdos, reflexiones y símbolos la mente construye su idea de sí misma. (...) El compuesto de mente y cuerpo por supuesto tiene que confiar en esa información a fin de actuar, porque si tratamos de recordar y hemos recordado todo exactamente sobreviene la parálisis.

Pero a fin de poder seguir suministrando informes a la memoria, el compuesto de mente y cuerpo tiene que continuar actuando «por sí mismo», sin aferrarse demasiado a sus propios registros. Tiene que haber un cierto retraso o distancia entre la fuente de información y la fuente de acción. Esto no significa que la fuente de acción tenga que titubear antes de aceptar la información. (...) La identificación de la mente con su propia imagen es, por tanto, paralizante, porque la imagen queda fija: es algo pasado y concluido (...) Aferrarse a ella es, pues, estar en constante contradicción y conflicto (...) En otras palabras, la mente no puede actuar sin renunciar al imposible intento de controlarse a sí misma más allá de cierto punto. Tiene que abandonarse a sí misma, tanto en el sentido de confiar en su propia memoria y reflexión como en el de actuar espontáneamente, por sí misma, hacia lo desconocido. Por esta razón el Zen parece tomar partido a favor de la acción en contra de la reflexión, y se llama a sí mismo «sin mente» (wu-hsin) o «sin pensamiento» (wu-nien), y sus maestros demuestran el Zen dando a las preguntas respuestas instantáneas e impremeditadas.

Cuando un monje pregunta: «¿Qué es el Buddha?», el maestro quizá levanta el puño. Cuando le preguntan: «¿Cuál es la idea última del Budismo?», acaso exclama antes que se haya acabado de formular la interrogación: «Una rama florida del ciruelo», o «El ciprés que está en el patio». Lo importante es que la mente que responde no se «detiene» en ningún punto sino que contesta directamente sin pensar para nada en la propiedad de la respuesta. Esto es permitir que la mente actúe por sí misma. Pero la reflexión también es acción (...) En otras palabras, si vamos a reflexionar, reflexionemos simplemente sin reflexionar sobre la reflexión.Sin embargo, el Zen admitirá que la reflexión sobre la reflexión es también acción, siempre que hagamos justamente eso y no tendamos a deslizarnos en una infinita regresión de tratar siempre de estar por encima o fuera del nivel en que actuamos. De este modo el Zen constituye una liberación del dualismo del pensamiento y la acción, porque piensa como actúa: con la misma cualidad de abandono, entrega o fe. La actitud de wu-hsin no es de ningún modo una exclusión antiintelectualista del pensamiento. Wu-hsin es acción en cualquier nivel, físico o psíquico, que no trata al mismo tiempo de observar y controlar la acción desde fuera. Este intento de actuar y pensar en la acción simultáneamente es precisamente la identificación de la mente con su idea de sí misma. Implica la misma contradicción que el juicio que afirma algo acerca de sí mismo: «Este juicio es falso» Confiando en nuestros recuerdos o confiando en que nuestra mente actúe por sí misma, se llega a lo mismo: en última instancia tenemos que actuar y pensar, vivir y morir, desde una fuente que está más allá de todo «nuestro» conocimiento y control. Pero esta fuente somos nosotros mismos, y cuando comprendemos que es así ya no nos enfrenta como un objeto amenazante. Por más cuidado y titubeo que tengamos, por mucha que sea la introspección y la averiguación de los motivos, finalmente no habrá ninguna diferencia en el hecho de que la mente es

Para la mentalidad taoísta una vida vacía y sin finalidad no sugiere nada deprimente (...) Los filósofos no reconocen fácilmente que hay un punto en el cual el pensamiento, como todo proceso, debe detenerse. (...) Esto quiere decir simplemente que el Zen se halla más allá del punto de vista ético, cuyas sanciones hay que buscar no en la realidad misma, sino en el mutuo acuerdo de los seres humanos. Cuando intentamos universalizarlo o absolutilizarlo, el punto de vista ético torna imposible la existencia, porque no podemos vivir un solo día sin destruir la vida de alguna otra criatura (...) En la cultura del Lejano Oriente los problemas de las relaciones humanas pertenecen a la esfera del Confucianismo más bien que a la del Zen, pero desde la dinastía Sung (959-1278) el Zen ha fomentado continuamente al Confucianismo y fue el principal promotor de la introducción de sus principios en el Japón. Los partidarios del Zen comprendieron la importancia de los principios confucianos para crear un tipo de matriz cultural donde el Zen podía florecer sin entrar en conflicto con el orden social, porque la ética confuciana es declaradamente humana y relativa, no divina y absoluta.

El pensamiento consciente también se basa en todo su sistema de funciones espontáneas, por cuya razón no hay en realidad otra alternativa que confiar enteramente en su funcionamiento. Nosotros mismos somos su funcionamiento.

Cuando es hora de vestirse, ponte la ropa. Cuando debes caminar, camina. Cuando tienes que sentarte, siéntate. No tengas en tu mente ni un solo pensamiento acerca de buscar el conocimiento búdico. …Hablas de estar perfectamente disciplinado en tus seis sentidos y en todos tus actos, pero en mi opinión todo eso es producir karma. Buscar (la naturaleza del) Buddha y buscar el Dharma es al mismo tiempo producir el karma que conduce a los infiernos. Buscar (ser) Bodhisattvas es también producir karma, y lo mismo estudiar los sutras y los comentarios. Los Buddhas y los Patriarcas son gente sin esos artificios… Por todas partes se dice que hay un Tao que debe ser cultivado y un Dharma que hay que realizar. ¿Cuál es el Dharma que dices que debe ser cultivado y cuál el Tao que hay que cultivar? ¿Qué te falta en la forma en que estás funcionando ahora? ¿Qué vas a añadir a donde estás?

La importancia de za-zen se hace patente cuando recordamos que Zen es ver la realidad directamente, en su «ser así». Para ver el mundo tal como es concretamente, no dividido por categorías y abstracciones, hay que mirarlo con una mente que no piensa acerca de él, es decir, que no forja símbolos.

Los maestros zen son muy humanos. Se enferman y mueren; conocen alegrías y tristezas; tienen rabietas y otras pequeñas «debilidades» del carácter como cualquier otro, y no están libres de enamorarse y tener una relación plenamente humana con el sexo opuesto. La perfección del Zen consiste en ser perfecta y simplemente humano.

El Taoísmo, el Confucianismo y el Zen expresan una mentalidad que se encuentra en este universo como en su casa, y que considera al hombre como parte integrante de su ambiente.

La mentalidad taoísta no hace ni fuerza nada sino que «cultiva» o «deja crecer» todo.

Aunque pudiera parecer que las artes del Zen se limitan a las expresiones más refinadas de la cultura, debe recordarse que en el Japón casi toda profesión u oficio es un do, es decir, un Tao o Camino, análogo a lo que en Occidente solía llamarse un «misterio». En cierto modo, cada do fue una vez un método laico de aprender los principios encarnados en el Taoísmo, el Zen y el Confucianismo, casi como la moderna Masonería es una supervivencia de épocas en las que el oficio del albañil (mason) era un medio de iniciación en una tradición espiritual.

Sobre el río la luna brillante, en los pinos el viento que suspira; toda la noche tan tranquila: ¿por qué? Y ¿para quién?

Mucho antes de que se desarrollara el cha-no-yu los monjes zen usaban el té como estimulante de la meditación, y en esa circunstancia se bebía con ánimo de consciente falta de precipitación, lo cual naturalmente dio lugar a una acción de tipo ritual.

Pero si consideramos al hombre más bien como un proceso que como una entidad, como un ritmo más que como una estructura, es evidente que la respiración es algo que el hombre hace —y por tanto es— constantemente. Por tanto, tomar el aire con los pulmones es algo que acompaña en todo momento el acto de aferrarse a la vida.
Lo que se llama «respiración normal» es vacilante y ansiosa. Siempre se retiene un poco de aire porque el individuo parece incapaz de «dejarlo» que siga todo su curso por los pulmones. Parece respirar por obligación más bien que por gusto.
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2020.01.29 20:44 FanFan13 ¿Cuál es la diferencia entre Escort o Prostituta ?

En la mayoría de los países, una acompañante, por ejemplo unas escorts en ecuador y una prostituta son entidades diferentes con formas de trabajo completamente distintas que podrían llevar a la persecución de una y a la ausencia de cargos para la otra. Sin embargo, algunos estados pueden considerar a un acompañante como lo mismo que a una prostituta y pueden acusar a la persona de delitos similares a los de la trabajadora del sexo sin importar el tiempo que la persona trabaje como acompañante.
¿Qué es una escort?
En muchas circunstancias, un acompañante es un artista o un compañero de alguien que contrata sus servicios. El acompañante no necesita o incluso tener sexo disponible a cambio de un pago. El entretenimiento usualmente es a través del tiempo y la compañía del día, la semana o el mes. La persona que trabaja como acompañante puede proporcionar servicios de provocación que no se extienden al sexo. Además, el acompañante no suele vender sexo como parte de los servicios, incluso si la noche puede terminar con esto entre las dos o más partes. Este trabajador normalmente da algo más a través de un pago como una cita, alguien con quien pasar el tiempo o que le proporcione intelectual
La diferencia en los servicios
Mientras que el acompañante proporciona tiempo para el pago, el objetivo principal de la prostituta es adquirir dinero para el sexo. La prostituta no suele tener otros servicios a la venta y ni siquiera puede ofrecer otra cosa que no sea sexo. La forma de pago para el acompañante es generalmente dinero, pero puede aceptar algo más. El acompañante también acompañará al cliente a eventos de entretenimiento como una ópera, a un club o a una cena. La prostituta sólo prestará servicios sexuales de alguna forma en base a la cantidad de dinero que el cliente pagará.
La diferencia en la escort como persona
Por lo general, un acompañante trabaja para lograr dos objetivos al mismo tiempo. Estos incluyen la adquisición de fondos para los servicios prestados al cliente y para asegurar que el cliente reciba satisfacción por los servicios prestados. El acompañante quiere complacer a la otra parte con su presencia, incluso si es sólo para conversar por la noche. La necesidad de hacer algo de carácter sexual no tiene por qué entrar en la situación a menos que ambas partes estén de acuerdo en tener relaciones sexuales consensuadas. Sin embargo, el acompañante quiere repetir el negocio o la publicidad boca a boca asegurando la satisfacción del cliente. Esto a menudo requiere una táctica muy diferente.
La diferencia en la prostituta como persona
El objetivo principal de la prostituta es recibir dinero rápidamente y satisfacer al mayor número de clientes posible para adquirir esta compensación. Algunos pueden tener una adicción a las drogas o al alcohol que es un drenaje constante de fondos. Otras no tendrán otra personalidad que la de atraer al cliente al intercambio de dinero por sexo. En la mayoría de las interacciones, la prostituta no proporciona nada más que gratificación sexual. En raros casos, la prostituta puede besar u ofrecer conversación. Otra diferencia importante es que la trabajadora del sexo puede no tomar precauciones y podría propagar enfermedades de transmisión sexual. El acompañante puede ni siquiera ofrecer sexo, pero normalmente evitará esta acción practicando alguna forma de sexo seguro.
Diferencias por ley
Generalmente, cualquier prostitución que ocurra en cualquier estado que no sea Nevada es ilegal. La persona que provee los servicios está cometiendo un crimen junto con cualquier cliente que compre estos servicios. Sin embargo, la escolta no puede cometer ningún crimen cuando provee otros servicios que no incluyan el sexo. El intercambio de dinero no es específicamente para el sexo, y la escolta a menudo pasa por alto estos asuntos legales a través de tecnicismos. Los acompañantes a menudo también trabajan desde una casa o un hotel y pueden usar diferentes lugares para entretener a los huéspedes que pueden no tener nada que ver con un intercambio de dinero por servicios sexuales.
Las diferencias entre estos dos tipos de trabajadores también pueden cambiar los posibles cargos que puedan surgir de la aplicación de la ley. A un acompañante no se le suele pillar solicitando a alguien servicios sexuales a cambio de dinero o vendiendo sexo a cambio de una compensación. Además, un acompañante puede utilizar Internet u otras aplicaciones móviles para contactar con clientes en los que la mayoría de las prostitutas trabajan en la calle o intentan atraer a otros en persona.
Defensa legal como acompañante o prostituta
La persona acusada de participación en la prostitución o de ser acompañante puede necesitar contratar un abogado para defenderse de los cargos penales. El abogado tendrá que explicar la diferencia y cómo el acusado no fue parte de un delito sexual en el estado o que la evidencia es inválida de alguna manera.
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2019.10.09 06:02 Davidemagx Es una ficción (Repost corregido para lectura en celular)

Alejandro era un hombre casado
galán, buen mozo, inseguro
arriba en la escala social vivía con ella, su mujer,
a quien de oros bañaba y de afectos faltaba, con ella convivía
no la amaba por la noche y se notaba
después de mucho tiempo de pelearla
que ninguna promesa pasa el día.

Una noche de banderas blancas se subieron en el coche,
terminaron en un pub
en la barra el apoyado con la mujer entre los brazos,
miraba la multitud de caras entre flashes y neones
cuando la vio pasar, con el cielo en la mirada
y ella le devolvió la vista y la sonrisa
disimulado la siguió con los ojos hasta los baños
se excuso de la legal y se abrió paso a los trancazos

Entre codos y apretones llegó hasta la puerta
la espero ansioso con cada puerta abierta
finalmente la muchacha, hermosa y proporcionada
lo encontró allí parado como un blanco caballero
se comieron con la vista a simple encuentro
unas palabras de primera vez, "Ale"
"Victoria" dijo ella hundiéndose en un beso
y la mujer esperaba mientras, confiada y ya sin ánimos para reyerta

Los encontrados se dieron cita en la pantalla móvil
y se alejó el esposo con nueva alegría en el pecho
la trampa en la solapa y el pantalón sintiéndose estrecho
a encontrar a la mujer primera, a la legal
que no increpó la ausencia excusada en estar tranquila
"te saliste con la tuya" se dijo el esposo
después de un rato a casa ella quería sexo,
él se durmió como un oso

La mañana trajo un "buen día" de la divina
un regalo para el cansado, agua para el sediento
y cuidando de no despertar a la de la alianza
se deslizó fuera de cama y al baño
para devolver el mensaje a la paloma
Media hora y jugueteo, volaron textos y un video
tenía que verla pronto y se dieron lugar y fecha
"Esta noche 10:30" acordaban ellos soplar al viento

Pendiente estuvo de cada mensaje y cada hora
la legal lanzaba ostias que el no devolvía, lo agotaba, lo pudría,
"seguro tenes a otra" le decía
"¿qué decís? ¡enferma!" contestaba como escudado
"atendeme un poco, mirame, desgraciado"
"así como estás de loca no me tienta"
la pelea siguió por unas horas
"te vas a la mierda, loca" y coordinando con la fechoría a las 10 salía

La levantó en una vereda entre Salta y Buenos Aires
charla breve, charla necia, unas birras
en un bar el juego de lo nuevo, el gusto a no se debe
ella menor, de 17, el ya con 35
"Que linda parejita" comentó una vieja ingenua
y se hicieron los bonitos con todo y sonrojarse
para luego levantarse e irse a morir a un telo
el sexo fue divino, revolvieron hasta el suelo

En la cucharita los dos melosos
la nena jugaba con el pelo
y el le hablaba de la otra, la malvada
la bruja de la alianza y el recelo
del cansancio y de sentirse vivo en mucho tiempo
"No se que hiciste pero me gusta" dijo el blanco caballero
"a mi también me gusta" dijo la nena antes de un beso
y se enlazaron de nuevo hasta llegada la alborada

Pasaron los meses, la mujer era una fiera
él se atrincheraba o la ignoraba y guardaba su secreto,
su remedio ante aquel mal
su dama tras la cortina, la que ahora todo era
repitieron los encuentros, los hoteles y promesas
mal decía él a la bruja de la sortija
y ella lo envolvía con perfumes en los labios
no era hechicería, eran los años

Una noche más de hacerla suya
dejó en su vientre la semilla
la damita que lo amaba quería darle todo
y él parecía dispuesto de cualquier modo
se amaron otro rato con el cuerpo y las palabras
se dejaron como siempre, a las 7
"Te amo" decía ella
"Te amo" él le devolvía y se alejaba.

Una semana y Andrés que no llegaba
Victoria no dijo nada y marchó a la farmacia amiga
donde una mujer de bata rezaba "¿Que buscas?"
"Un test de embarazo" le pedía
y la mujer tomaba del estante una caja rosada mirando sin prejuicio,
"pasá por caja"
Victoria sonriendo para esconder los nervios
pagó en efectivo

"Positivo" decía el test
Victoria sintió su mundo darse vuelta
y vio la luz al final del túnel
así su amado estaría con ella
le escribió emocionada para darle la noticia
hubo un visto sin respuesta
las horas que pasaron angustiantes
y un mensaje, uno sólo "¿quién sos?"

La malvada ahora gritaba con fuerza redoblada
Alejandro la miraba mudo, ¿cómo pudo descuidarse?
le gritó "loca enferma" en su afán de victimizarse
y salió de la casa para no aguantarla
"Paso a buscarte donde siempre, soy yo"
avisó a la nena que preocupada respondió "¿estás bien amor?"
"hablamos luego", salió a toda marcha
a buscar la divina, su cura, su remedio

En el mismo primer telo después de haber cogido
se sentaron al debate los amantes
"Dame tiempo, te lo pido" dijo él casi atrevido
"Te amo, por supuesto, te quiero yo conmigo"
dijo ella tomándole la mano
y llevándola a su ombligo
pero el se mostró algo frío
puso al tiempo por excusa y la despachó con prontitud

Volvió a la casa de la guerra
y la malvada lo recibía con los bolsos preparados
"Me voy y quiero divorcio, quiero sangre, quiero todo" dijo
y Alejandro contemplaba sus males
discutieron y al final del griterío se encontraron como nunca
o quizás fue conveniente, la mitad perder es mucho
"Ella o yo" dijo la esposa
"Vos" aseguró el marido

"Te pido que ya no jodas, ese hijo no es mío ni lo quiero"
El blanco caballero se convirtió en zorro austero
"¿Yo te amo y me haces esto?"
"Es tu culpa por estar con alguien casado" dijo el monstruo
La bloqueó y se dio por desvanecido
Victoria quedó llorando la traición
con las manos en el vientre
y el llanto desgarrando el corazón

Mamá y papá supieron tras haberles confesado
a su rabia sumó reprobación
"Sos muy chica para ser madre"
y un tiempo luego la llevaron a un doctor
de moral y reputación manchadas
de matrícula revocada
en un caserón apartado a escondidas de los indiscretos
para no verse en la vecinada y la difusión

"Todo va a estar bien, nena" oró el carnicero
con chaqueta blanca y camisa negra
la acostó en una pieza que olía a muerte
y le puso un suero con algún mejunje
la dejó por varias horas sin mirarla
mientras los padres le recalcaban la vergüenza
con miradas reprobatorias y palabras aplastantes
Victoria sentía la vida escaparse

Sentada en el inodoro de ese lugar macabro
dejó casi su vida con la sangre
y así le dio de alta, cual jabalí atravesado por lanza
"Llevenla al hospital para que no muera" dijo el insensible,
"pero antes paguen que esto es mi negocio"
quiso insultarlo la madre pero bien sabia ella
que no escapaba de también
ser deplorable en esa tranza

Victoria ya estuvo en casa
Alejandro ni enterado
"Te amo todavía, es por vos que hago ésto. Adiós"
leía en el mensaje de texto
y se colgó del techo sofocada por la depresión
la encontró su padre y perdió la cordura
a los dos los sumió la culpa
y quisieron su justicia

"Ella estaría acá si no fuese por ese canalla"
gritaba el padre en la comisaría
la policía se hizo presente
y la mujer atendía histérica
llorando y arrancándose los pelos
Alejandro estaba en el sillón con la cara explotada
a sus pies como a un metro el arma asesina
"Fue suicidio" dijo la viuda

La causa leyó "suicidios"...

Los personajes y hechos relatados aquí no son reales
cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia
ustedes saben, no hace falta que les aclare
es otra de esas que no son verdad
una historia fabulada
es sólo ficción.

Fin.
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2019.03.07 15:21 SubotaiKhan Citas favoritas?

Hablo de citas de libros, de autores o personajes de ficción.
...Esto me recuerda que tenia una compañera en el secundario, que en su perfil de facebook puso que sus citas favoritas eran: "comer en un restaurante caro y caminar por la playa."
Hace poco me termine el libro de Vindicación de los Derechos de la Mujer. Mary Wollstonecraft, madre del feminismo y de la autora de Frankenstein, andaba luchando contra el sexismo de ambos frentes:
"Espero que mi propio sexo me disculpe si trato a las mujeres como criaturas racionales en vez de halagar sus encantos fascinantes, y considerarlas como si estuvieran en un estado de eterna infancia, incapaces de valerse por sí mismas. Deseo de veras mostrar en qué consiste la verdadera dignidad y la felicidad humana. Deseo persuadir a las mujeres para que intenten adquirir fortaleza, tanto de mente como de cuerpo, y convencerlas de que las frases suaves, la sensibilidad del corazón, la delicadeza de sentimientos y el gusto refinado son casi sinónimos de epítetos de la debilidad, y que aquellos seres que son sólo objetos de piedad, y de esa clase de amor que ha sido denominada como su hermana, pronto se convertirán en objetos de desprecio. ...Orgullosas de su debilidad, sin embargo, debe protegérselas siempre, guardarlas de los cuidados y de todas las tareas áridas que dignifican la mente. Si este es el mandato del destino, si deben hacerse insignificantes y despreciables para malgastar dulcemente sus vidas, que no esperen ser valoradas cuando se esfume su belleza, porque el destino de las flores más bellas es ser admiradas y despedazadas por la mano descuidada que las arrancó. De cuántos modos deseo, desde la más pura benevolencia, imprimir esto en mi sexo, pero me temo que no escucharán una verdad que una experiencia pagada cara ha demostrado de modo concluyente a muchos pechos agitados, ni renunciarán de buena gana a los privilegios de rango y sexo por los de la humanidad, a los cuales no tienen derecho quienes no cumplen con sus obligaciones."
"Los afectos de los niños y de la gente débil son siempre egoístas; quieren a sus parientes porque se sienten queridos y no por sus virtudes. Además, hasta que la estima y el amor no se mezclen juntos en el primer afecto y la razón establezca la base de la primera obligación, la moralidad vacilará en los umbrales. Pero, hasta que la sociedad no esté constituida de modo muy diferente, me temo que los padres seguirán insistiendo en ser obedecidos porque deben serlo y se esforzarán constantemente en fundamentar ese poder en un derecho divino que no soportará la investigación de la razón."
Aclaración: Mary discute acá la clase de educación que se le daba a las mujeres, donde se las trataba como seres inocentes, débiles y delicados. Ella insistía que las mujeres, aun cuando son menos fuertes que los hombres (sus palabras, no miás), deben ser educadas y tratadas como iguales, y se toma su tiempo para demostrar lo ilógico y contradictorio que era la lógica de la educación sexista de su tiempo.
Fun facts: Estaba juntada con el proto anarquista Godwin. Murió al dar a luz a su hija, la cual perdió la virginidad con su futuro esposo en la tumba de su madre. Su yerno es el autor del poema de Ozymandias (La inspiración del superhéroe de Watchmen y de ese episodio de Breaking Bad)
Otro libro que me gustó, fue la Fundamentación de la metafísica de las costumbres de Kant. Sus dos principios morales básicos:
Obra sólo según aquella máxima por la cual puedas querer que al mismo tiempo se convierta en ley universal. Obra como si la máxima de tu acción pudiera convertirse por tu voluntad en una ley universal de la naturaleza.
Obra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre al mismo tiempo como fin y nunca simplemente como medio.
Después el libro entero de Meditaciones, de Marco Aurelio. El flaco era uno de los buenos emperadores del Imperio Romano, conocido como el Emperador Filosofo, estudio de los escritos del filosofo estoico Epicteto. Epicteto (que quiere decir esclavo) no era su verdadero nombre, el verdadero no lo conocemos. Es decir, el hombre mas poderoso del mundo, aprendió filosofía de alguien que no era considerado ni persona, de un esclavo.
No se, eligan su cita favorita, el tipo la tenia re grande y clara: https://es.wikiquote.org/wiki/Marco_Aurelio
Y finalmente, la famosa de Tyrion Lannister:
“Nunca olvides qué eres, porque desde luego el mundo no lo va a olvidar. Conviértelo en tu mejor arma, así nunca será tu punto débil. Úsalo como armadura y nadie podrá utilizarlo para herirte.”
EDIT:
Thomas Paine. Mientras toda la historia del pensamiento político es: "mira, yo creo esto que es asi por que Dios/la naturaleza lo quiere. Debemos regirnos en base a las costumbres o hacer como hacian los griegos o romanos", Thomas Paine venia, te pateaba la mesa, sacaba la pija y te decia que te metas la religion, tu rey, las costumbres y tus ideas esclavistas en el orto.
"Independence is my happiness, and I view things as they are, without regard to place or person; my country is the world, and my religion is to do good."
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2017.09.08 11:12 huguettt_ Cerca de fallar

Hola Fapstronautas! Cómo va su día? Yo estuve muy cerca de fallar. Estoy en el trabajo aún y tengo mucho tiempo donde no hago nada. Tengo wifi, pc y mi celu (que está todo bloqueado para cuando ocurra la tentación). El problema es que me aburro mucho, desistalé insta y face por el PMO, así que no encuentro algo para hacer y entretenerme. Hoy descargué una app de "citas" tipo badoo o tinder y logré entretenerme un rato viendo mujeres, solamente viendo, de verdad que no tenía ganas de masturbarme y eso... Me puse a ver transmisiones en vivo y de a poco quise ver que alguna mujer trasmita algo erótico, obvio que eso no pasó... así que, desde la pc, puse sexo en vivo y saltó una página con trasmisiones en vivo de personas filmándose (jamás, en todo el tiempo que había visto porno, había encontrado una página así) Siendo honesto, me gustó mucho y me puse a ver una pareja que estaban teniendo relaciones, sólo estaba viendo por curiosidad (no estaba con ganas de masturbarme o excitado aún, sólo curioso) hasta que cambié a otra trasmisión de una rubia con dos hombres y me cegué, empecé a creer que podía ver sin hacer nada y sin excitarme (como venía haciendo) y creí mal. En verdad no hice nada por el lugar donde estoy y porque me di cuenta y cerré todas las pestañas y me fui a caminar. Me sentí muy bien después al ponerme a pensar y haberme dado cuenta de lo que estaba haciendo, en otro momento no hubiera resistido... y también me di cuenta de que todo es muy repentino, en un momento estás decidido a respetarte y contento por las metas alcanzadas (en mi caso, al día de hoy, una semana) y al rato estás viendo pornografía por tu propia cuenta, creyendo que está bien (porque estaba consciente de lo que estaba buscando y estaba creyendo que podía controlarlo, ¡incluso mi mente me decía que lo tenía permitido por haber resistido una semana!).
En fin amigos, necesito aliento, sé que me va a servir mucho leer sus consejos hoy. Les deseo un gran día a todos los que me lean
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2017.08.24 08:10 albedrio “Si tu compañero habitual es un intelectual orgánico, con el que debatir durante horas sobre el falansterio , tal vez necesites un poco de pasión”, explica una de las mujeres en una confesión para el libro. Y continúa: “Bien te vendrá entonces un escarceo periódico con un espécimen de gimnasio”.

¡Vivan los cuernos!: el libro que defiende a las mujeres infieles ‘Elogio de la infidelidad de las mujeres’ analiza las relaciones de pareja y el vínculo con la infidelidad. Muestra los testimonios de mujeres reales y recorre la historia para enseñar los mitos femeninos que fueron infieles. 24 agosto, 2017 03:25 ESCRITORES AMOR RELACIONES DE PAREJA SEXO INFIDELIDAD Edurne Pujol Consuelo Sánchez Naranjo llega para acabar con los convencionalismos sobre la infidelidad. La escritora destruye el mito alrededor de la traición amorosa y la idea extendida de que sólo los hombres faltan a esa lealtad no escrita. Como una grúa de demolición que arrasa con los cimientos de un edificio viejo Elogio de la infidelidad de las mujeres (Pasos perdidos) quiere acabar con eesta idea equivocada.
Construye un relato alrededor de la infidelidad y a través de testimonios reales. Sobre las páginas se reproducen conversaciones de la autora con un grupo de mujeres -de 26 a 70 años- acerca de amantes, sexo, sensualidad, poder y amor. En el libro presenta también una muestra de las mujeres -iconos de la historia y del poder femenino- que se hicieron libres para ejercer el poder e independientes para las relaciones. ¿Por qué el cine y la literatura sigue mostrando al hombre como centro de la infidelidad? ¿Por qué la mujer no se presenta como la protagonista de una vida infiel? La realidad no es lo que se dibuja en los guiones y en las novelas, la autora defiende la imagen de una mujer libre, que elige con quién -o quiénes- compartir su tiempo, que tiene el poder sobre su cuerpo y el control de sus actos.
Para "siempre"
Consuelo Sánchez parte de la desigualdad de género para trasladar el problema a la propia infidelidad. Busca huir de aquello que se aceptó en el hombre y se estigmatizó en la mujer, de la idea normalizada de que ellos son infieles y ellas tan sólo se resignan a la estabilidad de una pareja y no disfrutan de las aventuras . Y si lo hacen, se convierten en aquello que dicta la mala fama.
Bien te vendrá entonces un escarceo periódico con un espécimen de gimnasio “Si tu compañero habitual es un intelectual orgánico, con el que debatir durante horas sobre el falansterio trasplantado al Madrid del siglo XXI, tal vez necesites un poco de pasión”, explica una de las mujeres en una confesión para el libro. Y continúa: “Bien te vendrá entonces un escarceo periódico con un espécimen de gimnasio”.
“Los pactos nacen para ser rotos; no son eternos”, con este principio bajo el brazo la autora habla de la infidelidad en todos los ámbitos de la vida. Pretende explicar que en un momento en el que las relaciones son volubles, la infidelidad no es un síndrome masculino que tan sólo expresa deslealtad. Para ella, es un pacto más -que no se resguarda unicamente en las relaciones de pareja- y que puede ser una muestra de libertad, autonomía y amor por una misma. La autora cita a Daniel Tubau y su idea de que la fidelidad era “una falsa virtud”. Se apoya en ella para destrozar el planteamiento común de que la unión completa se da dentro de la pareja y propone una construcción que no tenga que basarse en el repetido ‘para siempre’ y en aquel ‘hasta que la muerte nos separe’.
Infieles en el poder
La historia ha estado llena de grandes infieles -hombres y mujeres- que trabajaron mano a mano con el poder y tuvieron la autoridad suficiente para manejar sus imperios. El libro es un relato que pretende poner en valor “la destacada diferencia de todas las mujeres en el ejercicio del poder, dentro y fuera de las alcobas que compartieron -con hombres, por cierto, infieles casi siempre-.
La historia ha estado llena de grandes infieles -hombres y mujeres- que trabajaron mano a mano con el poder Desde Cleopatra hasta María Antonieta, parando en Mesalina -que ejerció la prostitución porque lo prefería antes que el lecho imperial- y en Madame Pompadour -destinada, según una adivina, a ser la amante del rey-.
Con ellas al frente, Consuelo describe la historia -poco generosa con las mujeres- que no se dejaron llevar por el costumbrismo de cada época y manejaron -hasta donde se podía- su destino sexual, las relaciones íntimas y el control de sus países.
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2017.06.27 07:31 albedrio Cuando David* se fue a vivir con su novio, no sabía todavía que estaba “metiendo al monstruo en casa”. Los celos enfermizos y los pellizcos por mirar a otros chicos no le pusieron en alerta. Tampoco había conocido maltrato en su entorno.

MARÍA ZUIL TAGSHOMOSEXUALIDADVIOLENCIA DE GÉNEROAGRESIÓN MALTRATOACTIVISMO LGTB TIEMPO DE LECTURA11 min 27.06.2017 – 05:00 H. - ACTUALIZADO: 2 H. Cuando David* se fue a vivir con su novio, no sabía todavía que estaba “metiendo al monstruo en casa”. Los celos enfermizos y los pellizcos por mirar a otros chicos no le pusieron en alerta. Tampoco había conocido maltrato en su entorno, ni había oído hablar de este problema dentro del colectivo gay. Todas las señales fallaron. La primera agresión, como todas las que vendrían después, fue por un motivo absurdo. Su novio quería coger el coche para comprar unas pizzas cerca de casa. “Le dije que fuéramos paseando porque estaba bien aparcado y cuesta mucho en nuestra zona, pero se puso hecho una fiera y cogió un cuchillo. Me tiré al suelo y me rasgó el pantalón para sacar las llaves”, recuerda hoy, casi diez años después de comenzar la relación de la que aún se está recuperando. El 27% de hombres y 34% de mujeres LGBTI reconocen haber sufrido maltrato en algún momento Llevar un amigo a casa, subir las ventanillas del coche o cerrar las ventanas en su habitación de hotel durante las vacaciones fueron algunos de los motivos por los que sufrió agresiones de quien después se convirtió en su marido, además de amenazas, chantajes emocionales y maltrato psicológico. Incluso después de romper la relación y de que su pareja se negase a irse de su casa, siguió soportando ataques violentos durante año y medio, que se saldaron por la vía judicial con una orden de alejamiento y 50 euros de multa. Como Davir, el 27% de los homosexuales varones reconocen haber sufrido violencia física, psicológica o sexual en algún momento dentro de una relación del mismo sexo. La cifra se eleva al 34% en el caso de las mujeres lesbianas. Unos números tan alarmantes como invisibles, que superan proporcionalmente a los de la violencia machista, que afecta a un 12,5% de las mujeres en España. Ambas son realidades distintas, pero con muchos puntos comunes, como señala Isabel González, autora del estudio que recoge estos datos y arroja por primera vez algo de luz sobre este problema social en España, basándose en entrevistas a 900 personas. “Hay mucho desconocimiento y silencio, estamos como la violencia de género hace treinta años”, apunta la psicóloga, que todas las semanas recibe casos de maltrato intragénero en Cogam, el colectivo LGTBI de Madrid. A nivel internacional, los pocos estudios que analizan la violencia entre homosexuales coinciden en sus estimaciones o incluso las superan, como éste que eleva al 47,5% el número de mujeres homosexuales maltratadas y al 30% en el caso de los hombres. La encuesta nacional británica sobre la violencia también recogía en 2009 una diferencia de un 13% de maltrato en parejas gais frente al 5% de heterosexuales. Tras las cifras, pocas explicaciones y muchos prejuicios. La desigualdad no entiende de orientación Para que exista maltrato debe existir primero una percepción de desigualdad. En el caso de la violencia de género, surge de una visión machista que provoca una sensación de superioridad por parte del agresor por una mera cuestión de sexo. En las parejas homosexuales, esta diferencia desaparece pero eso no convierte a ambos en iguales. La dependencia emocional, económica o la falta de autoestima, marcan a menudo la pauta del maltrato. “Que tengan el mismo sexo no quiere decir que tengan el mismo poder”, explica Lidia Mendieta, psicóloga del Servicio de Atención a la Violencia Intragénero. Además, según los expertos, también los roles del mal entendido amor romántico, como la posesión o los celos, rigen este tipo de relaciones igual que lo hacen en las heterosexuales. Sentía que tenía que cuidarla y acabé siendo yo la dependiente Por eso, los primeros indicios de la violencia en parejas LGTB no se diferencian demasiado de la machista. “El comienzo es similar en ambos tipos, van escalando, aunque en las relaciones homosexuales va mucho más deprisa, sobre todo en las mujeres, porque son más intensas y pasionales en todos los sentidos”, comenta Isabel González, que apunta a este motivo como razón de que las mujeres sean las que más agresiones psicológicas sufren de parte de sus parejas y se equiparan en las físicas con los hombres. Lucía* vivió de las dos por parte de su pareja, nada más empezar a salir juntas. Lo que en un principio interpretó como un carácter difícil, se fue tornando en desprecio y castigos emocionales. “A veces íbamos a ver a su familia, que vive fuera de Madrid, y no me hablaba en todo el fin de semana porque algo que no tenía nada que ver conmigo le había molestado”, recuerda. Los problemas psicológicos que tenía su pareja fueron generando una dependencia emocional de la que Lucía no fue capaz de salir y que pronto cambió la dinámica de la pareja: “Sentía que tenía que cuidarla y acabé siendo yo la dependiente”. Lucía recuerda con vergüenza muchos de los episodios que vivió hace ya cuatro años y en los que apenas se reconoce. “A los tres meses me dijo que no sentíamos lo mismo y que como yo estaba muy pillada no podía salir con nadie más, pero que ella sí”, rememora. “Un día me dijo que había conocido a otra chica por Internet y que iban a quedar, pero es que encima me hizo ir a la cita. Se lió con esa chica en mis narices y al volver a casa intentó tener sexo conmigo. Me negué, pero insistió e insistió, hasta el punto que me sentí abusada”. El 90% de los encuestados en el estudio de González reconocieron haber vivido la violencia en una relación estable y un 84% han intentado romper la relación. En el caso de Lucía no hizo falta: “A los 15 días de la última agresión llegué a casa y se había ido. Se llevó sus cosas, y algunas mías, y nunca más la volví a ver. Y aun así yo me sentía culpable”. Desprotección legal De lo que no se habla no existe y en la invisibilidad del problema se encuentra otro de los grandes escollos de la violencia intragénero: a las víctimas les cuesta reconocerse como tales. Y aunque lo hagan, tampoco existen canales donde pedir ayuda, y mucho menos, un respaldo legal. El abuso entre personas del mismo sexo no está incluido en la Ley de Violencia de Género de 2014 y no existe ninguna normativa estatal específica para este problema. En la Comunidad de Madrid se aprobó una ley hace unos meses que la contemplaba​ pero sin ninguna aplicación práctica todavía, según denuncian miembros del colectivo LGTB. Por ese motivo, -y por los prejuicios-, las víctimas se encuentran desamparadas cuando acuden a la Policía a denunciar, y se enfrentan a situaciones ilógicas, como que los dos sean detenidos en el mismo calabozo. “En la Policía no estamos preparados en este sentido, con la violencia de género sí existe un protocolo, pero aquí depende de la concienciación y sensibilidad del agente que te toque en la comisaría”, reconoce la policía Begoña Gallego, responsable de este tema en la asociación LGTBIpol formado por agentes homosexuales de las fuerzas del Estado. “Podemos acogernos a algunos artículos ambiguos y considerarlo, por ejemplo, delito de odio o violencia intrafamiliar, pero incluso así es complicado”. Conté mi caso [al 016] y cuando mencioné 'ella' automáticamente me dijeron que ahí no me podían atender Además, reconocen que es más difícil estimar quién es el agresor si ambos se acusan, y a menudo la sociedad también cuestiona por qué la víctima permitió el ataque. “Mucha gente, incluso gay, me pregunta por qué no me defendía, como cuando antiguamente se decía a la víctima de una violación si se había defendido lo suficiente”, señala David, que después de divorciarse debe pasar una pensión mensual al que fuera su agresor porque ganaba más que él. “Cuando alguien te trata así eres como un objeto, pero yo no le veía así, yo le quería y cuando quieres a alguien no puedes hacerle daño”, añade. No existe ningún registro de la cantidad de personas que mueren asesinadas por su pareja del mismo sexo. Sólo se conocen cuando alguna se cuela entre los titulares, como el apuñalamiento hace apenas dos meses de una mujer de 57 años a manos de su novia de 53 en Badalona. Tampoco hay lugares de acogida si romper con el agresor implica quedarse sin casa. En el caso de las mujeres a veces encuentran un sitio en los hogares para mujeres maltratadas, pero los hombres a veces son dirigidos a albergues para personas sin hogar, en el mejor de los casos. Ni si quiera el número de atención a la víctima 016 les atiende. Cuando Marta* decidió acudir a este teléfono pidiendo ayuda por el maltrato psicológico al que la sometía su novia, le colgaron el teléfono. “Conté mi caso y cuando mencioné 'ella' automáticamente me dijeron que ahí no me podían atender. Volví a llamar evitando hace referencia al sexo y ya me orientaron”, explica. Durante meses Marta lidió con la inestabilidad de una pareja abusiva y con la confusión de que por primera vez a sus 33 años le gustase otra mujer. Este cambio en su orientación sexual era la excusa perfecta que su pareja la atacase y controlase: “No le gustaba que saliese con mis amigos y me fui aislando”. Según los expertos, los bisexuales son precisamente los que más violencia sufren. “Cuando un miembro de la pareja es bisexual y el otro no, el segundo tiene miedo a que le dejen por alguien del otro sexo, y hay más rechazo por la homofobia interiorizada”, explica la psicóloga Isabel González.
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2017.06.20 02:40 eduardorse7 Cómo influye la pornografía en el desempeño sexual?

El informe indica que 70% de los jóvenes que tienen problemas en su desempeño sexual recurren con mucha frecuencia a la pornografía por internet.
¿Quiénes son estos jóvenes?
Son usuarios de pornografía de alta velocidad, la mayoría entre 20 y 30 años, que no presentan problemas cardiovasculares o diabetes, padecimientos asociados a la disfunción eréctil. Son hombres jóvenes adictos al erotismo y al placer que encuentran en la pantalla de la computadora. Son hombres que se quejan de falta de firmeza en sus erecciones; que tienen dificultad para lograr o mantener el endurecimiento del pene; que les cuesta excitarse o alcanzar un orgasmo con su pareja. Son varones que sufren de eyaculación retardada y que, por las mañanas, al contrario de la mayoría, no tienen erección espontánea.
Los adictos a la pornografía exprés sustituyen las relaciones íntimas por las imágenes en la pantalla. Esto los convierte en voyeristas pasivos, a veces incluso incapaces de imaginarse a ellos mismos como protagonistas del acto. La excitación a partir de los videos se da de manera acelerada (los videos duran de 3 a 5 minutos en sitios que ofrecen una amplia variedad). Por lo tanto, los asiduos a estos sitios se acostumbran al placer intenso e inmediato. En su vida diaria, no consideran que valga la pena el "sexo verdadero", en el que hay que darle tiempo al cuerpo para que responda gradualmente y se incremente la excitación. Prefieren "ir al grano". Después de todo, la gratificación está a tan sólo un click de distancia.
¿Cómo influye la pornografía en el desempeño sexual?
Habituados a masturbarse con las imágenes en la pantalla de la computadora, estos ávidos consumidores de pornografía pronto descubren que necesitan cada vez más estimulación visual y que ésta sea cada vez más extrema. El exceso de estimulación sexual provoca el adormecimiento de la respuesta al placer por parte del cerebro. Cuando por mucho tiempo se ha excedido el límite de estimulación, el cerebro se desensibiliza y es incapaz de responder a estímulos más sencillos y normales. El cerebro espera una dosis de excitación igual o mayor a la que ha tenido anteriormente. Si no la recibe, no envía la orden al pene para que se endurezca. Es lo mismo que sucede con las drogas, los videojuegos y los deportes extremos: una vez que se recurre a ellos de manera frecuente, el cuerpo desarrolla tolerancia y pide más y más, y de manera constante.
¿Es posible recuperarse?
Sí, es posible. El efecto es reversible, pero es difícil, pues involucra evitar la exposición a la pornografía cibernética, y/o la práctica de la masturbación acompañada de videos eróticos en la red. No hay otra opción para el tratamiento, los medicamentos no funcionan, pues se trata de un hábito que provoca una respuesta fisiológica en el cerebro y el resto del cuerpo. La prescripción es abstenerse por uno o dos meses, tiempo suficiente para "restaurar", sí, como en las computadoras, el circuito cerebral asociado al placer.
Como con otras drogas, durante el periodo de privación puede aparecer el síndrome de abstinencia: insomnio, irritabilidad, ansiedad, desesperación, problemas para concentrarse y temblores. Independientemente de que aparezcan estos síntomas o no, la recuperación pasa por tres fases. En la primera, el deseo sexual casi desaparece. En la segunda etapa, se vuelven a tener erecciones matutinas e involuntarias. En la última fase se recupera por completo la función eréctil, el deseo sexual hacia una persona "real" y el sexo se convierte en algo muy placentero y natural.
CITA: "La pornografía es el erotismo al que falta inteligencia" TERENCI MOIX, ESCRITOR ESPAÑOL
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2017.06.19 06:15 eduardorse7 NOFAP : Disfunción erectil por adicción a la pornografía

Un informe indica que 70% de los jóvenes que tienen problemas en su desempeño sexual recurren con mucha frecuencia a la pornografía por internet.
¿Quiénes son estos jóvenes?
Son usuarios de pornografía de alta velocidad, la mayoría entre 20 y 30 años, que no presentan problemas cardiovasculares o diabetes, padecimientos asociados a la disfunción eréctil. Son hombres jóvenes adictos al erotismo y al placer que encuentran en la pantalla de la computadora. Son hombres que se quejan de falta de firmeza en sus erecciones; que tienen dificultad para lograr o mantener el endurecimiento del pene; que les cuesta excitarse o alcanzar un orgasmo con su pareja. Son varones que sufren de eyaculación retardada y que, por las mañanas, al contrario de la mayoría, no tienen erección espontánea.
Los adictos a la pornografía exprés sustituyen las relaciones íntimas por las imágenes en la pantalla. Esto los convierte en voyeristas pasivos, a veces incluso incapaces de imaginarse a ellos mismos como protagonistas del acto. La excitación a partir de los videos se da de manera acelerada (los videos duran de 3 a 5 minutos en sitios que ofrecen una amplia variedad). Por lo tanto, los asiduos a estos sitios se acostumbran al placer intenso e inmediato. En su vida diaria, no consideran que valga la pena el "sexo verdadero", en el que hay que darle tiempo al cuerpo para que responda gradualmente y se incremente la excitación. Prefieren "ir al grano". Después de todo, la gratificación está a tan sólo un click de distancia.
¿Cómo influye la pornografía en el desempeño sexual?
Habituados a masturbarse con las imágenes en la pantalla de la computadora, estos ávidos consumidores de pornografía pronto descubren que necesitan cada vez más estimulación visual y que ésta sea cada vez más extrema. El exceso de estimulación sexual provoca el adormecimiento de la respuesta al placer por parte del cerebro. Cuando por mucho tiempo se ha excedido el límite de estimulación, el cerebro se desensibiliza y es incapaz de responder a estímulos más sencillos y normales. El cerebro espera una dosis de excitación igual o mayor a la que ha tenido anteriormente. Si no la recibe, no envía la orden al pene para que se endurezca. Es lo mismo que sucede con las drogas, los videojuegos y los deportes extremos: una vez que se recurre a ellos de manera frecuente, el cuerpo desarrolla tolerancia y pide más y más, y de manera constante.
¿Es posible recuperarse?
Sí, es posible. El efecto es reversible, pero es difícil, pues involucra evitar la exposición a la pornografía cibernética, y/o la práctica de la masturbación acompañada de videos eróticos en la red. No hay otra opción para el tratamiento, los medicamentos no funcionan, pues se trata de un hábito que provoca una respuesta fisiológica en el cerebro y el resto del cuerpo. La prescripción es abstenerse por uno o dos meses, tiempo suficiente para "restaurar", sí, como en las computadoras, el circuito cerebral asociado al placer.
Como con otras drogas, durante el periodo de privación puede aparecer el síndrome de abstinencia: insomnio, irritabilidad, ansiedad, desesperación, problemas para concentrarse y temblores. Independientemente de que aparezcan estos síntomas o no, la recuperación pasa por tres fases. En la primera, el deseo sexual casi desaparece. En la segunda etapa, se vuelven a tener erecciones matutinas e involuntarias. En la última fase se recupera por completo la función eréctil, el deseo sexual hacia una persona "real" y el sexo se convierte en algo muy placentero y natural.
CITA: "La pornografía es el erotismo al que falta inteligencia" TERENCI MOIX, ESCRITOR ESPAÑOL
DATO INTERESANTE: México es el principal difusor de pornografía en el mundo, y en el territorio operan más de mil 300 sitios. Diariamente se realizan más de 116 mil búsquedas. (www.vanguardia.com.mx)
RECOMENDACIONES: Disfunción eréctil: solución desde la pareja Autor: Darío Fernández Editorial: Círculo Rojo Sinopsis: En este libro se analizan las causas, mitos y prejuicios sobre la disfunción sexual y se exponen consejos concretos para abordar la situación desde la pareja
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2017.03.20 20:32 dorna24 la historia de margaret keane. La pintora que "no pintaba nada".

Tú también pintas? le preguntó alguien a Margaret. Esas palabras estallaron en su cabeza y la artista entró en estado de shock. Ahí estaba, en un club de jazz rodeada de sus propias pinturas, las mismas que su marido Walter estaba vendiendo haciéndose pasar por el pintor. Así empezó la pesadilla de Margaret Keane, la artista que pinta niños y mujeres con los ojos grandes llenos de tristeza y que ha inspirado la última película de Tim Burton, Big Eyes. Ahora es una artista mundialmente conocida y aclamada pero durante algo más de una década fue prisionera de su fama.
A principios de los 60, Keane era uno de los artistas más famosos de los Estados Unidos por sus pinturas de niños y mujeres con ojos grandes. Él mismo decía que nadie podía “pintar ojos como Walter Keane”. La gente ansiaba poder colgar de las paredes de su casa uno de esos cuadros big eye. Pero nadie sabía que no era él sino Margaret, su mujer, la artista que había detrás de las pinturas. La mentira de Walter fue tan lejos que incluso relata en su autobiografía que, cuando conoció a Margaret, ésta lo alabó por lo bien que pintaba. “Me encantan tus pinturas. Eres el mejor artista que he visto jamás” cuenta Walter que le dijo Margaret. En realidad, estas palabras nunca salieron de la boca de la artista. No sólo los compradores no sabían que Walter estaba vendiendo los cuadros de su mujer como si fueran suyos sino que ella tampoco era consciente de lo que estaba sucediendo hasta que en el The Hungry I, el club donde Walter vendía los cuadros, alguien le preguntó si ella también pintaba, como su marido. Se sintió humillada, estaba acostumbrada a los desprecios de Walter pero esto sobrepasaba los límites. De vuelta a casa, enfadada por el engaño, le pidió que parara de mentir a la gente y amenazó con marcharse. Pero él, que dominaba el arte de la manipulación a la perfección, le dijo que necesitaban el dinero. “Es más probable que la gente compre un cuadro si piensa que está hablando con el artista. La gente ya piensa que yo pinté los big eyes y si de repente les digo que fuiste tu, empezarán a demandarnos”, le dijo. A partir de entonces, Margaret pasó a ser la esclava de Walter, rol que ocupó durante los siguientes 10 años, en los que sufrió humillaciones e incluso fue amenazada de muerte por su marido.
Nunca contó la verdad y nunca reconoció que la mujer que tenía al lado era una artista. Margaret se limitaba a acompañar a su marido a las entrevistas mientras él contaba mentiras sobre los big eyes y alardeaba de su talento. Era un hombre narcisista, celoso y dominante y Margaret una mujer insegura, una presa fácil para Walter. Le pidió que le enseñara a pintar los big eyes pero Walter no pudo aprender a pintar como su mujer. “Cuando no conseguía hacerlo, la culpa era mía. Lo intenté de verdad, pero fue imposible”. Margaret estaba atrapada, quería marcharse pero no sabía cómo y Walter estaba destrozando su autoestima. “Estas mejor con la boca cerrada” o “estás horrible” eran algunas de las palabras que le dedicaba Walter a su esposa cuando tenían alguna cita o tenían que salir de casa. Durante 1960, el período de más éxito de los big eyes, se mudaron a una nueva casa más lujosa pero la vida de Margaret siguió siendo igual de horrible, incluso peor. Margaret no salía de casa, pasaba los días encerrada pintando 16 horas al día, lo único que la hacía feliz, mientras Walter disfrutaba de la vida a su manera. “Siempre había tres o cuatro personas nadando desnudas en la piscina. A veces iba a la cama y había tres chicas”, pero a ella estaba anulada y nada de esto le importaba. Margaret pintaba en una habitación con las cortinas cerradas y, cuando Walter estaba fuera de casa, llamaba cada hora para asegurarse de que no se había fugado. “No me dejaba tener amigos. Si intentaba alejarme de él, me seguía. Teníamos un chihuahua y como yo quería mucho a ese perro, le pegaba, así que al final tuve que darlo”, cuenta la artista. Los big eyes que pintaba Margaret mostraban expresiones cada vez más tristes. Esos niños mostraban los sentimientos que no podía expresar de ningún otro modo. En 1965, después de 10 años de matrimonio, se divorciaron pero Margaret siguió pintando en secreto para Walter. La artista se mudó a Hawaii y desde entonces sus big eyes recuperaron poco a poco la alegría que habían perdido, dejando ver pequeñas sonrisas mientras nadaban entre peces tropicales. En octubre de 1970, harta de que su exmarido se aprovechara de sus obras, Margaret contó toda la verdad en una entrevista radiofónica. Walter se enfadó y atacó a Margaret diciendo que era una borracha y contando todo tipo de historias inventadas como que la había pillado teniendo sexo con los asistentes en un parking, algo que parecía encajar más en su estilo de vida. “Estaba loco”, dice Margaret. Para demostrar que ella era la pintora que había detrás del estilo big eye, lo retó a pintar en público en la Union Square de San Francisco. Él la demando y desapareció 12 años en Europa. El juez desestimó la demanda y Walter apareció en los 80 asegurando que Margaret se había adjudicado la autoría de los big eyes porque lo daba por muerto. Harta de la situación, Margaret fue la que demandó a Walter en esta ocasión. Ella con 58 años y él con 70, fueron retados por el juez a dibujar un niño con ojos grandes al estilo big eye. Walter se presentó con un maletín de pinturas, los pinceles y todo, pero dijo que tenía una lesión en el hombro, por lo que le resultaba imposible pintar y Margaret pintó el cuadro en 53 minutos. La artista ganó el juicio y Walter fue condenado a pagarle 4 millones de dólares. No llegó a ver nunca ese dinero pero todo el mundo sabía que los big eyes eran suyos y con eso le bastaba.
Walter murió en el año 2000 y la historia de Margaret quedó un poco abandonada pero Tim Burton, gran fan de la artista, se ha encargado de sacarla a la luz otra vez con su última película Big Eyes, que salió a la gran pantalla el 25 de diciembre. Amy Adams y Christoph Waltz encarnan a Margaret y a Walter y la misma Margaret Keane hace un cameo representando a una mujer mayor sentada en el banco de un parque. Aunque al principio no sabía muy bien cómo encajar la película por el parecido que tenía Christoph con Walter y ver que Amy estaba pasando por lo que ella pasó, con el tiempo pensó que la película era fantástica. A día de hoy, Margaret vive en Sonoma, cerca de San Francisco y, a sus 79 años de edad, sigue pintando sus big eyes. “Los ojos que pinto en los niños son la expresión de mis más profundos sentimientos. Los ojos son el espejo del alma”. http://lamonomagazine.com/historia-margaret-keane/ http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/12/141128_cultura_margaret_walter_keane_ojos_gigantes_pelicula_finde2014_jg https://es.wikipedia.org/wiki/Margaret_Keane https://elrobotpescador.com/2014/11/30/una-historia-de-machismo-y-latrocinio-el-fraude-mas-grande-de-la-historia-del-arte/
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2016.08.14 13:57 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 2 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Pero, ¿cómo se logrará esta reducción y redistribución del trabajo doméstico? En la transición de la dictadura del proletariado al comunismo pleno, la transformación de la familia es un corolario de la expansión de la producción y el aumento de la abundancia. Su extinción o desintegración es resultado del éxito económico. En el proceso, será remplazada por nuevas formas de vivir que serán inconmensurablemente más ricas, humanas y gratificantes. Bien puede haber la necesidad de desarrollar algunas reglas en el curso de esta transformación conforme la gente busque nuevos modos de vida. En el periodo de transición, será la tarea del colectivo democrático de los obreros, el soviet, construir alternativas y guiar el proceso.
Vogel no plantea la cuestión crucial: cuando la mujer se libere de la esclavitud doméstica, ¿será libre para hacer qué? ¿La reducción del tiempo que pase en el trabajo doméstico será compensada por un aumento comparable en el tiempo que pase en su trabajo, dos horas menos lavando ropa y trapeando pisos, dos horas más en la línea de ensamblaje de la fábrica? Ésa ciertamente no es la idea marxista de la liberación de la mujer.
Remplazar el trabajo doméstico y la crianza de los niños con instituciones colectivas son aspectos de un cambio fundamental en la relación entre producción y tiempo de trabajo. Bajo una economía socialista planificada, todo tipo de actividad económica —desde la producción de acero y computadoras hasta la limpieza de la ropa, los pisos y los muebles— pasará por un constante y rápido aumento en la cantidad de producto por unidad de trabajo aplicado. Mucho antes de que se logre una sociedad comunista, es probable que la mayor parte del trabajo doméstico ya se haya automatizado. Más en general, habrá una reducción continua del tiempo de trabajo total necesario para la producción y el mantenimiento de los bienes de consumo y los medios de producción.
En una sociedad plenamente comunista, la mayor parte del tiempo será lo que ahora llamamos “tiempo libre”. El trabajo necesario absorberá una porción tan pequeña de tiempo y energía que cada individuo se lo concederá libremente al colectivo social. Todos dispondrán del tiempo y de los recursos materiales y culturales necesarios para realizar trabajo creativo y gratificante. En los Grundrisse (1857), Marx cita la composición musical como ejemplo de trabajo genuinamente libre.
Los “feministas socialistas” falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques
En 2005, Sharon Smith, figura dirigente de la ISO que se pretende una teórica, publicó un libro, Women and Socialism: Essays on Women’s Liberation (La mujer y el socialismo: Ensayos sobre la liberación de la mujer, Haymarket Books), del cual se espera una nueva edición revisada y expandida para este año [2015]. Un extracto de esta nueva edición, “Theorizing Women’s Oppression: Domestic Labor and Women’s Oppress-ion” [Teorizando sobre la opresión de la mujer: El trabajo doméstico y la opresión de la mujer], publicado en International Socialist Review (marzo de 2013), delinea lo que la ISO define como su nuevo enfoque del feminismo. La “teorización” de Smith se basa en gran medida en el concepto de que el trabajo doméstico no remunerado es el fundamento de la opresión de la mujer, como lo presenta Vogel en Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory.
Smith comienza criticando a Karl Marx y Friedrich Engels, un requisito esencial para acceder al medio feminista pequeñoburgués: “La manera en que Marx y Engels describen la opresión de la mujer presenta frecuentemente componentes contradictorios: en algunos sentidos cuestionando fundamentalmente el status quo de género, pero meramente reflejándolo en otros”. Smith critica incluso más agudamente la Revolución Bolchevique de 1917 en Rusia, un evento que los liberales, feministas o no, consideran en el mejor de los casos un experimento utópico fallido y, en el peor, el nacimiento de un estado policiaco totalitario.
Haciéndole el juego a los prejuicios anticomunistas, Smith afirma que los bolcheviques apoyaron el papel tradicional de la mujer, haciendo de la maternidad el más alto deber social: “A pesar de los enormes logros de la Revolución Rusa de 1917 —incluyendo la legalización del aborto y el divorcio, el derecho al voto y a contender por puestos públicos y la abrogación de leyes que criminalizaban la prostitución y la sexualidad gay—, ésta no produjo una teoría capaz de enfrentar las normas naturales heterosexuales o la prioridad dada al destino maternal de las mujeres”. Smith procede a citar una declaración de John Riddell, un historiador izquierdista que frecuentemente publica en la International Socialist Review de la ISO: “Las mujeres comunistas en ese periodo veían el tener hijos como una responsabilidad social y buscaban ayudar a las ‘mujeres pobres que desean experimentar la maternidad como la más elevada felicidad’”.
Apoyándose en una cita sacada de contexto, Smith y Riddell falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques. Los bolcheviques veían el remplazo de la familia a través de métodos colectivos para la crianza de los niños no como un objetivo distante en una futura sociedad comunista, sino como un programa que estaban empezando a implementar en el estado obrero ruso soviético existente. Alexandra Kollontai, una de las dirigentes del trabajo bolchevique entre las mujeres, abogó por instituciones socializadas que asumieran completa responsabilidad por los niños y su bienestar físico y sicológico desde la infancia. En su discurso al I Congreso de Mujeres Trabajadoras de Toda Rusia en 1918, declaró:
“Gradualmente, la sociedad se hará cargo de todas aquellas obligaciones que antes recaían sobre los padres...
“Existen ya casas para los niños lactantes, guarderías infantiles, jardines de la infancia, colonias y hogares para niños, enfermerías y sanatorios para los enfermos o delicados, restaurantes, comedores gratuitos para los discípulos en escuelas, libros de estudio gratuitos, ropas de abrigo y calzado para los niños de los establecimientos de enseñanza. ¿Todo esto no demuestra suficientemente que el niño sale ya del marco estrecho de la familia, pasando la carga de su crianza y educación de los padres a la colectividad?”
—“El comunismo y la familia”, Editorial Marxista, Barcelona, 1937
En una sociedad socialista, el personal encargado del cuidado y la educación en guarderías, jardines de niños y las escuelas preescolares estará compuesto de hombres y mujeres. De este modo —y sólo de este modo—, podrá eliminarse la división ancestral del trabajo entre hombres y mujeres en el cuidado de los niños pequeños.
El punto de vista de Kollontai acerca del futuro de la familia no era inusual entre los dirigentes bolcheviques. En La mujer, el estado y la revolución: Política familiar y vida social soviéticas, 1917-1936 (Ediciones IPS, 2010), Wendy Goldman, una académica estadounidense de simpatías liberales feministas, escribe que Aleksandr Goijbarg, el principal autor del primer Código Sobre el Matrimonio, la Familia y la Tutela (1918), “alentaba a los padres a rechazar ‘su amor estrecho e irracional por sus hijos’. Según su punto de vista la crianza del estado ‘proveería resultados ampliamente superiores al abordaje privado, individual, irracional y no científico de padres individualmente “amorosos” pero “ignorantes”’”. Los bolcheviques no buscaban únicamente liberar a las mujeres del fastidio doméstico y la dominación patriarcal, sino también liberar a los niños de los efectos, frecuentemente nocivos, de la autoridad parental.
Los bolcheviques y el cuidado colectivo de los niños
Haciendo eco de Vogel, Smith escribe:
“Si la función económica de la familia obrera, tan crucial en la reproducción de la fuerza de trabajo para el sistema capitalista —y que al mismo tiempo forma la raíz social de toda la opresión de la mujer—, fuera eliminada, se sentarían las bases materiales para la liberación de la mujer. Este resultado sólo puede empezar a obtenerse mediante la eliminación del sistema capitalista y su remplazo por una sociedad socialista que colectivice el trabajo doméstico antes asignado a las mujeres”.
Aquí, el uso que hace Smith del término “trabajo doméstico” resulta ambiguo. ¿Se refiere únicamente a los quehaceres domésticos y al cuidado físico de los niños pequeños? ¿Y qué hay del “trabajo doméstico” que implica lo que se considera la tutela parental hoy día en EE.UU.? Smith no nos lo dice. Simplemente ignora la cuestión de las relaciones interpersonales entre las madres y sus hijos: escuchar y hablar con ellos de sus problemas, deseos y miedos; enseñarles los primeros pasos en el lenguaje y las bases de higiene, seguridad y otras tareas prácticas; jugar con ellos; ayudarles con su tarea. Al ignorar estas interacciones como parte del dominio colectivo, la idea del socialismo de Smith es enteramente compatible con la preservación de la familia, excluyendo los quehaceres domésticos.
¿Por qué esta ambigüedad en una cuestión tan crucial? La ISO apela a los jóvenes idealistas de la izquierda liberal promoviendo una versión del “marxismo” adaptada a sus puntos de vista y a sus prejuicios. Esta organización no toma casi nunca una posición sobre tema alguno que sea verdaderamente impopular en el medio de los radicales liberales estadounidenses. Las jóvenes feministas encontrarán muy atractiva la idea de una vida familiar sin quehaceres domésticos. Pero, ¿abandonar la perspectiva de un hogar familiar propio y la preocupación exclusiva por sus “propios” hijos? La audiencia pequeñoburguesa a la que se dirige Smith se horrorizaría ante el programa bolchevique para la transformación de la vida cotidiana a través de los métodos colectivos de vida. Como escribió Kollontai:
“La mujer, a la que invitamos a que luche por la gran causa de la liberación de los trabajadores, tiene que saber que en el nuevo estado no habrá motivo alguno para separaciones mezquinas, como ocurre ahora.
“‘Estos son mis hijos. Ellos son los únicos a quienes debo toda mi atención maternal, todo mi afecto; ésos son hijos tuyos; son los hijos del vecino. No tengo nada que ver con ellos. Tengo bastante con los míos propios’.
“Desde ahora, la madre obrera que tenga plena conciencia de su función social, se elevará a tal extremo que llegará a no establecer diferencias entre ‘los tuyos y los míos’; tendrá que recordar siempre que desde ahora no habrá más que ‘nuestros’ hijos, los del estado comunista, posesión común de todos los trabajadores”.
En 1929, el Partido Comunista (PC) ruso todavía llamaba por la extinción de la familia, a pesar del ascenso al poder político de una casta burocrática conservadora dirigida por I.V. Stalin cinco años antes. Pero como escribimos en “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer”: “Para 1936-37, cuando la degeneración del PC ruso ya estaba completa, la doctrina estalinista declaró eso un ‘craso error’ y llamó por una ‘reconstrucción de la familia sobre una nueva base socialista’”.
La familia como una construcción social
Mientras que Smith y Riddell afirman falsamente que el régimen bolchevique de los primeros años apoyaba el papel tradicional de las mujeres como principales cuidadoras de sus niños pequeños, Goldman lo critica por no hacerlo:
“Los bolcheviques les adjudicaban poca importancia a los poderosos lazos emocionales entre padres e hijos. Asumían que la mayor parte del cuidado necesario de los niños, hasta de los más pequeños, podía ser relegado a empleados públicos pagos. Tendían a menospreciar el rol del lazo madre-hijo en la supervivencia infantil y el desarrollo del niño en edad temprana, por más que hasta un conocimiento rudimentario del trabajo de guarderías pre-revolucionarias hubiera revelado las tasas de supervivencia escandalosamente bajas para niños pequeños en contextos institucionales y los obstáculos para el desarrollo infantil sano”.
Esta analogía es completamente inválida. El trato y la suerte de los niños pequeños en los empobrecidos orfanatorios de la Rusia zarista no pueden ser comparados de ningún modo con el cuidado colectivo de los niños en una sociedad revolucionaria. Un estado obrero, particularmente en un país económicamente avanzando, tendría los recursos humanos y materiales para proporcionar un cuidado para los niños pequeños muy superior en todos los aspectos al de una madre en el contexto privado del hogar familiar.
Más aún, los bolcheviques pusieron gran énfasis en la salud y el bienestar de las madres y los niños. El Código Laboral de 1918 proporcionaba un descanso pagado de 30 minutos al menos cada tres horas para alimentar a un bebé. El programa de seguridad maternal implementado ese mismo año proveía una licencia por maternidad pagada de ocho semanas, recesos para el cuidado infantil e instalaciones de descanso en las fábricas para las mujeres en el trabajo, cuidado pre y postnatal gratuito y pensiones en efectivo. Con la red de clínicas de maternidad, consultorios, comedores, guarderías y hogares para las madres y los bebés, este programa probablemente fue la innovación más popular del régimen soviético entre las mujeres.
Los feministas en EE.UU. y otros lugares denuncian frecuentemente la proposición de que “la biología determina el destino” como una expresión de machismo. Y, sin embargo, Goldman asume que las mujeres, o incluso los hombres, que no tienen relación biológica con los bebés ni los niños pequeños son incapaces de desarrollar los mismos sentimientos de protección hacia ellos que sus madres biológicas. Los padres de niños adoptados probablemente tendrán algo que decir contra esta idea. Pero la práctica moderna de la adopción en EE.UU. también está basada en la idea de que sólo en el contexto de una “familia” —ya sea de madre y padre biológicos, padres adoptivos o padres gay o transgénero— los niños pueden recibir el cuidado y el amor necesarios. Lejos de ser un hecho natural, la idea de que los niños sólo pueden desarrollarse con éxito en el contexto de una familia es una construcción social.
Cuando la gente vivía como cazadores-recolectores (durante la vasta mayoría de los 200 mil años en los que ha existido nuestra especie), la banda o la tribu, no “la pareja”, era la unidad básica de la existencia humana. Un ejemplo del pasado no muy distante viene del testimonio de los misioneros jesuitas del siglo XVII entre el pueblo de cazadores naskapi de Labrador. Como lo cuenta Eleanor Burke Leacock en su magnífica introducción a El origen de la familia, la propiedad privada y el estado de Engels (International Publishers, 1972), los jesuitas se quejaban de la libertad sexual de las mujeres naskapi, señalándole a un hombre que “no estaba seguro de que su hijo, que estaba ahí presente, fuera su hijo”. La respuesta del naskapi es reveladora: “Ustedes no tienen sentido. Ustedes los franceses aman sólo a sus propios hijos; pero nosotros amamos a todos los niños de nuestra tribu”.
La desaparición de las clases y la propiedad privada bajo el comunismo conduciría inevitablemente a la completa libertad en las relaciones sexuales y a la desaparición de cualquier concepto de legitimidad e ilegitimidad. Todo el mundo tendría acceso a los beneficios completos de la sociedad por el sólo hecho de ser ciudadano del soviet internacional.
La familia como portadora de la ideología burguesa
Vogel y Smith limitan implícitamente el concepto de trabajo doméstico a las actividades físicas. De ese modo, Smith escribe: “Las actividades cotidianas de la familia aún giran alrededor de la alimentación, el vestido, la limpieza y el cuidado en general de sus miembros, y esa responsabilidad aún recae principalmente en las mujeres”. Pero criar hijos con miras a su eventual ingreso al mercado laboral no es como criar becerros y corderos para el mercado ganadero. La reproducción de la fuerza de trabajo humana no tiene sólo un componente biológico, sino también uno social, es decir ideológico. Llevar a un niño a la iglesia o a recibir educación religiosa también es una forma de trabajo doméstico, importante a su modo para la preservación del sistema capitalista; lo mismo sucede con llevar a un niño a ver una película que glorifica los “valores familiares”, el patriotismo, etc. La familia es la principal institución a través de la cual la ideología burguesa en sus distintas formas se transmite de una generación a la siguiente.
En El ABC del comunismo (1919), escrito por dos dirigentes bolcheviques, Nikolai Bujarin y Evguenii Preobrazhensky, se explica cómo la diminuta minoría de capitalistas no puede dominar a la clase obrera utilizando sólo la fuerza física y la coerción impuestas por la policía y el ejército. La preservación del sistema capitalista también requiere de la fuerza de las ideas:
“La burguesía comprende que no puede someter a la clase obrera con la sola fuerza bruta. Sabe que es necesario nublar también el cerebro... El estado capitalista educa especialistas para el acretinamiento y la doma del proletariado: maestros burgueses y profesores, curas y obispos, plumíferos y periodistas burgueses”.
Bujarin y Preobrazhensky señalaron tres instituciones fundamentales para mantener el dominio ideológico de la burguesía: el sistema educativo, la iglesia y la prensa (los medios masivos actualmente incluyen también al cine, la televisión y el Internet).
En los países capitalistas avanzados, en los que los niños son normalmente considerados propiedad de sus padres, la familia tiene relaciones distintas con cada una de esas instituciones. A partir de los cinco o seis años, los niños están legalmente obligados a asistir a la escuela (pública o privada) y los niños más chicos con frecuencia van a preescolar. Desde muy temprana edad, los niños ven televisión; algunos padres, más frecuentemente las madres, controlan lo que ven. A diferencia de los maestros y los productores de televisión, los clérigos no tienen un acceso tan automático a los niños pequeños: en EE.UU. y otros países, los padres deciden si sus hijos reciben adoctrinamiento religioso o no. Al menos al inicio, este adoctrinamiento les es impuesto a los niños en contra de sus deseos subjetivos. Probablemente no hay en el planeta un niño de cuatro o cinco años que prefiera asistir a servicios religiosos en vez de jugar con otros niños.
Tomemos el caso de un niño de diez años cuyos padres son católicos practicantes. Desde que tiene memoria lo han llevado a misa. Ha ido a una escuela católica en vez de ir a la escuela pública, o adicionalmente a ésta. En casa, ha escuchado rezos antes de cada comida y experimentado múltiples expresiones de fe religiosa en la vida doméstica cotidiana. Hay grandes probabilidades de que un niño como éste suscriba las creencias y doctrinas católicas al menos hasta una etapa posterior de su vida en la que se vea libre de la autoridad de sus padres.
Por otro lado, veamos ahora el caso de un niño de diez años cuyos padres no son religiosos. Su conocimiento de la religión está limitado a lo que ha aprendido en la escuela pública e información ocasional obtenida de programas de televisión, películas y discusiones con otros niños de mentalidad religiosa. Un niño así casi seguramente no será religioso. Pero no tener religión no inmuniza a un niño de otras formas probablemente “progresistas” de ideología burguesa. Un niño criado por padres que suscriben el “humanismo secular” muy probablemente se considerará políticamente liberal en EE.UU. o socialdemócrata en Europa, y probablemente demostrará elitismo intelectual. Así mismo, existe una corriente del libertarismo ateo (asociada con Ayn Rand) que glorifica el individualismo egoísta y el capitalismo de “libre mercado”. La religión no es la única forma de ideología burguesa reaccionaria.
La familia oprime a los niños al igual que a las mujeres, y deforma muchísimo la conciencia de los hombres también. Los feministas, liberales y “socialistas”, ignoran este hecho social fundamental, si no es que abiertamente lo niegan. Para éstos, reconocer que la opresión de los niños es intrínseca a la familia significaría (¡horror de horrores!) criticar el comportamiento socialmente condicionado de las mujeres en su papel de madres. Marxistas autoproclamados como Vogel y Smith, que promueven la tesis de que el trabajo doméstico es la base de la opresión de las mujeres, tratan implícitamente a las mujeres como si sólo hicieran bien a sus hijos.
Contra la represión sexual de los niños
Aunque la mayoría de los feministas condenarían el abuso físico de los niños, en los hechos permanecen indiferentes al abuso sicológico. Por tomar sólo un ejemplo, los hijos de padres fundamentalistas cristianos (católicos o protestantes) sufren la tortura mental de creer que irán al infierno si no se portan bien.
La represión sexual de los niños, que se extiende a la adolescencia, está bastante más extendida y causa daños sicológicos más graves. La sociedad capitalista está diseñada para penalizar la expresión de sexualidad de los niños desde el nacimiento. Incluso los padres más instruidos no pueden proteger a sus hijos de la ideología moralista y antisexo que permea la sociedad estadounidense —desde los pasillos decorados en azul y rosa en las jugueterías hasta la prohibición de desnudez en público y la demonización de la actividad sexual de los niños, incluida la masturbación—. Como principales cuidadoras de los bebés y los niños pequeños, las madres (más que los padres), inician el proceso de represión sexual, enseñándoles a los niños a sentirse avergonzados de sus cuerpos y a suprimir su curiosidad natural.
August Bebel, uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia alemana a finales del siglo XIX y principios del XX, parece un libertario sexual radical en comparación de los “feministas socialistas” de hoy en día. En La mujer y el socialismo, insistía:
“La satisfacción del instinto sexual es asunto personal de cada uno lo mismo que la satisfacción de cualquier otro instinto natural. Nadie tendrá que dar cuentas a otro ni se entremezclará nadie a quien no se le llame... El hecho de que desaparezca esa vergüenza tonta y ese ridículo secreto para hablar de las cosas sexuales, dará al trato entre los sexos una forma mucho más natural que hoy” [énfasis en el original].
Uno puede leer cientos de páginas escritas por los “feministas socialistas” modernos sin encontrar un solo argumento de que una sociedad socialista le permitirá a todo mundo satisfacer mejor sus deseos y necesidades sexuales.
El futuro comunista
Bajo el comunismo, la gente tendrá la genuina y auténtica libertad de construir y reconstruir sus relaciones interpersonales. Desde luego, esta libertad no es absoluta. La humanidad no puede trascender sus características biológicas y su relación con el entorno natural. El hombre y la mujer comunistas también envejecerán y morirán. Tampoco es posible borrar por completo el pasado y construir la sociedad desde cero. La humanidad comunista heredará, para bien y para mal, el legado cultural acumulado de nuestra especie. No podemos s aber qué prácticas sexuales existirán en la sociedad comunista porque serán determinadas en el futuro. Cualquier proyección, y más aún una prescripción, llevaría consigo las actitudes, los valores y los prejuicios formados en una sociedad de clases represiva.
Una diferencia fundamental entre los marxistas y los feministas, ya sean liberales o supuestamente socialistas, es que nuestro objetivo final no es la equidad entre los géneros como tal, sino el desarrollo progresista de la especie humana en su conjunto. La crianza comunal de los niños bajo condiciones de abundancia material y riqueza cultural producirá seres humanos cuyas capacidades mentales y bienestar sicológico serán vastamente superiores a las de la gente en esta sociedad empobrecida, opresiva y dividida en clases. En un discurso de 1932 acerca de la Revolución Rusa, “¿Qué fue la Revolución Rusa?”, León Trotsky dijo:
“Verdad es que la humanidad ha producido más de una vez gigantes del pensamiento y de la acción que sobrepasaban a sus contemporáneos como cumbres en una cadena de montañas. El género humano tiene derecho a estar orgulloso de sus Aristóteles, Shakespeare, Darwin, Beethoven, Goethe, Marx, Edison, Lenin. ¿Pero por qué estos hombres son tan escasos? Ante todo, porque han salido, casi sin excepción, de las clases elevadas y medias. Salvo raras excepciones, los destellos del genio quedan ahogados en las entrañas oprimidas del pueblo, antes que ellas puedan incluso brotar. Pero también porque el proceso de generación, de desarrollo y de educación del hombre permaneció y permanece siendo en su esencia obra del azar; no esclarecido por la teoría y la práctica; no sometido a la conciencia y a la voluntad...
“Cuando haya terminado con las fuerzas anárquicas de su propia sociedad, el hombre trabajará sobre sí mismo en los morteros, con las herramientas del químico. Por primera vez, la humanidad se considerará a sí misma como una materia prima y, en el mejor de los casos, como un producto semiacabado físico y psíquico. El socialismo significará un salto del reino de la necesidad al reino de la libertad. También es en este sentido que el hombre de hoy, lleno de contradicciones y sin armonía, franqueará la vía hacia una nueva especie más feliz”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.08.14 13:30 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 1 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Espartaco No. 45 Mayo de 2016
En la Declaración de principios y algunos elementos de programa, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) expone nuestra tarea de “construir partidos leninistas como secciones nacionales de una internacional centralista-democrática cuyo propósito es dirigir a la clase obrera a la victoria mediante revoluciones socialistas a través del mundo” (Spartacist [Edición en español] No. 29, agosto de 1998). Sólo mediante la toma del poder podrá el proletariado acabar con el capitalismo como sistema y abrir el camino hacia un mundo sin explotación ni opresión. Crucial para esta perspectiva es la lucha por la emancipación de la mujer, cuya opresión se remonta al comienzo de la propiedad privada y no podrá ser eliminada sin la abolición de la sociedad de clases.
La Declaración explica que nuestra meta en última instancia es la creación de una sociedad nueva, una sociedad comunista:
“La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría las bases para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, y la abolición misma del significado social de la raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, llevando a una emancipación jamás imaginada del potencial humano, y a una ola monumental de avance de la civilización. Sólo entonces será posible realizar el desarrollo libre de cada individuo como la condición para el desarro- llo libre de todos”.
La mayoría de las organizaciones que se hacían llamar marxistas solían aceptar la meta de una sociedad comunista, aunque no coincidieran en nada más. Pero desde el colapso de la Unión Soviética en 1991-1992 esto ya no es así. Sólo la LCI se adhiere a la perspectiva del comunismo mundial que expusieron por primera vez Karl Marx y Friedrich Engels.
Este clima ideológico de la “muerte del comunismo” ha llevado a que prevalezcan nociones falsas y estrechas de lo que es el marxismo. En la conciencia popular, el comunismo ha quedado reducido a la nivelación económica (igualdad en un nivel bajo de ingreso y de consumo) bajo la propiedad estatal de los recursos económicos. Por el contrario, la base material para el cumplimiento del programa marxista es la superación de la escasez económica mediante el aumento progresivo de la productividad del trabajo. Para realizarse plenamente, ello exige varias generaciones de desarrollo socialista basado en una economía colectivizada a escala mundial. Así, se desarrollará una sociedad en la que el estado (aparato coercitivo especial que defiende el orden de la clase dominante a través de destacamentos de hombres armados) se habrá extinguido, la filiación nacional habrá desaparecido y la institución de la familia —principal fuente de la opresión de la mujer— habrá sido remplazada por medios colectivos para cuidar y socializar a los niños y por la más amplia libertad en las relaciones sexuales.
El marxismo y la “naturaleza humana”
En el pasado, los intelectuales que consideraban semejante sociedad indeseable y/o imposible, no dejaban de reconocer que era eso lo que los marxistas llamaban comunismo. Por ejemplo, en El malestar en la cultura (1930), una exposición popular de su concepción del mundo, Sigmund Freud ofrece una breve crítica del comunismo. No hay evidencia de que haya estudiado las obras de Marx y Engels ni de que haya leído las de V.I. Lenin y otros líderes bolcheviques. Su comprensión (e incomprensión) del comunismo le era común a muchos intelectuales europeos y estadounidenses de su tiempo, independientemente de sus convicciones políticas.
Freud basaba su crítica del comunismo en el punto de vista de que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano” y concluía que el proyecto comunista de una sociedad armoniosa contravenía la naturaleza humana:
“No me concierne la crítica económica del sistema comunista; no me es posible investigar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y conveniente; pero, en cambio, puedo reconocer como vana ilusión su hipótesis psicológica. Es verdad que al abolir la propiedad privada se sustrae a la agresividad humana uno de sus instrumentos, sin duda uno muy fuerte, pero de ningún modo el más fuerte de todos. Sin embargo, nada se habrá modificado con ello en las diferencias de poderío y de influencia que la agresividad aprovecha para sus propósitos; tampoco se habrá cambiado la esencia de ésta... Si se eliminara el derecho personal a poseer bienes materiales, aún subsistirían los privilegios derivados de las relaciones sexuales, que necesariamente deben convertirse en fuente de la más intensa envidia y de la más violenta hostilidad entre los seres humanos, equiparados en todo lo restante. Si también se aboliera este privilegio, decretando la completa libertad de la vida sexual, suprimiendo, pues, la familia, célula germinal de la cultura, entonces, es verdad, sería imposible predecir qué nuevos caminos seguiría la evolución de ésta; pero cualesquiera que ellos fueren, podemos aceptar que las inagotables tendencias intrínsecas de la naturaleza humana tampoco dejarían de seguirlos”.
Freud entendía correctamente que en la visión comunista de la sociedad futura la familia se habrá extinguido y habrá una “completa libertad de la vida sexual”. La visión de Freud era incorrecta en tanto que los marxistas reconocen que la familia no puede simplemente abolirse; sus funciones necesarias, especialmente la crianza de la siguiente generación, deben ser remplazadas por medios socializados de cuidado infantil y trabajo doméstico.
Si bien Freud ya no tiene la autoridad ideológica que solía tener, la idea de que la “naturaleza humana” hace imposible un mundo comunista sigue siendo común, aunque los argumentos específicos puedan diferir. Los marxistas, en cambio, insistimos en que es la escasez material lo que da lugar a las salvajes reyertas por los recursos escasos. Es por ello que el comunismo es concebible sólo con un nivel sin precedentes de abundancia material, acompañado de un inmenso salto en el nivel cultural de la sociedad. Es la existencia de las clases, actualmente en la forma de un orden capitalista-imperialista obsoleto, lo que infesta a la sociedad humana con brutalidad y violencia. Como escribió el autor marxista Isaac Deutscher en “Sobre el hombre socialista” (1966): “utilizan el homo homini lupus [el hombre es el lobo del hombre] como grito de guerra contra el progreso y el socialismo y agitan al espantajo del eterno lupus humano en provecho del verdadero y sanguinario lupus del imperialismo contemporáneo”.
Para Freud, la “agresión innata” de las relaciones sexuales era el problema con la naturaleza humana. ¿Cuál es la realidad? La patología social asociada a lo que Freud percibía como rivalidad sexual tendría poca razón de ser en una sociedad comunal plenamente libre en la que la vida sexual fuera independiente del acceso al alimento, la vivienda, la educación y demás necesidades y comodidades cotidianas. Cuando la familia se haya extinguido junto con las clases y el estado, la crianza comunal que la remplace llevará a una nueva sicología y cultura entre la gente que crezca en esas condiciones. Los valores sociales patriarcales —“mi” mujer, “mis” hijos— se desvanecerán junto con el sistema opresivo que los genera. La relación de los niños entre sí y con las personas que les enseñan y guían serán multilaterales, complejas y dinámicas. Es la institución de la familia lo que ata al sexo y al amor a la propiedad, con todo lo que salga de la camisa de fuerza de la monogamia heterosexual considerado “pecado”.
La familia bajo el capitalismo es el principal mecanismo de la opresión de la mujer y de la juventud, atada por innumerables lazos interrelacionados con las operaciones básicas de la economía de “libre mercado”. La familia, el estado y la religión organizada conforman un tripié de opresión en el que se sostiene el orden capitalista. En los países del Tercer Mundo, el atraso y la pobreza arraigados, promovidos por la dominación imperialista, conducen a prácticas horriblemente opresivas como el velo, el precio de la novia y la mutilación genital femenina.
En las sociedades capitalistas avanzadas, como la estadounidense, podría pensarse que la gente lleva una vida complicada, más parecida a las presentadas en programas de televisión como Modern Family o Transparent que a la comedia de los años cincuenta Papá lo sabe todo. Sin embargo, las decisiones personales de la gente están constreñidas por la ley, la economía y los prejuicios de la sociedad de clases; esto es especialmente cierto en el caso de la clase obrera y los pobres. Remplazar la familia por instituciones colectivas es el aspecto más radical del programa comunista, y el que traerá los cambios más profundos y drásticos en la vida cotidiana, incluida la de los niños.
Nuestros oponentes en la izquierda y la cacería de brujas antisexo
En la actualidad, la visión de una sociedad sin la institución opresiva de la familia ya no puede hallarse en la gran mayoría de los que dicen estar por el marxismo, el socialismo o la liberación de la mujer. Hace ya décadas que los estalinistas, con su dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, renunciaron al entendimiento de que era necesaria una sociedad socialista global para conseguir la plena liberación humana, incluyendo la de la mujer. Una consecuencia de ello fue la rehabilitación estalinista de la opresiva familia como un pilar “socialista”. En “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer” (Spartacist [Edición en español] No. 34, noviembre de 2006), tratamos esta cuestión a profundidad.
Hoy, otros supuestos marxistas, entre ellos algunos que afirman ser trotskistas, simplemente siguen la doctrina feminista liberal (burguesa) prevaleciente en cuanto a la liberación de la mujer, apoyando implícitamente a las instituciones de la familia y el estado burgués. Un ejemplo de ello lo dan las reacciones histéricas de nuestros oponentes ante nuestra defensa de los derechos de la North American Man/Boy Love Association (Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Muchachos, NAMBLA), que está por la legalización del sexo consensual entre hombres y muchachos, así como de otros perseguidos por su “depravación” sexual. La LCI se ha opuesto consistentemente a la intervención del gobierno en la vida privada y exige derogar todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas” consensuales, como la prostitución, el consumo de drogas y la pornografía.
Los aullidos de muchos radicales y feministas contra NAMBLA expresan los “valores familiares” que impulsan los políticos e ideólogos burgueses. Durante décadas, la reacción antisexo patrocinada por el gobierno ha tomado varias formas: el prejuicio fanático antigay, una cacería de brujas contra los trabajadores de las guarderías, la prohibición de que se distribuyan entre adolescentes anticonceptivos e información sobre el control de la natalidad, y el encarcelamiento de “desviados”. Este asalto reaccionario estuvo acompañado por terrorismo extralegal, como las bombas en las clínicas de aborto. Gran parte de esta persecución busca fortalecer al estado burgués en su regulación de la población y difundir el pánico como una distracción de la verdadera brutalidad de la vida en esta sociedad retorcida, cruel, prejuiciosa y racista.
En artículos anteriores, hemos explorado algunas de las ambigüedades de la sexualidad en una sociedad donde las deformidades de la desigualdad de clase y de la opresión racial y sexual pueden producir mucho sufrimiento personal y cosas desagradables. Hemos afirmado que, mientras que el abuso infantil es un crimen horrendo y cruel, muchos encuentros sexuales ilegales son totalmente consensuales y no producen por sí mismos ningún daño. La mezcolanza deliberada de todo lo que vaya desde las caricias mutuas entre hermanos hasta la violación horrenda de un niño pequeño por parte de un adulto crea un clima social de histeria antisexo en el que los perpetradores de la violencia real contra los niños a menudo quedan impunes. Hemos señalado que las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos como el Homo sapiens claramente no encajan en la rígida monogamia heterosexual decretada por la moral burguesa.
Como medida básica de defensa frente a la persecución estatal de los jóvenes que quieren tener sexo (así sea sexting), nos oponemos a las reaccionarias leyes de la “edad de consentimiento”, con las que el estado decreta cierta edad arbitraria a partir de la cual permite el sexo, sin importarle que dicha edad cambie con el tiempo y varíe de un estado a otro en EE.UU. Al tratar esas cuestiones, nos ubicamos firmemente en oposición al estado capitalista y todos sus esfuerzos por reforzar y sostener el orden burgués explotador. Ésa es la aplicación, bajo las actuales circunstancias, de nuestra meta de la libertad sexual para todos, incluyendo a los niños y los adolescentes, en un futuro comunista. Esto tiene una importancia particular para los jóvenes adultos, de los que se espera que pasen los años que siguen a la pubertad bajo el yugo de la dependencia de sus padres. Llamamos por estipendios plenos para todos los estudiantes como parte de nuestro programa por una educación gratuita y de calidad para todos, para que los jóvenes puedan ser genuinamente independientes de sus familias.
Por el contrario, la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se niega a llamar por la abolición de las leyes de la edad de consentimiento actuales. En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [La juventud, la sexualidad y la izquierda], la dirigente de la ISO Sherry Wolf blande su pica contra el partidario de NAMBLA David Thorstad por ser “el más ardiente y añejo defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Wolf cita su propio libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation (Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT, Haymarket Books, 2009): “Un consentimiento genuino, libre de la desigualdad de poder, no puede dárselo un niño a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, las relaciones entre adultos y niños no son las de individuos iguales en lo emocional, lo físico, lo social ni lo económico. Los niños y los púberes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder para tomar decisiones realmente libres respecto a sus relaciones con adultos. Sin eso, no puede haber consentimiento genuino”.
¿“Decisiones realmente libres”? Pocas relaciones entre adultos cumplirían con esta definición de consentimiento. En los hechos, Wolf pone a los jóvenes menores de 18 años y a sus parejas a merced del estado burgués. El único principio guía para toda relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el acuerdo y entendimiento mutuo entre todas las partes involucradas— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual.
El que la ISO abandone a los jóvenes al opresivo status quo sexual refleja su acomodación a los prejuicios del orden capitalista y las actitudes atrasadas de la población en general. En última instancia, viene de la vieja oposición de la ISO a toda perspectiva de movilización revolucionaria de la clase obrera hacia la toma del poder y la creación de un estado obrero —la dictadura del proletariado— que abra el camino hacia una sociedad comunista. Para la ISO, el socialismo es más o menos la aplicación acumulada de la “democracia” a todos los sectores oprimidos, entre los cuales la clase obrera es simplemente uno más. La ISO procura presionar a los capitalistas para que reformen su sistema de explotación. Su perspectiva de la liberación de la mujer refleja la misma fe conmovedora en las fuerzas de la reforma.
Por qué los marxistas no somos feministas
Cosa interesante, en los últimos años la ISO ha estado discutiendo en las páginas de su periódico, el Socialist Worker, acerca de las teorías sobre la liberación de la mujer. Parece ser que su motivación es el deseo de abandonar su postura anterior de oposición al feminismo como una ideología burguesa, para poder adoptar activamente la etiqueta de feminista o “feminista socialista”. Por ejemplo, en una charla de la conferencia Social-ism de la ISO en 2013 (publicada en “Marxism, Feminism and the Fight for Liberation” [Marxismo, feminismo y la lucha por la liberación], socialistworker.org, 10 de julio de 2013), Abbie Bakan sugirió: “La afirmación teórica de que hay bases para un enfoque marxista coherente que esté por la ‘liberación de la mujer’, pero contra el ‘feminismo’, carece de sentido”. (Hasta marzo de ese año, Bakan había sido una destacada partidaria de los International Socialists [Socialistas Internacionales] de Canadá, primos políticos de la ISO.)
La reciente adopción teórica explícita por parte de la ISO del “feminismo socialista” no es más que otra cubierta para el mismo contenido liberal. Sin embargo, nos ofrece la oportunidad de reafirmar la vieja posición marxista respecto a la familia y enfatizar que la emancipación de la mujer es fundamental para la revolución socialista e inseparable de ella. Contra lo que dice la ideología feminista, la plena igualdad legal no basta para superar la opresión de la mujer, que está profundamente enraizada en la familia y la propiedad privada.
Como siempre hemos enfatizado, marxismo y feminismo son viejos enemigos políticos. Eso requiere una explicación. En Estados Unidos y otros lugares se ha vuelto común aplicar el término “feminista” a quienes piensan que hombres y mujeres deberían ser iguales. Sin embargo, al lidiar con la desigualdad, el feminismo acepta los confines de la sociedad capitalista existente. Como ideología, el feminismo nació a finales del siglo XIX, reflejando las aspiraciones de una capa de mujeres burguesas y pequeñoburguesas que reclamaban sus prerrogativas de clase: derecho a la propiedad y a la herencia, acceso a la educación y las profesiones, y derecho al voto. Los marxistas buscamos mucho más que esta limitada idea de “igualdad de género”.
Los marxistas reconocemos que la liberación de la mujer no puede ocurrir sin la liberación de toda la raza humana de la explotación y la opresión: ése es nuestro fin. Hace bastante más de un siglo August Bebel, el dirigente histórico del Partido Socialdemócrata de Alemania, lo explicó claramente en su libro La mujer y el socialismo (1879), un clásico marxista. Reeditada varias veces, esta obra fue leída por millones de obreros de distintas generaciones antes de la Primera Guerra Mundial. La riqueza de su visión de la emancipación de la mujer no puede hallarse en ninguno de los escritos de la ISO al respecto:
“[La mujer] elegirá para su actividad los terrenos que correspondan a sus deseos, inclinaciones y disposiciones y trabajará en las mismas condiciones que el hombre. Lo mismo que todavía será obrera práctica en cualquier oficio, durante otra parte del día será educadora, maestra, enfermera, y durante otra parte ejercitará cualquier arte o ciencia y cumplirá en una cuarta parte cualquier función administrativa”.
—La mujer y el socialismo (Ediciones de Cultura Popular, 1978)
Lo que es especialmente significativo de la descripción que hace Bebel de la naturaleza emancipadora del trabajo en la sociedad socialista es que se aplica igualmente a los hombres. Eso apunta al núcleo del motivo por el que marxismo y feminismo son mutuamente excluyentes y de hecho antagónicos. Los feministas consideran que la división básica de la sociedad es entre hombres y mujeres, mientras que los socialistas reconocemos que los obreros de ambos sexos deben luchar juntos para acabar con la opresión y la explotación que sufren por parte de la clase capitalista.
Marx desvirtuado
En su giro teórico a favor del “feminismo socialista”, la ISO está promoviendo el libro Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory (Marxismo y la opresión de la mujer: Hacia una teoría unitaria, Haymarket Books, 2013) de Lise Vogel. Publicado originalmente en 1983, el libro se reeditó como parte de la serie Historical Materialism con una introducción encomiástica de dos académicos canadienses partidarios del ultrarreformista New Socialist Group (Nuevo Grupo Socialista). Incluso hace 30 años, el medio “feminista socialista” al que se dirige Vogel ya se había disuelto en la nada. Pero, dado que Vogel pretende representar un polo marxista dentro del movimiento o corriente intelectual “socialfeminista”, hoy a la ISO le cuadra promover su libro.
En la sección introductoria del libro, Vogel se deslinda ecuánimemente tanto de los feministas no marxistas como de los marxistas no feministas. Se fija como su tarea principal analizar el carácter de la opresión de la mujer dentro de la estructura y dinámica del sistema económico capitalista. Su tratamiento de Marx y Engels es confuso, contradictorio y rimbombante. Se enfoca principalmente en la relación entre el trabajo doméstico y la reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Para Vogel, la opresión de la mujer se reduce estrechamente al trabajo doméstico (no pagado). Afirmando explícitamente que “la categoría de ‘la familia’...es insuficiente como punto de partida analítico”, Vogel pasa por alto las cuestiones más amplias del papel de la familia en la opresión de la mujer y los niños y su importancia como sostén clave del orden capitalista. La familia sirve para atomizar a la clase obrera y propagar el individualismo burgués como barrera a la solidaridad de clase.
Su concepción estrecha de la opresión de la mujer no impide a Vogel calumniar a Engels como “determinista económico”. Simplemente deja de lado los aspectos culturales y sociales incluidos en la riqueza de los argumentos que Engels presenta en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). Para tomar un ejemplo, Vogel se queja de que Engels “no vincula claramente el desarrollo de una esfera especial relacionada a la reproducción de la fuerza de trabajo con el surgimiento de la sociedad de clases o quizá la sociedad capitalista”. Aparentemente, esto significa que Engels no muestra cómo el surgimiento de la sociedad de clases llegó a pesar sobre el papel de la mujer en la crianza de los hijos. Esto simplemente no es verdad.
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Engels describe cómo la familia se originó en el neolítico cuando la sociedad se dividió en clases por vez primera. Apoyándose en la información disponible en aquella época, Engels se basó mucho en el trabajo pionero de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del norte del estado de Nueva York para entender las sociedades primitivas sin clases. Engels describió cómo la invención de la agricultura creó un excedente social que permitió, por primera vez, el desarrollo de una clase dominante ociosa que vivía del trabajo ajeno. La familia, específicamente la monogamia de la mujer, fue necesaria para asegurar la transmisión ordenada de la propiedad y el poder a los herederos del patriarca, la siguiente generación de la clase dominante. Si bien es mucho lo que se ha descubierto sobre las primeras etapas de la sociedad humana desde tiempos de Engels, su entendimiento fundamental ha resistido la prueba del tiempo.
Vogel no analiza la función social de la familia para la clase obrera bajo el capitalismo, donde sirve para criar a la siguiente generación de esclavos asalariados. En El capital, Marx explicó que el costo de la fuerza de trabajo está determinado por el costo de manutención y reproducción del obrero: sus gastos cotidianos, su capacitación y el sostén de su pareja y sus hijos. Para aumentar la ganancia, los capitalistas buscan bajar el costo del trabajo: no sólo de los salarios que pagan a los bolsillos de los obreros, sino también de los servicios como la educación y la salud públicas, que son necesarios para la manutención del proletariado.
El feminismo a veces critica algunos aspectos de la familia, pero en general sólo para quejarse de los “roles de género”, como si el problema fuera una discusión sobre el estilo de vida respecto a quién debe lavar los platos o darle al bebé su mamila. El problema es la institución de la familia, que integra a la gente a la sociedad desde la infancia de manera que acate ciertas normas, respete a la autoridad y desarrolle los hábitos de obediencia y deferencia que son tan útiles a la obtención de ganancias por parte de los capitalistas. La familia le es invaluable a la burguesía como reserva de pequeña propiedad privada y en algunos casos de pequeña producción, operando como freno ideológico a la conciencia social. Vogel pasa por alto estas cuestiones y se enfoca estrictamente en el “trabajo doméstico” no pagado de la mujer.
El fin último
La posición de Vogel es incluso más débil en lo que toca al fin último de la liberación de la mujer. Esto se ve especialmente en lo que no dice. Vogel divorcia la emancipación de la mujer de la superación de la escasez económica y del remplazo del trabajo enajenado —tanto en la fábrica como en el hogar— por el trabajo creativo y gratificante. Tanto el fin último de una sociedad comunista como los medios básicos para lograrlo quedan fuera de los confines intelectuales del “feminismo socialista” de Vogel.
Cuando Marx y Engels explicaron que suscribían un entendimiento materialista de la sociedad y del cambio social, no se referían sólo al capitalismo y las sociedades de clase anteriores (como el feudalismo). También proporcionaron un entendimiento materialista de la futura sociedad sin clases. De hecho, ésa era su diferencia fundamental con las principales corrientes socialistas de principios del siglo XIX —los owenistas, fourieristas y saint-simonianos— como las resumió Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico (originalmente parte de su polémica de 1878, Anti-Dühring). Marx y Engels reconocían que una sociedad socialista —entendida como la etapa inicial del comunismo— requeriría un nivel de productividad del trabajo muy superior incluso a la de los países capitalistas más avanzados de hoy. Esto se logrará mediante una expansión continua del conocimiento científico y su aplicación tecnológica.
Vogel no comparte esa concepción. Esto queda particularmente claro en su análisis de los primeros años de la Rusia soviética. Expresando un gran aprecio del entendimiento que tenía Lenin de la opresión de la mujer y de su compromiso por superarla, cita con aprobación un discurso de 1919, “Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética”:
“Todas ustedes saben que incluso cuando las mujeres gozan de plenos derechos, en la práctica siguen esclavizadas, porque todas las tareas domésticas pesan sobre ellas. En la mayoría de los casos las tareas domésticas son el trabajo más improductivo, más embrutecedor y más arduo que pueda hacer una mujer. Es un trabajo extraordinariamente mezquino y no incluye nada que de algún modo pueda contribuir al desarrollo de la mujer.
“En la prosecución del ideal socialista, queremos luchar por la realización total del socialismo, y se abre aquí un amplio campo de acción para la mujer. Realizamos ahora serios preparativos a fin de desbrozar el terreno para la construcción del socialismo, pero la construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos logrado la completa igualdad de la mujer, y cuando acometamos las nuevas tareas junto con la mujer, que habrá sido liberada del trabajo mezquino, embrutecedor, improductivo”.
Vogel presenta equivocadamente a Lenin como una voz solitaria clamando en el desierto e implica que el principal obstáculo para superar la opresión de la mujer en los primeros años de la Rusia soviética era ideológico: las generalizadas actitudes patriarcales entre los hombres de la clase obrera y el campesinado combinadas con una supuesta indiferencia por la liberación de la mujer entre los cuadros, mayoritariamente varones, del Partido Bolchevique. Vogel escribe:
“Los señalamientos de Lenin respecto al machismo nunca tomaron forma programática, y la campaña contra el atraso ideológico masculino nunca pasó de ser un tema menor en la práctica bolchevique. Sin embargo, sus observaciones sobre el problema representaron una admisión extremadamente inusual de la seriedad del mismo... Las contribuciones teóricas de Lenin no lograron dejar una impresión duradera”.
De hecho, el gobierno soviético realizó enormes esfuerzos para aliviar a la mujer obrera de la carga del trabajo doméstico y la crianza de niños mediante el establecimiento de cocinas comunales, lavanderías, guarderías, etc. Tanto los bolcheviques como la Internacional Comunista establecieron departamentos especiales para el trabajo entre las mujeres. Durante los primeros años del estado obrero soviético, el Zhenotdel estuvo activo tanto en las regiones europeas como en las del Asia Central.
Los límites de las medidas liberadoras del gobierno comunista bajo V.I. Lenin y León Trotsky no fueron ideológicos, sino producto de condiciones objetivas: la pobreza de recursos materiales, agravada por años de guerra imperialista y guerra civil. En un ensayo de 1923 titulado “De la vieja a la nueva familia”, incluido en la compilación de 1924 Problemas de la vida cotidiana (una obra que Vogel no menciona siquiera), Trotsky explicó:
“En principio, la preparación material de las condiciones para un nuevo modo de vida y una nueva familia no puede separarse tampoco del trabajo de la construcción socialista. El estado de los trabajadores necesita mayor prosperidad con el fin de que le sea posible tomar seriamente en sus manos la educación pública de los niños y aliviar asimismo a la familia de los cuidados de la limpieza y la cocina. La socialización de la familia, del manejo de la casa y de la educación de los niños no será posible sin una notable mejoría de toda nuestra economía. Necesitamos una mayor proporción de formas económicas socialistas. Sólo bajo tales condiciones, podremos liberar a la familia de las funciones y cuidados que actualmente la oprimen y desintegran. El lavado debe estar a cargo de una lavandería pública, la alimentación a cargo de comedores públicos, la confección del vestido debe realizarse en los talleres. Los niños deben ser educados por excelentes maestros pagados por el estado y que tengan una real vocación para su trabajo”.
La escasez material fue fuente de otro ámbito importante de desigualdad entre los hombres y las mujeres en los primeros años de la Rusia soviética (y por extensión en todo estado obrero económicamente atrasado). Se trata de la escasez de la mano de obra altamente calificada que requiere conocimientos y capacidades técnicas avanzados. A los obreros industriales calificados y los miembros de la intelectualidad técnica (ingenieros, arquitectos, etc.) había que pagarles salarios más altos que a los obreros no calificados, aunque la diferencia era mucho menor que en los países capitalistas. Este sector mejor pagado de la fuerza de trabajo, heredado del pequeño sector capitalista moderno de la Rusia zarista, era predominantemente masculino. Aunque se hicieron esfuerzos dirigidos a corregir esto, al joven estado obrero le faltaban los recursos materiales para educar y entrenar a las mujeres para que se volvieran maquinistas e ingenieras en cantidades suficientes a fin de superar el predominio masculino del trabajo calificado.
El libro de Vogel concluye con una proyección de cómo será la transición al comunismo tras el derrocamiento del capitalismo:
“Ante la terrible realidad de la opresión de la mujer, los socialistas utópicos del siglo XIX llamaron por la abolición de la familia. Todavía hoy, su drástica exigencia sigue teniendo adeptos entre los socialistas. En cambio, el materialismo histórico plantea la difícil cuestión de reducir y redistribuir simultáneamente el trabajo doméstico conforme éste se va transformando en un componente integral de la producción social en la sociedad comunista. Así como en la transición socialista ‘el estado no es “abolido”, sino que se extingue’, así también el trabajo doméstico debe extinguirse. Por lo tanto, durante la transición al comunismo una administración adecuada del trabajo doméstico y el trabajo femenino será un problema clave de la sociedad socialista, pues sólo sobre esta base pueden establecerse y conservarse las condiciones económicas, políticas e ideológicas de la verdadera liberación de la mujer. En el proceso, la familia, en su forma histórica particular como una unidad social basada en el parentesco para la reproducción de fuerza de trabajo explotable en la sociedad de clases, también se extinguirá, y con ella tanto las relaciones familiares patriarcales como la opresión de la mujer” [énfasis en el original].
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.06.07 04:08 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 2 - 2 ) (Mayo de 2016)

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Pero, ¿cómo se logrará esta reducción y redistribución del trabajo doméstico? En la transición de la dictadura del proletariado al comunismo pleno, la transformación de la familia es un corolario de la expansión de la producción y el aumento de la abundancia. Su extinción o desintegración es resultado del éxito económico. En el proceso, será remplazada por nuevas formas de vivir que serán inconmensurablemente más ricas, humanas y gratificantes. Bien puede haber la necesidad de desarrollar algunas reglas en el curso de esta transformación conforme la gente busque nuevos modos de vida. En el periodo de transición, será la tarea del colectivo democrático de los obreros, el soviet, construir alternativas y guiar el proceso.
Vogel no plantea la cuestión crucial: cuando la mujer se libere de la esclavitud doméstica, ¿será libre para hacer qué? ¿La reducción del tiempo que pase en el trabajo doméstico será compensada por un aumento comparable en el tiempo que pase en su trabajo, dos horas menos lavando ropa y trapeando pisos, dos horas más en la línea de ensamblaje de la fábrica? Ésa ciertamente no es la idea marxista de la liberación de la mujer.
Remplazar el trabajo doméstico y la crianza de los niños con instituciones colectivas son aspectos de un cambio fundamental en la relación entre producción y tiempo de trabajo. Bajo una economía socialista planificada, todo tipo de actividad económica —desde la producción de acero y computadoras hasta la limpieza de la ropa, los pisos y los muebles— pasará por un constante y rápido aumento en la cantidad de producto por unidad de trabajo aplicado. Mucho antes de que se logre una sociedad comunista, es probable que la mayor parte del trabajo doméstico ya se haya automatizado. Más en general, habrá una reducción continua del tiempo de trabajo total necesario para la producción y el mantenimiento de los bienes de consumo y los medios de producción.
En una sociedad plenamente comunista, la mayor parte del tiempo será lo que ahora llamamos “tiempo libre”. El trabajo necesario absorberá una porción tan pequeña de tiempo y energía que cada individuo se lo concederá libremente al colectivo social. Todos dispondrán del tiempo y de los recursos materiales y culturales necesarios para realizar trabajo creativo y gratificante. En los Grundrisse (1857), Marx cita la composición musical como ejemplo de trabajo genuinamente libre.
Los “feministas socialistas” falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques
En 2005, Sharon Smith, figura dirigente de la ISO que se pretende una teórica, publicó un libro, Women and Socialism: Essays on Women’s Liberation (La mujer y el socialismo: Ensayos sobre la liberación de la mujer, Haymarket Books), del cual se espera una nueva edición revisada y expandida para este año [2015]. Un extracto de esta nueva edición, “Theorizing Women’s Oppression: Domestic Labor and Women’s Oppress-ion” [Teorizando sobre la opresión de la mujer: El trabajo doméstico y la opresión de la mujer], publicado en International Socialist Review (marzo de 2013), delinea lo que la ISO define como su nuevo enfoque del feminismo. La “teorización” de Smith se basa en gran medida en el concepto de que el trabajo doméstico no remunerado es el fundamento de la opresión de la mujer, como lo presenta Vogel en Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory.
Smith comienza criticando a Karl Marx y Friedrich Engels, un requisito esencial para acceder al medio feminista pequeñoburgués: “La manera en que Marx y Engels describen la opresión de la mujer presenta frecuentemente componentes contradictorios: en algunos sentidos cuestionando fundamentalmente el status quo de género, pero meramente reflejándolo en otros”. Smith critica incluso más agudamente la Revolución Bolchevique de 1917 en Rusia, un evento que los liberales, feministas o no, consideran en el mejor de los casos un experimento utópico fallido y, en el peor, el nacimiento de un estado policiaco totalitario.
Haciéndole el juego a los prejuicios anticomunistas, Smith afirma que los bolcheviques apoyaron el papel tradicional de la mujer, haciendo de la maternidad el más alto deber social: “A pesar de los enormes logros de la Revolución Rusa de 1917 —incluyendo la legalización del aborto y el divorcio, el derecho al voto y a contender por puestos públicos y la abrogación de leyes que criminalizaban la prostitución y la sexualidad gay—, ésta no produjo una teoría capaz de enfrentar las normas naturales heterosexuales o la prioridad dada al destino maternal de las mujeres”. Smith procede a citar una declaración de John Riddell, un historiador izquierdista que frecuentemente publica en la International Socialist Review de la ISO: “Las mujeres comunistas en ese periodo veían el tener hijos como una responsabilidad social y buscaban ayudar a las ‘mujeres pobres que desean experimentar la maternidad como la más elevada felicidad’”.
Apoyándose en una cita sacada de contexto, Smith y Riddell falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques. Los bolcheviques veían el remplazo de la familia a través de métodos colectivos para la crianza de los niños no como un objetivo distante en una futura sociedad comunista, sino como un programa que estaban empezando a implementar en el estado obrero ruso soviético existente. Alexandra Kollontai, una de las dirigentes del trabajo bolchevique entre las mujeres, abogó por instituciones socializadas que asumieran completa responsabilidad por los niños y su bienestar físico y sicológico desde la infancia. En su discurso al I Congreso de Mujeres Trabajadoras de Toda Rusia en 1918, declaró:
“Gradualmente, la sociedad se hará cargo de todas aquellas obligaciones que antes recaían sobre los padres...
“Existen ya casas para los niños lactantes, guarderías infantiles, jardines de la infancia, colonias y hogares para niños, enfermerías y sanatorios para los enfermos o delicados, restaurantes, comedores gratuitos para los discípulos en escuelas, libros de estudio gratuitos, ropas de abrigo y calzado para los niños de los establecimientos de enseñanza. ¿Todo esto no demuestra suficientemente que el niño sale ya del marco estrecho de la familia, pasando la carga de su crianza y educación de los padres a la colectividad?”
—“El comunismo y la familia”, Editorial Marxista, Barcelona, 1937
En una sociedad socialista, el personal encargado del cuidado y la educación en guarderías, jardines de niños y las escuelas preescolares estará compuesto de hombres y mujeres. De este modo —y sólo de este modo—, podrá eliminarse la división ancestral del trabajo entre hombres y mujeres en el cuidado de los niños pequeños.
El punto de vista de Kollontai acerca del futuro de la familia no era inusual entre los dirigentes bolcheviques. En La mujer, el estado y la revolución: Política familiar y vida social soviéticas, 1917-1936 (Ediciones IPS, 2010), Wendy Goldman, una académica estadounidense de simpatías liberales feministas, escribe que Aleksandr Goijbarg, el principal autor del primer Código Sobre el Matrimonio, la Familia y la Tutela (1918), “alentaba a los padres a rechazar ‘su amor estrecho e irracional por sus hijos’. Según su punto de vista la crianza del estado ‘proveería resultados ampliamente superiores al abordaje privado, individual, irracional y no científico de padres individualmente “amorosos” pero “ignorantes”’”. Los bolcheviques no buscaban únicamente liberar a las mujeres del fastidio doméstico y la dominación patriarcal, sino también liberar a los niños de los efectos, frecuentemente nocivos, de la autoridad parental.
Los bolcheviques y el cuidado colectivo de los niños
Haciendo eco de Vogel, Smith escribe:
“Si la función económica de la familia obrera, tan crucial en la reproducción de la fuerza de trabajo para el sistema capitalista —y que al mismo tiempo forma la raíz social de toda la opresión de la mujer—, fuera eliminada, se sentarían las bases materiales para la liberación de la mujer. Este resultado sólo puede empezar a obtenerse mediante la eliminación del sistema capitalista y su remplazo por una sociedad socialista que colectivice el trabajo doméstico antes asignado a las mujeres”.
Aquí, el uso que hace Smith del término “trabajo doméstico” resulta ambiguo. ¿Se refiere únicamente a los quehaceres domésticos y al cuidado físico de los niños pequeños? ¿Y qué hay del “trabajo doméstico” que implica lo que se considera la tutela parental hoy día en EE.UU.? Smith no nos lo dice. Simplemente ignora la cuestión de las relaciones interpersonales entre las madres y sus hijos: escuchar y hablar con ellos de sus problemas, deseos y miedos; enseñarles los primeros pasos en el lenguaje y las bases de higiene, seguridad y otras tareas prácticas; jugar con ellos; ayudarles con su tarea. Al ignorar estas interacciones como parte del dominio colectivo, la idea del socialismo de Smith es enteramente compatible con la preservación de la familia, excluyendo los quehaceres domésticos.
¿Por qué esta ambigüedad en una cuestión tan crucial? La ISO apela a los jóvenes idealistas de la izquierda liberal promoviendo una versión del “marxismo” adaptada a sus puntos de vista y a sus prejuicios. Esta organización no toma casi nunca una posición sobre tema alguno que sea verdaderamente impopular en el medio de los radicales liberales estadounidenses. Las jóvenes feministas encontrarán muy atractiva la idea de una vida familiar sin quehaceres domésticos. Pero, ¿abandonar la perspectiva de un hogar familiar propio y la preocupación exclusiva por sus “propios” hijos? La audiencia pequeñoburguesa a la que se dirige Smith se horrorizaría ante el programa bolchevique para la transformación de la vida cotidiana a través de los métodos colectivos de vida. Como escribió Kollontai:
“La mujer, a la que invitamos a que luche por la gran causa de la liberación de los trabajadores, tiene que saber que en el nuevo estado no habrá motivo alguno para separaciones mezquinas, como ocurre ahora.
“‘Estos son mis hijos. Ellos son los únicos a quienes debo toda mi atención maternal, todo mi afecto; ésos son hijos tuyos; son los hijos del vecino. No tengo nada que ver con ellos. Tengo bastante con los míos propios’.
“Desde ahora, la madre obrera que tenga plena conciencia de su función social, se elevará a tal extremo que llegará a no establecer diferencias entre ‘los tuyos y los míos’; tendrá que recordar siempre que desde ahora no habrá más que ‘nuestros’ hijos, los del estado comunista, posesión común de todos los trabajadores”.
En 1929, el Partido Comunista (PC) ruso todavía llamaba por la extinción de la familia, a pesar del ascenso al poder político de una casta burocrática conservadora dirigida por I.V. Stalin cinco años antes. Pero como escribimos en “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer”: “Para 1936-37, cuando la degeneración del PC ruso ya estaba completa, la doctrina estalinista declaró eso un ‘craso error’ y llamó por una ‘reconstrucción de la familia sobre una nueva base socialista’”.
La familia como una construcción social
Mientras que Smith y Riddell afirman falsamente que el régimen bolchevique de los primeros años apoyaba el papel tradicional de las mujeres como principales cuidadoras de sus niños pequeños, Goldman lo critica por no hacerlo:
“Los bolcheviques les adjudicaban poca importancia a los poderosos lazos emocionales entre padres e hijos. Asumían que la mayor parte del cuidado necesario de los niños, hasta de los más pequeños, podía ser relegado a empleados públicos pagos. Tendían a menospreciar el rol del lazo madre-hijo en la supervivencia infantil y el desarrollo del niño en edad temprana, por más que hasta un conocimiento rudimentario del trabajo de guarderías pre-revolucionarias hubiera revelado las tasas de supervivencia escandalosamente bajas para niños pequeños en contextos institucionales y los obstáculos para el desarrollo infantil sano”.
Esta analogía es completamente inválida. El trato y la suerte de los niños pequeños en los empobrecidos orfanatorios de la Rusia zarista no pueden ser comparados de ningún modo con el cuidado colectivo de los niños en una sociedad revolucionaria. Un estado obrero, particularmente en un país económicamente avanzando, tendría los recursos humanos y materiales para proporcionar un cuidado para los niños pequeños muy superior en todos los aspectos al de una madre en el contexto privado del hogar familiar.
Más aún, los bolcheviques pusieron gran énfasis en la salud y el bienestar de las madres y los niños. El Código Laboral de 1918 proporcionaba un descanso pagado de 30 minutos al menos cada tres horas para alimentar a un bebé. El programa de seguridad maternal implementado ese mismo año proveía una licencia por maternidad pagada de ocho semanas, recesos para el cuidado infantil e instalaciones de descanso en las fábricas para las mujeres en el trabajo, cuidado pre y postnatal gratuito y pensiones en efectivo. Con la red de clínicas de maternidad, consultorios, comedores, guarderías y hogares para las madres y los bebés, este programa probablemente fue la innovación más popular del régimen soviético entre las mujeres.
Los feministas en EE.UU. y otros lugares denuncian frecuentemente la proposición de que “la biología determina el destino” como una expresión de machismo. Y, sin embargo, Goldman asume que las mujeres, o incluso los hombres, que no tienen relación biológica con los bebés ni los niños pequeños son incapaces de desarrollar los mismos sentimientos de protección hacia ellos que sus madres biológicas. Los padres de niños adoptados probablemente tendrán algo que decir contra esta idea. Pero la práctica moderna de la adopción en EE.UU. también está basada en la idea de que sólo en el contexto de una “familia” —ya sea de madre y padre biológicos, padres adoptivos o padres gay o transgénero— los niños pueden recibir el cuidado y el amor necesarios. Lejos de ser un hecho natural, la idea de que los niños sólo pueden desarrollarse con éxito en el contexto de una familia es una construcción social.
Cuando la gente vivía como cazadores-recolectores (durante la vasta mayoría de los 200 mil años en los que ha existido nuestra especie), la banda o la tribu, no “la pareja”, era la unidad básica de la existencia humana. Un ejemplo del pasado no muy distante viene del testimonio de los misioneros jesuitas del siglo XVII entre el pueblo de cazadores naskapi de Labrador. Como lo cuenta Eleanor Burke Leacock en su magnífica introducción a El origen de la familia, la propiedad privada y el estado de Engels (International Publishers, 1972), los jesuitas se quejaban de la libertad sexual de las mujeres naskapi, señalándole a un hombre que “no estaba seguro de que su hijo, que estaba ahí presente, fuera su hijo”. La respuesta del naskapi es reveladora: “Ustedes no tienen sentido. Ustedes los franceses aman sólo a sus propios hijos; pero nosotros amamos a todos los niños de nuestra tribu”.
La desaparición de las clases y la propiedad privada bajo el comunismo conduciría inevitablemente a la completa libertad en las relaciones sexuales y a la desaparición de cualquier concepto de legitimidad e ilegitimidad. Todo el mundo tendría acceso a los beneficios completos de la sociedad por el sólo hecho de ser ciudadano del soviet internacional.
La familia como portadora de la ideología burguesa
Vogel y Smith limitan implícitamente el concepto de trabajo doméstico a las actividades físicas. De ese modo, Smith escribe: “Las actividades cotidianas de la familia aún giran alrededor de la alimentación, el vestido, la limpieza y el cuidado en general de sus miembros, y esa responsabilidad aún recae principalmente en las mujeres”. Pero criar hijos con miras a su eventual ingreso al mercado laboral no es como criar becerros y corderos para el mercado ganadero. La reproducción de la fuerza de trabajo humana no tiene sólo un componente biológico, sino también uno social, es decir ideológico. Llevar a un niño a la iglesia o a recibir educación religiosa también es una forma de trabajo doméstico, importante a su modo para la preservación del sistema capitalista; lo mismo sucede con llevar a un niño a ver una película que glorifica los “valores familiares”, el patriotismo, etc. La familia es la principal institución a través de la cual la ideología burguesa en sus distintas formas se transmite de una generación a la siguiente.
En El ABC del comunismo (1919), escrito por dos dirigentes bolcheviques, Nikolai Bujarin y Evguenii Preobrazhensky, se explica cómo la diminuta minoría de capitalistas no puede dominar a la clase obrera utilizando sólo la fuerza física y la coerción impuestas por la policía y el ejército. La preservación del sistema capitalista también requiere de la fuerza de las ideas:
“La burguesía comprende que no puede someter a la clase obrera con la sola fuerza bruta. Sabe que es necesario nublar también el cerebro... El estado capitalista educa especialistas para el acretinamiento y la doma del proletariado: maestros burgueses y profesores, curas y obispos, plumíferos y periodistas burgueses”.
Bujarin y Preobrazhensky señalaron tres instituciones fundamentales para mantener el dominio ideológico de la burguesía: el sistema educativo, la iglesia y la prensa (los medios masivos actualmente incluyen también al cine, la televisión y el Internet).
En los países capitalistas avanzados, en los que los niños son normalmente considerados propiedad de sus padres, la familia tiene relaciones distintas con cada una de esas instituciones. A partir de los cinco o seis años, los niños están legalmente obligados a asistir a la escuela (pública o privada) y los niños más chicos con frecuencia van a preescolar. Desde muy temprana edad, los niños ven televisión; algunos padres, más frecuentemente las madres, controlan lo que ven. A diferencia de los maestros y los productores de televisión, los clérigos no tienen un acceso tan automático a los niños pequeños: en EE.UU. y otros países, los padres deciden si sus hijos reciben adoctrinamiento religioso o no. Al menos al inicio, este adoctrinamiento les es impuesto a los niños en contra de sus deseos subjetivos. Probablemente no hay en el planeta un niño de cuatro o cinco años que prefiera asistir a servicios religiosos en vez de jugar con otros niños.
Tomemos el caso de un niño de diez años cuyos padres son católicos practicantes. Desde que tiene memoria lo han llevado a misa. Ha ido a una escuela católica en vez de ir a la escuela pública, o adicionalmente a ésta. En casa, ha escuchado rezos antes de cada comida y experimentado múltiples expresiones de fe religiosa en la vida doméstica cotidiana. Hay grandes probabilidades de que un niño como éste suscriba las creencias y doctrinas católicas al menos hasta una etapa posterior de su vida en la que se vea libre de la autoridad de sus padres.
Por otro lado, veamos ahora el caso de un niño de diez años cuyos padres no son religiosos. Su conocimiento de la religión está limitado a lo que ha aprendido en la escuela pública e información ocasional obtenida de programas de televisión, películas y discusiones con otros niños de mentalidad religiosa. Un niño así casi seguramente no será religioso. Pero no tener religión no inmuniza a un niño de otras formas probablemente “progresistas” de ideología burguesa. Un niño criado por padres que suscriben el “humanismo secular” muy probablemente se considerará políticamente liberal en EE.UU. o socialdemócrata en Europa, y probablemente demostrará elitismo intelectual. Así mismo, existe una corriente del libertarismo ateo (asociada con Ayn Rand) que glorifica el individualismo egoísta y el capitalismo de “libre mercado”. La religión no es la única forma de ideología burguesa reaccionaria.
La familia oprime a los niños al igual que a las mujeres, y deforma muchísimo la conciencia de los hombres también. Los feministas, liberales y “socialistas”, ignoran este hecho social fundamental, si no es que abiertamente lo niegan. Para éstos, reconocer que la opresión de los niños es intrínseca a la familia significaría (¡horror de horrores!) criticar el comportamiento socialmente condicionado de las mujeres en su papel de madres. Marxistas autoproclamados como Vogel y Smith, que promueven la tesis de que el trabajo doméstico es la base de la opresión de las mujeres, tratan implícitamente a las mujeres como si sólo hicieran bien a sus hijos.
Contra la represión sexual de los niños
Aunque la mayoría de los feministas condenarían el abuso físico de los niños, en los hechos permanecen indiferentes al abuso sicológico. Por tomar sólo un ejemplo, los hijos de padres fundamentalistas cristianos (católicos o protestantes) sufren la tortura mental de creer que irán al infierno si no se portan bien.
La represión sexual de los niños, que se extiende a la adolescencia, está bastante más extendida y causa daños sicológicos más graves. La sociedad capitalista está diseñada para penalizar la expresión de sexualidad de los niños desde el nacimiento. Incluso los padres más instruidos no pueden proteger a sus hijos de la ideología moralista y antisexo que permea la sociedad estadounidense —desde los pasillos decorados en azul y rosa en las jugueterías hasta la prohibición de desnudez en público y la demonización de la actividad sexual de los niños, incluida la masturbación—. Como principales cuidadoras de los bebés y los niños pequeños, las madres (más que los padres), inician el proceso de represión sexual, enseñándoles a los niños a sentirse avergonzados de sus cuerpos y a suprimir su curiosidad natural.
August Bebel, uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia alemana a finales del siglo XIX y principios del XX, parece un libertario sexual radical en comparación de los “feministas socialistas” de hoy en día. En La mujer y el socialismo, insistía:
“La satisfacción del instinto sexual es asunto personal de cada uno lo mismo que la satisfacción de cualquier otro instinto natural. Nadie tendrá que dar cuentas a otro ni se entremezclará nadie a quien no se le llame... El hecho de que desaparezca esa vergüenza tonta y ese ridículo secreto para hablar de las cosas sexuales, dará al trato entre los sexos una forma mucho más natural que hoy” [énfasis en el original].
Uno puede leer cientos de páginas escritas por los “feministas socialistas” modernos sin encontrar un solo argumento de que una sociedad socialista le permitirá a todo mundo satisfacer mejor sus deseos y necesidades sexuales.
El futuro comunista
Bajo el comunismo, la gente tendrá la genuina y auténtica libertad de construir y reconstruir sus relaciones interpersonales. Desde luego, esta libertad no es absoluta. La humanidad no puede trascender sus características biológicas y su relación con el entorno natural. El hombre y la mujer comunistas también envejecerán y morirán. Tampoco es posible borrar por completo el pasado y construir la sociedad desde cero. La humanidad comunista heredará, para bien y para mal, el legado cultural acumulado de nuestra especie. No podemos s aber qué prácticas sexuales existirán en la sociedad comunista porque serán determinadas en el futuro. Cualquier proyección, y más aún una prescripción, llevaría consigo las actitudes, los valores y los prejuicios formados en una sociedad de clases represiva.
Una diferencia fundamental entre los marxistas y los feministas, ya sean liberales o supuestamente socialistas, es que nuestro objetivo final no es la equidad entre los géneros como tal, sino el desarrollo progresista de la especie humana en su conjunto. La crianza comunal de los niños bajo condiciones de abundancia material y riqueza cultural producirá seres humanos cuyas capacidades mentales y bienestar sicológico serán vastamente superiores a las de la gente en esta sociedad empobrecida, opresiva y dividida en clases. En un discurso de 1932 acerca de la Revolución Rusa, “¿Qué fue la Revolución Rusa?”, León Trotsky dijo:
“Verdad es que la humanidad ha producido más de una vez gigantes del pensamiento y de la acción que sobrepasaban a sus contemporáneos como cumbres en una cadena de montañas. El género humano tiene derecho a estar orgulloso de sus Aristóteles, Shakespeare, Darwin, Beethoven, Goethe, Marx, Edison, Lenin. ¿Pero por qué estos hombres son tan escasos? Ante todo, porque han salido, casi sin excepción, de las clases elevadas y medias. Salvo raras excepciones, los destellos del genio quedan ahogados en las entrañas oprimidas del pueblo, antes que ellas puedan incluso brotar. Pero también porque el proceso de generación, de desarrollo y de educación del hombre permaneció y permanece siendo en su esencia obra del azar; no esclarecido por la teoría y la práctica; no sometido a la conciencia y a la voluntad...
“Cuando haya terminado con las fuerzas anárquicas de su propia sociedad, el hombre trabajará sobre sí mismo en los morteros, con las herramientas del químico. Por primera vez, la humanidad se considerará a sí misma como una materia prima y, en el mejor de los casos, como un producto semiacabado físico y psíquico. El socialismo significará un salto del reino de la necesidad al reino de la libertad. También es en este sentido que el hombre de hoy, lleno de contradicciones y sin armonía, franqueará la vía hacia una nueva especie más feliz”.
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2016.06.07 04:08 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 1 - 2 ) (Mayo de 2016)

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Espartaco No. 45 Mayo de 2016
En la Declaración de principios y algunos elementos de programa, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) expone nuestra tarea de “construir partidos leninistas como secciones nacionales de una internacional centralista-democrática cuyo propósito es dirigir a la clase obrera a la victoria mediante revoluciones socialistas a través del mundo” (Spartacist [Edición en español] No. 29, agosto de 1998). Sólo mediante la toma del poder podrá el proletariado acabar con el capitalismo como sistema y abrir el camino hacia un mundo sin explotación ni opresión. Crucial para esta perspectiva es la lucha por la emancipación de la mujer, cuya opresión se remonta al comienzo de la propiedad privada y no podrá ser eliminada sin la abolición de la sociedad de clases.
La Declaración explica que nuestra meta en última instancia es la creación de una sociedad nueva, una sociedad comunista:
“La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría las bases para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, y la abolición misma del significado social de la raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, llevando a una emancipación jamás imaginada del potencial humano, y a una ola monumental de avance de la civilización. Sólo entonces será posible realizar el desarrollo libre de cada individuo como la condición para el desarro- llo libre de todos”.
La mayoría de las organizaciones que se hacían llamar marxistas solían aceptar la meta de una sociedad comunista, aunque no coincidieran en nada más. Pero desde el colapso de la Unión Soviética en 1991-1992 esto ya no es así. Sólo la LCI se adhiere a la perspectiva del comunismo mundial que expusieron por primera vez Karl Marx y Friedrich Engels.
Este clima ideológico de la “muerte del comunismo” ha llevado a que prevalezcan nociones falsas y estrechas de lo que es el marxismo. En la conciencia popular, el comunismo ha quedado reducido a la nivelación económica (igualdad en un nivel bajo de ingreso y de consumo) bajo la propiedad estatal de los recursos económicos. Por el contrario, la base material para el cumplimiento del programa marxista es la superación de la escasez económica mediante el aumento progresivo de la productividad del trabajo. Para realizarse plenamente, ello exige varias generaciones de desarrollo socialista basado en una economía colectivizada a escala mundial. Así, se desarrollará una sociedad en la que el estado (aparato coercitivo especial que defiende el orden de la clase dominante a través de destacamentos de hombres armados) se habrá extinguido, la filiación nacional habrá desaparecido y la institución de la familia —principal fuente de la opresión de la mujer— habrá sido remplazada por medios colectivos para cuidar y socializar a los niños y por la más amplia libertad en las relaciones sexuales.
El marxismo y la “naturaleza humana”
En el pasado, los intelectuales que consideraban semejante sociedad indeseable y/o imposible, no dejaban de reconocer que era eso lo que los marxistas llamaban comunismo. Por ejemplo, en El malestar en la cultura (1930), una exposición popular de su concepción del mundo, Sigmund Freud ofrece una breve crítica del comunismo. No hay evidencia de que haya estudiado las obras de Marx y Engels ni de que haya leído las de V.I. Lenin y otros líderes bolcheviques. Su comprensión (e incomprensión) del comunismo le era común a muchos intelectuales europeos y estadounidenses de su tiempo, independientemente de sus convicciones políticas.
Freud basaba su crítica del comunismo en el punto de vista de que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano” y concluía que el proyecto comunista de una sociedad armoniosa contravenía la naturaleza humana:
“No me concierne la crítica económica del sistema comunista; no me es posible investigar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y conveniente; pero, en cambio, puedo reconocer como vana ilusión su hipótesis psicológica. Es verdad que al abolir la propiedad privada se sustrae a la agresividad humana uno de sus instrumentos, sin duda uno muy fuerte, pero de ningún modo el más fuerte de todos. Sin embargo, nada se habrá modificado con ello en las diferencias de poderío y de influencia que la agresividad aprovecha para sus propósitos; tampoco se habrá cambiado la esencia de ésta... Si se eliminara el derecho personal a poseer bienes materiales, aún subsistirían los privilegios derivados de las relaciones sexuales, que necesariamente deben convertirse en fuente de la más intensa envidia y de la más violenta hostilidad entre los seres humanos, equiparados en todo lo restante. Si también se aboliera este privilegio, decretando la completa libertad de la vida sexual, suprimiendo, pues, la familia, célula germinal de la cultura, entonces, es verdad, sería imposible predecir qué nuevos caminos seguiría la evolución de ésta; pero cualesquiera que ellos fueren, podemos aceptar que las inagotables tendencias intrínsecas de la naturaleza humana tampoco dejarían de seguirlos”.
Freud entendía correctamente que en la visión comunista de la sociedad futura la familia se habrá extinguido y habrá una “completa libertad de la vida sexual”. La visión de Freud era incorrecta en tanto que los marxistas reconocen que la familia no puede simplemente abolirse; sus funciones necesarias, especialmente la crianza de la siguiente generación, deben ser remplazadas por medios socializados de cuidado infantil y trabajo doméstico.
Si bien Freud ya no tiene la autoridad ideológica que solía tener, la idea de que la “naturaleza humana” hace imposible un mundo comunista sigue siendo común, aunque los argumentos específicos puedan diferir. Los marxistas, en cambio, insistimos en que es la escasez material lo que da lugar a las salvajes reyertas por los recursos escasos. Es por ello que el comunismo es concebible sólo con un nivel sin precedentes de abundancia material, acompañado de un inmenso salto en el nivel cultural de la sociedad. Es la existencia de las clases, actualmente en la forma de un orden capitalista-imperialista obsoleto, lo que infesta a la sociedad humana con brutalidad y violencia. Como escribió el autor marxista Isaac Deutscher en “Sobre el hombre socialista” (1966): “utilizan el homo homini lupus [el hombre es el lobo del hombre] como grito de guerra contra el progreso y el socialismo y agitan al espantajo del eterno lupus humano en provecho del verdadero y sanguinario lupus del imperialismo contemporáneo”.
Para Freud, la “agresión innata” de las relaciones sexuales era el problema con la naturaleza humana. ¿Cuál es la realidad? La patología social asociada a lo que Freud percibía como rivalidad sexual tendría poca razón de ser en una sociedad comunal plenamente libre en la que la vida sexual fuera independiente del acceso al alimento, la vivienda, la educación y demás necesidades y comodidades cotidianas. Cuando la familia se haya extinguido junto con las clases y el estado, la crianza comunal que la remplace llevará a una nueva sicología y cultura entre la gente que crezca en esas condiciones. Los valores sociales patriarcales —“mi” mujer, “mis” hijos— se desvanecerán junto con el sistema opresivo que los genera. La relación de los niños entre sí y con las personas que les enseñan y guían serán multilaterales, complejas y dinámicas. Es la institución de la familia lo que ata al sexo y al amor a la propiedad, con todo lo que salga de la camisa de fuerza de la monogamia heterosexual considerado “pecado”.
La familia bajo el capitalismo es el principal mecanismo de la opresión de la mujer y de la juventud, atada por innumerables lazos interrelacionados con las operaciones básicas de la economía de “libre mercado”. La familia, el estado y la religión organizada conforman un tripié de opresión en el que se sostiene el orden capitalista. En los países del Tercer Mundo, el atraso y la pobreza arraigados, promovidos por la dominación imperialista, conducen a prácticas horriblemente opresivas como el velo, el precio de la novia y la mutilación genital femenina.
En las sociedades capitalistas avanzadas, como la estadounidense, podría pensarse que la gente lleva una vida complicada, más parecida a las presentadas en programas de televisión como Modern Family o Transparent que a la comedia de los años cincuenta Papá lo sabe todo. Sin embargo, las decisiones personales de la gente están constreñidas por la ley, la economía y los prejuicios de la sociedad de clases; esto es especialmente cierto en el caso de la clase obrera y los pobres. Remplazar la familia por instituciones colectivas es el aspecto más radical del programa comunista, y el que traerá los cambios más profundos y drásticos en la vida cotidiana, incluida la de los niños.
Nuestros oponentes en la izquierda y la cacería de brujas antisexo
En la actualidad, la visión de una sociedad sin la institución opresiva de la familia ya no puede hallarse en la gran mayoría de los que dicen estar por el marxismo, el socialismo o la liberación de la mujer. Hace ya décadas que los estalinistas, con su dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, renunciaron al entendimiento de que era necesaria una sociedad socialista global para conseguir la plena liberación humana, incluyendo la de la mujer. Una consecuencia de ello fue la rehabilitación estalinista de la opresiva familia como un pilar “socialista”. En “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer” (Spartacist [Edición en español] No. 34, noviembre de 2006), tratamos esta cuestión a profundidad.
Hoy, otros supuestos marxistas, entre ellos algunos que afirman ser trotskistas, simplemente siguen la doctrina feminista liberal (burguesa) prevaleciente en cuanto a la liberación de la mujer, apoyando implícitamente a las instituciones de la familia y el estado burgués. Un ejemplo de ello lo dan las reacciones histéricas de nuestros oponentes ante nuestra defensa de los derechos de la North American Man/Boy Love Association (Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Muchachos, NAMBLA), que está por la legalización del sexo consensual entre hombres y muchachos, así como de otros perseguidos por su “depravación” sexual. La LCI se ha opuesto consistentemente a la intervención del gobierno en la vida privada y exige derogar todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas” consensuales, como la prostitución, el consumo de drogas y la pornografía.
Los aullidos de muchos radicales y feministas contra NAMBLA expresan los “valores familiares” que impulsan los políticos e ideólogos burgueses. Durante décadas, la reacción antisexo patrocinada por el gobierno ha tomado varias formas: el prejuicio fanático antigay, una cacería de brujas contra los trabajadores de las guarderías, la prohibición de que se distribuyan entre adolescentes anticonceptivos e información sobre el control de la natalidad, y el encarcelamiento de “desviados”. Este asalto reaccionario estuvo acompañado por terrorismo extralegal, como las bombas en las clínicas de aborto. Gran parte de esta persecución busca fortalecer al estado burgués en su regulación de la población y difundir el pánico como una distracción de la verdadera brutalidad de la vida en esta sociedad retorcida, cruel, prejuiciosa y racista.
En artículos anteriores, hemos explorado algunas de las ambigüedades de la sexualidad en una sociedad donde las deformidades de la desigualdad de clase y de la opresión racial y sexual pueden producir mucho sufrimiento personal y cosas desagradables. Hemos afirmado que, mientras que el abuso infantil es un crimen horrendo y cruel, muchos encuentros sexuales ilegales son totalmente consensuales y no producen por sí mismos ningún daño. La mezcolanza deliberada de todo lo que vaya desde las caricias mutuas entre hermanos hasta la violación horrenda de un niño pequeño por parte de un adulto crea un clima social de histeria antisexo en el que los perpetradores de la violencia real contra los niños a menudo quedan impunes. Hemos señalado que las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos como el Homo sapiens claramente no encajan en la rígida monogamia heterosexual decretada por la moral burguesa.
Como medida básica de defensa frente a la persecución estatal de los jóvenes que quieren tener sexo (así sea sexting), nos oponemos a las reaccionarias leyes de la “edad de consentimiento”, con las que el estado decreta cierta edad arbitraria a partir de la cual permite el sexo, sin importarle que dicha edad cambie con el tiempo y varíe de un estado a otro en EE.UU. Al tratar esas cuestiones, nos ubicamos firmemente en oposición al estado capitalista y todos sus esfuerzos por reforzar y sostener el orden burgués explotador. Ésa es la aplicación, bajo las actuales circunstancias, de nuestra meta de la libertad sexual para todos, incluyendo a los niños y los adolescentes, en un futuro comunista. Esto tiene una importancia particular para los jóvenes adultos, de los que se espera que pasen los años que siguen a la pubertad bajo el yugo de la dependencia de sus padres. Llamamos por estipendios plenos para todos los estudiantes como parte de nuestro programa por una educación gratuita y de calidad para todos, para que los jóvenes puedan ser genuinamente independientes de sus familias.
Por el contrario, la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se niega a llamar por la abolición de las leyes de la edad de consentimiento actuales. En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [La juventud, la sexualidad y la izquierda], la dirigente de la ISO Sherry Wolf blande su pica contra el partidario de NAMBLA David Thorstad por ser “el más ardiente y añejo defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Wolf cita su propio libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation (Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT, Haymarket Books, 2009): “Un consentimiento genuino, libre de la desigualdad de poder, no puede dárselo un niño a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, las relaciones entre adultos y niños no son las de individuos iguales en lo emocional, lo físico, lo social ni lo económico. Los niños y los púberes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder para tomar decisiones realmente libres respecto a sus relaciones con adultos. Sin eso, no puede haber consentimiento genuino”.
¿“Decisiones realmente libres”? Pocas relaciones entre adultos cumplirían con esta definición de consentimiento. En los hechos, Wolf pone a los jóvenes menores de 18 años y a sus parejas a merced del estado burgués. El único principio guía para toda relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el acuerdo y entendimiento mutuo entre todas las partes involucradas— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual.
El que la ISO abandone a los jóvenes al opresivo status quo sexual refleja su acomodación a los prejuicios del orden capitalista y las actitudes atrasadas de la población en general. En última instancia, viene de la vieja oposición de la ISO a toda perspectiva de movilización revolucionaria de la clase obrera hacia la toma del poder y la creación de un estado obrero —la dictadura del proletariado— que abra el camino hacia una sociedad comunista. Para la ISO, el socialismo es más o menos la aplicación acumulada de la “democracia” a todos los sectores oprimidos, entre los cuales la clase obrera es simplemente uno más. La ISO procura presionar a los capitalistas para que reformen su sistema de explotación. Su perspectiva de la liberación de la mujer refleja la misma fe conmovedora en las fuerzas de la reforma.
Por qué los marxistas no somos feministas
Cosa interesante, en los últimos años la ISO ha estado discutiendo en las páginas de su periódico, el Socialist Worker, acerca de las teorías sobre la liberación de la mujer. Parece ser que su motivación es el deseo de abandonar su postura anterior de oposición al feminismo como una ideología burguesa, para poder adoptar activamente la etiqueta de feminista o “feminista socialista”. Por ejemplo, en una charla de la conferencia Social-ism de la ISO en 2013 (publicada en “Marxism, Feminism and the Fight for Liberation” [Marxismo, feminismo y la lucha por la liberación], socialistworker.org, 10 de julio de 2013), Abbie Bakan sugirió: “La afirmación teórica de que hay bases para un enfoque marxista coherente que esté por la ‘liberación de la mujer’, pero contra el ‘feminismo’, carece de sentido”. (Hasta marzo de ese año, Bakan había sido una destacada partidaria de los International Socialists [Socialistas Internacionales] de Canadá, primos políticos de la ISO.)
La reciente adopción teórica explícita por parte de la ISO del “feminismo socialista” no es más que otra cubierta para el mismo contenido liberal. Sin embargo, nos ofrece la oportunidad de reafirmar la vieja posición marxista respecto a la familia y enfatizar que la emancipación de la mujer es fundamental para la revolución socialista e inseparable de ella. Contra lo que dice la ideología feminista, la plena igualdad legal no basta para superar la opresión de la mujer, que está profundamente enraizada en la familia y la propiedad privada.
Como siempre hemos enfatizado, marxismo y feminismo son viejos enemigos políticos. Eso requiere una explicación. En Estados Unidos y otros lugares se ha vuelto común aplicar el término “feminista” a quienes piensan que hombres y mujeres deberían ser iguales. Sin embargo, al lidiar con la desigualdad, el feminismo acepta los confines de la sociedad capitalista existente. Como ideología, el feminismo nació a finales del siglo XIX, reflejando las aspiraciones de una capa de mujeres burguesas y pequeñoburguesas que reclamaban sus prerrogativas de clase: derecho a la propiedad y a la herencia, acceso a la educación y las profesiones, y derecho al voto. Los marxistas buscamos mucho más que esta limitada idea de “igualdad de género”.
Los marxistas reconocemos que la liberación de la mujer no puede ocurrir sin la liberación de toda la raza humana de la explotación y la opresión: ése es nuestro fin. Hace bastante más de un siglo August Bebel, el dirigente histórico del Partido Socialdemócrata de Alemania, lo explicó claramente en su libro La mujer y el socialismo (1879), un clásico marxista. Reeditada varias veces, esta obra fue leída por millones de obreros de distintas generaciones antes de la Primera Guerra Mundial. La riqueza de su visión de la emancipación de la mujer no puede hallarse en ninguno de los escritos de la ISO al respecto:
“[La mujer] elegirá para su actividad los terrenos que correspondan a sus deseos, inclinaciones y disposiciones y trabajará en las mismas condiciones que el hombre. Lo mismo que todavía será obrera práctica en cualquier oficio, durante otra parte del día será educadora, maestra, enfermera, y durante otra parte ejercitará cualquier arte o ciencia y cumplirá en una cuarta parte cualquier función administrativa”.
—La mujer y el socialismo (Ediciones de Cultura Popular, 1978)
Lo que es especialmente significativo de la descripción que hace Bebel de la naturaleza emancipadora del trabajo en la sociedad socialista es que se aplica igualmente a los hombres. Eso apunta al núcleo del motivo por el que marxismo y feminismo son mutuamente excluyentes y de hecho antagónicos. Los feministas consideran que la división básica de la sociedad es entre hombres y mujeres, mientras que los socialistas reconocemos que los obreros de ambos sexos deben luchar juntos para acabar con la opresión y la explotación que sufren por parte de la clase capitalista.
Marx desvirtuado
En su giro teórico a favor del “feminismo socialista”, la ISO está promoviendo el libro Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory (Marxismo y la opresión de la mujer: Hacia una teoría unitaria, Haymarket Books, 2013) de Lise Vogel. Publicado originalmente en 1983, el libro se reeditó como parte de la serie Historical Materialism con una introducción encomiástica de dos académicos canadienses partidarios del ultrarreformista New Socialist Group (Nuevo Grupo Socialista). Incluso hace 30 años, el medio “feminista socialista” al que se dirige Vogel ya se había disuelto en la nada. Pero, dado que Vogel pretende representar un polo marxista dentro del movimiento o corriente intelectual “socialfeminista”, hoy a la ISO le cuadra promover su libro.
En la sección introductoria del libro, Vogel se deslinda ecuánimemente tanto de los feministas no marxistas como de los marxistas no feministas. Se fija como su tarea principal analizar el carácter de la opresión de la mujer dentro de la estructura y dinámica del sistema económico capitalista. Su tratamiento de Marx y Engels es confuso, contradictorio y rimbombante. Se enfoca principalmente en la relación entre el trabajo doméstico y la reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Para Vogel, la opresión de la mujer se reduce estrechamente al trabajo doméstico (no pagado). Afirmando explícitamente que “la categoría de ‘la familia’...es insuficiente como punto de partida analítico”, Vogel pasa por alto las cuestiones más amplias del papel de la familia en la opresión de la mujer y los niños y su importancia como sostén clave del orden capitalista. La familia sirve para atomizar a la clase obrera y propagar el individualismo burgués como barrera a la solidaridad de clase.
Su concepción estrecha de la opresión de la mujer no impide a Vogel calumniar a Engels como “determinista económico”. Simplemente deja de lado los aspectos culturales y sociales incluidos en la riqueza de los argumentos que Engels presenta en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). Para tomar un ejemplo, Vogel se queja de que Engels “no vincula claramente el desarrollo de una esfera especial relacionada a la reproducción de la fuerza de trabajo con el surgimiento de la sociedad de clases o quizá la sociedad capitalista”. Aparentemente, esto significa que Engels no muestra cómo el surgimiento de la sociedad de clases llegó a pesar sobre el papel de la mujer en la crianza de los hijos. Esto simplemente no es verdad.
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Engels describe cómo la familia se originó en el neolítico cuando la sociedad se dividió en clases por vez primera. Apoyándose en la información disponible en aquella época, Engels se basó mucho en el trabajo pionero de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del norte del estado de Nueva York para entender las sociedades primitivas sin clases. Engels describió cómo la invención de la agricultura creó un excedente social que permitió, por primera vez, el desarrollo de una clase dominante ociosa que vivía del trabajo ajeno. La familia, específicamente la monogamia de la mujer, fue necesaria para asegurar la transmisión ordenada de la propiedad y el poder a los herederos del patriarca, la siguiente generación de la clase dominante. Si bien es mucho lo que se ha descubierto sobre las primeras etapas de la sociedad humana desde tiempos de Engels, su entendimiento fundamental ha resistido la prueba del tiempo.
Vogel no analiza la función social de la familia para la clase obrera bajo el capitalismo, donde sirve para criar a la siguiente generación de esclavos asalariados. En El capital, Marx explicó que el costo de la fuerza de trabajo está determinado por el costo de manutención y reproducción del obrero: sus gastos cotidianos, su capacitación y el sostén de su pareja y sus hijos. Para aumentar la ganancia, los capitalistas buscan bajar el costo del trabajo: no sólo de los salarios que pagan a los bolsillos de los obreros, sino también de los servicios como la educación y la salud públicas, que son necesarios para la manutención del proletariado.
El feminismo a veces critica algunos aspectos de la familia, pero en general sólo para quejarse de los “roles de género”, como si el problema fuera una discusión sobre el estilo de vida respecto a quién debe lavar los platos o darle al bebé su mamila. El problema es la institución de la familia, que integra a la gente a la sociedad desde la infancia de manera que acate ciertas normas, respete a la autoridad y desarrolle los hábitos de obediencia y deferencia que son tan útiles a la obtención de ganancias por parte de los capitalistas. La familia le es invaluable a la burguesía como reserva de pequeña propiedad privada y en algunos casos de pequeña producción, operando como freno ideológico a la conciencia social. Vogel pasa por alto estas cuestiones y se enfoca estrictamente en el “trabajo doméstico” no pagado de la mujer.
El fin último
La posición de Vogel es incluso más débil en lo que toca al fin último de la liberación de la mujer. Esto se ve especialmente en lo que no dice. Vogel divorcia la emancipación de la mujer de la superación de la escasez económica y del remplazo del trabajo enajenado —tanto en la fábrica como en el hogar— por el trabajo creativo y gratificante. Tanto el fin último de una sociedad comunista como los medios básicos para lograrlo quedan fuera de los confines intelectuales del “feminismo socialista” de Vogel.
Cuando Marx y Engels explicaron que suscribían un entendimiento materialista de la sociedad y del cambio social, no se referían sólo al capitalismo y las sociedades de clase anteriores (como el feudalismo). También proporcionaron un entendimiento materialista de la futura sociedad sin clases. De hecho, ésa era su diferencia fundamental con las principales corrientes socialistas de principios del siglo XIX —los owenistas, fourieristas y saint-simonianos— como las resumió Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico (originalmente parte de su polémica de 1878, Anti-Dühring). Marx y Engels reconocían que una sociedad socialista —entendida como la etapa inicial del comunismo— requeriría un nivel de productividad del trabajo muy superior incluso a la de los países capitalistas más avanzados de hoy. Esto se logrará mediante una expansión continua del conocimiento científico y su aplicación tecnológica.
Vogel no comparte esa concepción. Esto queda particularmente claro en su análisis de los primeros años de la Rusia soviética. Expresando un gran aprecio del entendimiento que tenía Lenin de la opresión de la mujer y de su compromiso por superarla, cita con aprobación un discurso de 1919, “Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética”:
“Todas ustedes saben que incluso cuando las mujeres gozan de plenos derechos, en la práctica siguen esclavizadas, porque todas las tareas domésticas pesan sobre ellas. En la mayoría de los casos las tareas domésticas son el trabajo más improductivo, más embrutecedor y más arduo que pueda hacer una mujer. Es un trabajo extraordinariamente mezquino y no incluye nada que de algún modo pueda contribuir al desarrollo de la mujer.
“En la prosecución del ideal socialista, queremos luchar por la realización total del socialismo, y se abre aquí un amplio campo de acción para la mujer. Realizamos ahora serios preparativos a fin de desbrozar el terreno para la construcción del socialismo, pero la construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos logrado la completa igualdad de la mujer, y cuando acometamos las nuevas tareas junto con la mujer, que habrá sido liberada del trabajo mezquino, embrutecedor, improductivo”.
Vogel presenta equivocadamente a Lenin como una voz solitaria clamando en el desierto e implica que el principal obstáculo para superar la opresión de la mujer en los primeros años de la Rusia soviética era ideológico: las generalizadas actitudes patriarcales entre los hombres de la clase obrera y el campesinado combinadas con una supuesta indiferencia por la liberación de la mujer entre los cuadros, mayoritariamente varones, del Partido Bolchevique. Vogel escribe:
“Los señalamientos de Lenin respecto al machismo nunca tomaron forma programática, y la campaña contra el atraso ideológico masculino nunca pasó de ser un tema menor en la práctica bolchevique. Sin embargo, sus observaciones sobre el problema representaron una admisión extremadamente inusual de la seriedad del mismo... Las contribuciones teóricas de Lenin no lograron dejar una impresión duradera”.
De hecho, el gobierno soviético realizó enormes esfuerzos para aliviar a la mujer obrera de la carga del trabajo doméstico y la crianza de niños mediante el establecimiento de cocinas comunales, lavanderías, guarderías, etc. Tanto los bolcheviques como la Internacional Comunista establecieron departamentos especiales para el trabajo entre las mujeres. Durante los primeros años del estado obrero soviético, el Zhenotdel estuvo activo tanto en las regiones europeas como en las del Asia Central.
Los límites de las medidas liberadoras del gobierno comunista bajo V.I. Lenin y León Trotsky no fueron ideológicos, sino producto de condiciones objetivas: la pobreza de recursos materiales, agravada por años de guerra imperialista y guerra civil. En un ensayo de 1923 titulado “De la vieja a la nueva familia”, incluido en la compilación de 1924 Problemas de la vida cotidiana (una obra que Vogel no menciona siquiera), Trotsky explicó:
“En principio, la preparación material de las condiciones para un nuevo modo de vida y una nueva familia no puede separarse tampoco del trabajo de la construcción socialista. El estado de los trabajadores necesita mayor prosperidad con el fin de que le sea posible tomar seriamente en sus manos la educación pública de los niños y aliviar asimismo a la familia de los cuidados de la limpieza y la cocina. La socialización de la familia, del manejo de la casa y de la educación de los niños no será posible sin una notable mejoría de toda nuestra economía. Necesitamos una mayor proporción de formas económicas socialistas. Sólo bajo tales condiciones, podremos liberar a la familia de las funciones y cuidados que actualmente la oprimen y desintegran. El lavado debe estar a cargo de una lavandería pública, la alimentación a cargo de comedores públicos, la confección del vestido debe realizarse en los talleres. Los niños deben ser educados por excelentes maestros pagados por el estado y que tengan una real vocación para su trabajo”.
La escasez material fue fuente de otro ámbito importante de desigualdad entre los hombres y las mujeres en los primeros años de la Rusia soviética (y por extensión en todo estado obrero económicamente atrasado). Se trata de la escasez de la mano de obra altamente calificada que requiere conocimientos y capacidades técnicas avanzados. A los obreros industriales calificados y los miembros de la intelectualidad técnica (ingenieros, arquitectos, etc.) había que pagarles salarios más altos que a los obreros no calificados, aunque la diferencia era mucho menor que en los países capitalistas. Este sector mejor pagado de la fuerza de trabajo, heredado del pequeño sector capitalista moderno de la Rusia zarista, era predominantemente masculino. Aunque se hicieron esfuerzos dirigidos a corregir esto, al joven estado obrero le faltaban los recursos materiales para educar y entrenar a las mujeres para que se volvieran maquinistas e ingenieras en cantidades suficientes a fin de superar el predominio masculino del trabajo calificado.
El libro de Vogel concluye con una proyección de cómo será la transición al comunismo tras el derrocamiento del capitalismo:
“Ante la terrible realidad de la opresión de la mujer, los socialistas utópicos del siglo XIX llamaron por la abolición de la familia. Todavía hoy, su drástica exigencia sigue teniendo adeptos entre los socialistas. En cambio, el materialismo histórico plantea la difícil cuestión de reducir y redistribuir simultáneamente el trabajo doméstico conforme éste se va transformando en un componente integral de la producción social en la sociedad comunista. Así como en la transición socialista ‘el estado no es “abolido”, sino que se extingue’, así también el trabajo doméstico debe extinguirse. Por lo tanto, durante la transición al comunismo una administración adecuada del trabajo doméstico y el trabajo femenino será un problema clave de la sociedad socialista, pues sólo sobre esta base pueden establecerse y conservarse las condiciones económicas, políticas e ideológicas de la verdadera liberación de la mujer. En el proceso, la familia, en su forma histórica particular como una unidad social basada en el parentesco para la reproducción de fuerza de trabajo explotable en la sociedad de clases, también se extinguirá, y con ella tanto las relaciones familiares patriarcales como la opresión de la mujer” [énfasis en el original].
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.06.06 15:03 ShaunaDorothy Alemania ¡Abajo los intentos por criminalizar la prostitución! (Junio de 2014)

Espartaco No. 41 Junio de 2014
A continuación presentamos la traducción de extractos de un artículo de Spartakist No. 201 (enero de 2014), publicado por nuestros camaradas del Partido Obrero Espartaquista de Alemania. Aunque la prostitución en sí no es actualmente un crimen en Alemania, el nuevo gobierno de coalición entre la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD) ha anunciado que planea imponer nuevas restricciones, disfrazadas de medidas para combatir el “tráfico sexual”.
Durante la presentación del último libro de la reaccionaria feminista burguesa Alice Schwarzer —una colección de artículos bajo el título amarillista de Prostitution—Ein deutscher Skandal. Wie konnten wir zum Paradies der Frauenhändler werden? (Prostitución: Un escándalo alemán; ¿Cómo pudimos convertirnos en el paraíso de los traficantes de mujeres?)—, grupos de trabajadoras sexuales, la Organización Alemana de Servicios Contra el SIDA y otros miembros de la audiencia protestaron activamente. En el evento, que tuvo lugar el 14 de noviembre de 2013 en Berlín, el podio estuvo ocupado exclusivamente por partidarios de Schwarzer. Entre ellos se encontraba un investigador de la policía, ¡que llamó por la reinstauración del registro de prostitutas! Previo al evento, Juanita Henning (presidenta de la Asociación Doña Carmen, un grupo defensor de los derechos de las prostitutas) explicó correctamente que lo que Schwarzer propone es una “ley policiaca, simple y llanamente” y la describió como una “feminista policiaca alemana”. Hacia el final del evento, una de las personas que hablaron en defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales recibió un aplauso de tal magnitud que los oradores se sintieron obligados a abandonar el podio.
Desde que lanzaron su “Llamado Contra la Prostitución” en otoño del año pasado, Schwarzer y su revista Emma han estado en campaña para volver a criminalizar la prostitución. Para lograrlo, Schwarzer equipara la prostitución con la esclavitud, exigiendo “el ostracismo y, cuando sea necesario, también el castigo legal para sus clientes”. La “gran coalición” entre la CDU y el SPD ya ha anunciado que se va a “castigar...la prostitución derivada de la pobreza, al igual que la prostitución forzada, de manera más severa, con la introducción de nuevas figuras delictivas” (“Futuros castigos para los clientes de prostitutas forzadas”, Frankfurter Allgemeine Zeitung, 2 de diciembre de 2013).
Como marxistas, nos oponemos sin ambigüedades a estas medidas. La criminalización de los clientes sería un paso decisivo hacia la criminalización renovada de la prostitución —y de las prostitutas—. Decimos: ¡intercambiar dinero por sexo no es un crimen, ni por parte de las prostitutas ni de sus clientes! Afirmar que los únicos blancos de la legislación serían los clientes que pagan a sabiendas de que la persona ha sido forzada a prostituirse es un pretexto: esto es prácticamente imposible de demostrar y, en realidad, sirve sólo como excusa para fomentar la represión estatal, incrementar el número de redadas contra los burdeles y aterrorizar a las prostitutas, muchas de ellas inmigrantes, en las calles y donde sea.
Una ley similar rige desde hace años en Gran Bretaña. Nuestros camaradas de la Spartacist League/Britain escribieron: “De hecho, las inmigrantes ‘rescatadas’ por la policía durante las redadas ‘antitráfico’ son rutinariamente deportadas” (“Down With Labour’s Crackdown on Prostitution” [Abajo las medidas represoras del Partido Laborista contra la prostitución], Workers Hammer No. 205, invierno de 2008-09). En Francia, una ley basada en el “modelo sueco” de 1999, que considera un crimen pagar por sexo, recientemente superó la primera lectura, a pesar de las sostenidas protestas en contra.
La propaganda gubernamental a favor de reprimir la prostitución viene acompañada del discurso racista sobre las supuestas “bandas criminales” que, se asegura, han estado inundando el país con “prostitutas forzadas”, particularmente desde la extensión de la Unión Europea (UE) hacia el oriente. Es de esperarse que este alarmismo se incrementará aún más cuando los ciudadanos de Rumania y Bulgaria, con sus considerables minorías romaníes [gitanas], que viven en la pobreza abyecta, reciban el derecho formal a trabajar en Alemania a partir de enero de 2014.
En Europa Occidental, la actual crisis económica ha dado como resultado un rápido incremento de los ataques contra la vulnerable minoría romaní, que ha sufrido en la marginación durante siglos. Los gobiernos capitalistas están utilizando a los romaníes como chivos expiatorios, echando mano incluso de campañas mediáticas que reciclan difamaciones de origen medieval, como la mentira de que los romaníes roban niños y trafican con seres humanos. Alice Schwarzer es una aguerrida impulsora de esta campaña: su libro incluye artículos titulados “Un viaje a la patria de la prostitución forzada” (Europa Oriental, en especial Rumania y Bulgaria) y “Un viaje a la tierra de los vampiros”, con todo y citas de Drácula de Bram Stoker. Su “Llamado” propone protección contra la deportación únicamente para los “testigos”, es decir sólo para quienes se decidan a cooperar con el estado burgués.
La Liga Comunista Internacional se ha opuesto siempre a la UE como un bloque comercial imperialista en el que Alemania, Francia y Gran Bretaña llevan la voz cantante. Otros miembros, entre ellos los antiguos países del Bloque Soviético [dominado por los estalinistas], proporcionan mano de obra barata y mercados. La desesperada situación de los romaníes en estos países es un resultado directo de la contrarrevolución capitalista en estos antiguos estados obreros deformados, que condujo a masacres interétnicas y al nacionalismo genocida. El deseo de los romaníes de emigrar es frecuentemente nada más que un intento desesperado de escapar de la persecución racista y de la más abyecta pobreza. La única razón por la que las siniestras bandas que trafican con inmigrantes ilegales pueden operar es que los gobiernos capitalistas están decididos a mantener fuera a los trabajadores extranjeros y actúan con violencia homicida contra los refugiados. Nuestra demanda es: ¡plenos derechos de ciudadanía para quienes hayan llegado hasta aquí!
¡La prostitución forzada, por ejemplo a través de la esclavitud por deudas, la violación y la brutalidad sexual son auténticos crímenes! Sin embargo, nos oponemos a los intentos por parte del estado de equiparar la “esclavitud sexual” y la “prostitución forzada” con la prostitución en sí y de retratar cualquier intercambio de dinero por sexo como una forma potencial de esclavitud. La prostitución con mucha frecuencia degrada y explota, pero criminalizarla sólo empuja a las prostitutas hacia los medios lúmpenes, donde prácticamente pierden la posibilidad de acceder a los servicios sociales y de salud y donde se vuelven mucho más vulnerables a la criminalidad de pandillas y a la violencia de los proxenetas. Como marxistas advertimos que todas y cada una de las intervenciones del estado burgués no harán sino incrementar directamente la miseria de la gente involucrada; su único objetivo es servir de pretexto para incitar a la policía y los tribunales a atacar a los inmigrantes, a las mujeres y a la sexualidad misma.
A todo esto, ¿qué es la prostitución?
El estatus de la prostituta está relacionado con el estatus de la mujer en general, que es a su vez una medida del avance de una sociedad determinada. De ese modo, las condiciones que enfrentan las prostitutas varían ampliamente dependiendo de la época, el lugar y la clase social. Como escribimos en “Cruzada de los EE.UU. y la ONU contra el ‘tráfico sexual’” (Spartacist [Edición en español] No. 33, enero de 2005):
“Hay un mundo de diferencias entre la vida lujosa y llevadera de una dueña de un burdel de Hollywood como Heidi Fleiss (que igual terminó tras las rejas) y la de la prostituta callejera drogadicta e infectada de SIDA en un gueto empobrecido, sin opciones y sin salida. Sin embargo, todas las prostitutas son sometidas al oprobio social generalizado de la hipocresía y el moralismo burgueses, que las hace víctimas fáciles del abuso, las golpizas, la violación y el robo”.
El principal instrumento para la opresión de la mujer en la sociedad de clases es la institución de la familia, como explicó Friedrich Engels en su brillante obra El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). En las antiguas sociedades de cazadores-recolectores, las mujeres y los hombres vivían en igualdad y era la madre la que determinaba el linaje porque sólo podía establecerse con certeza la maternidad de un niño. Pero con el desarrollo de una clase dominante poseedora se hizo necesario establecer un criterio incuestionable para transmitir la propiedad, algo que estableciera sin ambigüedades la paternidad de los niños. Fue así como emergió la familia monógama, en la que el matrimonio representa la subyugación de las mujeres frente a los hombres; en palabras de Engels, fue “la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo”.
Fue la institución de la familia la que introdujo el dinero en las relaciones sexuales. Tanto en la contratación de prostitutas por hora como en la “adquisición” de una esposa, la familia y la opresión de la mujer están siempre basadas en la propiedad privada; básicamente, son sólo la moral religiosa y las leyes capitalistas las que marcan la diferencia entre el papel de esposa y el de prostituta. Los destacados científicos sexuales William H. Masters y Virginia E. Johnson (ninguno de ellos marxista) llegaron a la misma conclusión: “Es complicado definir la prostitución ya que los seres humanos siempre han utilizado el sexo para obtener lo que desean: alimentos, dinero, objetos valiosos, promociones y poder” (Sex and Human Loving [Sexo y amor humano], Little, Brown, 1988).
Al mismo tiempo, la gente no se constriñe a lo que prescriben los reaccionarios conceptos religiosos de moral relacionados con la institución de la familia. Divididos entre la compulsión de la sociedad de clases y sus deseos y emociones más íntimos, los seres humanos deciden ignorar las normas de “rectitud” en el comportamiento sexual. Durante la presentación del libro de Schwarzer, un parapléjico señaló que visitar prostitutas con frecuencia era su única posibilidad para experimentar la sexualidad. En respuesta, ¡Schwarzer lo puso en cintura diciéndole que lo que tenía que hacer era ponerse en serio a buscar una pareja!
El desprecio de Schwarzer por aquéllos que sufren el acoso y el aislamiento social en la sociedad capitalista va de la mano con su promoción de la feliz familia nuclear, en la que marido y mujer deben tener sexo sólo entre ellos (ver en su libro el artículo “Ayuda: Mi marido va al burdel”). Las personas que desean explorar el sexo “no convencional” y mantenerlo en secreto de su pareja o amigos porque contradice la “moral pública” imperante, frecuentemente recurren a prostitutas. No, lo que “brutaliza la lujuria” y “destruye la sexualidad” (como dice Schwarzer en su “Llamado” y en su libro) no es la prostitución: es la sociedad capitalista, represiva e inhumana.
Estamos en contra de que la prostitución sea considerada un crimen, pero consideramos que ésta es de cualquier modo un componente de la opresión de la mujer, análoga a la institución de la familia. En una sociedad sin clases, el cuidado infantil y las tareas domésticas colectivizadas sustituirán a la familia y permitirán que las mujeres participen plenamente en la vida social. El control natal y el aborto libre serán gratuitos, al igual que los servicios de salud de alta calidad. Sólo en una sociedad así podrá el sexo ser verdaderamente libre y basarse en el consentimiento mutuo, sin el acoso de los guardianes de la moral pública y la brutal represión policiaca. La única manera de llegar ahí es derrocando el sistema capitalista mediante una revolución obrera bajo la dirección de un partido leninista-trotskista, la expropiación de la propiedad privada de los medios de producción y su transformación en propiedad de la sociedad entera. La liberación de las prostitutas está ligada inseparablemente a la liberación de las mujeres en su conjunto; la prostitución desaparecerá sólo cuando la institución de la familia haya sido remplazada. ¡Por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista!
Schwarzer, una feminista burguesa con una cómoda vida bajo el capitalismo, sostiene que los hombres son el enemigo (excluyendo desde luego a los policías, que comparten sus opiniones). En 1971, orquestó una historia de portada en la revista ilustrada Stern, en la que un grupo de mujeres se levantaron contra las leyes sobre el aborto, proclamando: “¡Tuvimos un aborto!”. Esto fue algo positivo. Sin embargo, a partir de entonces, Schwarzer debe su fama principalmente a las reaccionarias cacerías de brujas que ha emprendido, tanto contra los musulmanes como contra el Día Internacional de la Mujer, debido a los orígenes comunistas de éste. Se opone incluso a la ley liberalizadora sobre la prostitución aprobada en 2002 bajo el gobierno del SPD y los verdes, que, con desgano, intentó eliminar el concepto medieval de “atentado contra la moral pública”. Desde entonces, las prostitutas pueden, como no había sucedido nunca antes, presentar demandas legales para garantizar el pago de salarios y acceder a la cobertura del seguro médico y al derecho a los beneficios sociales.
Sin embargo, esta ley no implica de ninguna manera la completa despenalización. Todo lo contrario, afirma la Asociación Profesional de Servicios Eróticos y Sexuales (dentro de la que trabaja Hydra, un servicio de asesoría para la gente dedicada a la prostitución). La asociación lanzó un “Llamado A FAVOR de la prostitución” que afirma: “La ley no ha cambiado absolutamente nada en lo que respecta al derecho de la policía a irrumpir en lugares de prostitución en cualquier momento. Desde entonces, el número de redadas se ha incrementado” (sexwork-deutschland.de). Después de 2002, el sindicato de trabajadores de servicios, ver.di, estableció un “grupo de trabajo” para la prostitución dentro de su departamento de “servicios especiales”. Pero hacer modelos de contratos y cosas por el estilo no es suficiente. Ver.di es una de las mayores organizaciones de mujeres en este país, en la que mujeres alemanas e inmigrantes frecuentemente trabajan de la mano. Este sindicato integrado debe oponerse a la campaña del gobierno y movilizar su poder social a la cabeza de los inmigrantes y todos los oprimidos en la lucha por plenos derechos de ciudadanía para todos.
Guardianes “de izquierda” de la moral
No es de sorprender que la actual cacería de brujas contra la prostitución haya sido iniciada por Schwarzer, cuyo llamado fue suscrito por la organización femenil de los partidos democristianos y por muchos miembros del SPD. Pero también encontramos guardianes de la moral que se dicen “de izquierda”. La organización Sozialistische Alternative Voran (SAV, seguidores del seudotrotskista británico Peter Taaffe), que está liquidada en el Partido de la Izquierda, publicó en su sitio sozialismus.info (noviembre de 2013) un artículo titulado “Una perspectiva socialista sobre la industria del sexo y la prostitución”, escrito por Laura Fitzgerald, miembro de su organización fraterna en Irlanda. El artículo declara: “Es muy importante que ninguna prostituta sea criminalizada en modo alguno bajo los ojos de la ley”. Pero el SAV está a favor de una ley que revocaría o al menos modificaría la ley de 2002, escribiendo en el mismo artículo: “Los socialistas, sin embargo, deben oponerse completamente a la legalización total de la prostitución”. Después de dedicar unas cuantas palabras huecas a la brutalidad policiaca como instrumento de los intereses del estado, presentan su solución: “Es esencial que todos los Gardai [policías] sean instados a participar en entrenamientos regulares para saber cómo lidiar compasivamente con las víctimas y los sobrevivientes de la violencia sexual”.
¡Esto es un verdadero escándalo y una burla contra las víctimas de la violencia policiaca cotidiana, particularmente los inmigrantes! El SAV y su organización internacional, el Comité por una Internacional Obrera, son bien conocidos por sus intentos de “reformar” la policía y de crear “mejores condiciones de trabajo” para los policías (ver, por ejemplo, el folleto espartaquista de 1994 “Militant Labour’s Touching Faith in the Capitalist State” [La conmovedora fe de Militant Labour en el estado capitalista]). Su profundo reformismo socialdemócrata los lleva a aceptar, en esencia, las normas burguesas y los “valores familiares” impuestos por la policía, cuerpo armado del estado burgués. Con frecuencia hemos denunciado al SAV por esto, por ejemplo cuando una de nuestras camaradas intervino en sus “Días Socialistas 2004”. Como dimos cuenta en “SAV: Prohibidos el sexo, la diversión y los espartaquistas” (Spartakist No. 158, primavera de 2005):
“[Nuestra camarada] atacó el moralismo mojigato del SAV, contraponiéndolo a nuestra postura marxista de oposición a la intervención del estado en las relaciones sexuales y personales consensuadas. Esto incluye también a los denominados pedófilos, que son blanco de la persecución estatal por tener sexo con menores basado en un auténtico acuerdo consensual, es decir, sexo basado en un genuino acuerdo mutuo, lo que es completamente diferente del sexo forzado o bajo presión de hacer algo que la persona no entiende o no desea hacer. Los cuadros del SAV estallaron al oír esto”.
Hay un desasosiego generalizado en torno a la introducción de aún más leyes policiacas. Incluso la conservadora Frankfurter Allgemeine Zeitung escribió en el artículo del 19 de noviembre de 2013, “¿Están contentas las trabajadoras sexuales con su trabajo?”:
“¿Hay alguien que considere la prostitución un trabajo como cualquier otro? Sí que lo hay. ¿No se ven lastimadas, a pesar de esto? ¿Acaso la prostitución no causa daños permanentes? Estar sentada frente a una caja registradora, trabajar como empleada de limpieza, vender porquerías que la gente no necesita, como sucede en [la cadena de cosméticos] Douglas y empresas por el estilo, mantener en movimiento a esta sucia e inhumana rueda capitalista; ¿acaso no es también muy dañino mentalmente? ¿Hay alguien que haga esto por voluntad propia?”.
Los marxistas sostenemos que la prostitución es un “crimen sin víctimas”, como lo son el consumo de drogas, los juegos de apuestas, la pornografía o las relaciones sexuales con menores —todas actividades que bajo las leyes capitalistas están prohibidas del todo, o al menos fuertemente reguladas—. En muchos países, las leyes de “mayoría de edad” obligan a vivir sin sexo, particularmente sin sexo homosexual. Estamos contra cualquier tipo de intervención gubernamental en la vida sexual privada de los individuos. Decimos que sólo el consentimiento mutuo y el acuerdo de todas las personas involucradas deberían ser los factores decisivos en todos los actos sexuales. Pero también reconocemos que las relaciones auténticamente libres entre la gente son imposibles bajo este sistema de clases. Sólo una sociedad sin clases podrá liberar a las relaciones sexuales de la “moral” y de la compulsión económica o, como lo puso Engels de manera tan apta, permitirá que no tengan “más causa determinante que la inclinación recíproca”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/41/germany.html
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2016.06.05 19:48 ShaunaDorothy EE.UU.: Cacería de brujas asesina “Delincuentes sexuales” marcados por el estado: Parias de por vida (Febrero de 2014)

https://archive.is/HdHvI
Espartaco No. 40 Febrero de 2014
Durante las últimas décadas, la policía sexual de este país ha capturado a cerca de un millón de personas. Se les encarcela, se les humilla públicamente y se les pone en peligro mediante los registros de “delincuentes sexuales” en Internet, se les rastrea con tobilleras de GPS, se les expulsa de sus propias comunidades y se les obliga a vivir bajo los puentes o en los bosques. Se han convertido en parias sociales, en los leprosos de la actualidad.
Incluso mientras el matrimonio gay —y los boy scouts (abiertamente) gays— son cada vez más aceptados, el esfuerzo de los gobernantes por legislar el sexo y la “moralidad” parece no tener fin. Su más reciente expresión es el frenesí azuzado contra un supuesto brote de incorregibles “depredadores sexuales”, especialmente los que supuestamente tienen como blanco a niños en Internet (es decir, un mundo fantástico) o a través de la pornografía (también pura fantasía). No hay tal epidemia; sin embargo, parece haber un gran número de policías infiltrados al acecho en los chat rooms. Se ha victimizado a miles sólo por mirar pornografía o por intentar comunicarse con otros, por no hablar del sexo consensual con menores, nada de lo cual sería un crimen en una sociedad racional.
Tal como ocurrió con la histeria de los años ochenta y noventa sobre las supuestas redes satánicas de abuso de menores en las guarderías, el depredador de Internet es un mito manufacturado por el gobierno y los medios. Incitando y manipulando el miedo y las actitudes sociales atrasadas, su finalidad subyacente es legitimar y fortalecer los poderes del estado capitalista. Mientras los políticos demócratas y republicanos sermonean sobre “proteger a nuestra niñez”, los imperialistas estadounidenses bombardean a niños en todo el mundo y millones pasan hambre incluso en este país, donde la tasa de mortalidad infantil llega al lugar 51 del mundo.
Entre las innovaciones legales más perniciosas, diseñadas para aumentar el control del gobierno, están las leyes federales que firmó el presidente demócrata Bill Clinton a mediados de los noventa y que le exigen a los delincuentes sexuales liberados que se registren en Internet y notifiquen a la comunidad su paradero. Otro estatuto le exige a las autoridades estatales que transmitan sus datos y huellas digitales al FBI para que éste forme una base de datos nacional. También está el “confinamiento civil”, que permite mantener a los prisioneros recluidos más allá del término de sus sentencias. Con estas leyes, los convictos de delitos sexuales se ven inmersos en un laberinto kafkiano de presunta culpabilidad, ostracismo social, castigos preventivos, miedo y violencia, frecuentemente de por vida.
Para Charles Parker de Jonesville, Carolina del Sur, y para su esposa, registrarse como delincuente sexual fue una sentencia de muerte. En julio, Jeremy Moody halló el nombre de Parker en el registro y ubicó su hogar en un mapa, se dirigió ahí y disparó y apuñaló a la pareja. “No he venido a robarte. He venido a matarte porque eres un abusador de niños”, dijo Moody, quien tiene la palabra “skinhead” [cabeza rapada] tatuada en el cuello. (Parker no había sido convicto por abuso de menores.) Posteriormente, Moody admitió que se preparaba para matar a otra persona que figuraba en el registro.
Un caso de estudio: Los Friedman
Hace poco volvió a las noticias el caso de Arnold Friedman y su hijo adolescente Jesse, documentado en la escalofriante película nominada al Oscar de 2003 Capturando a los Friedman. La película muestra cómo los dos hombres de Long Island, víctimas del abuso policiaco, la histeria de la comunidad y el sesgo judicial, fueron obligados a confesar en falso decenas de casos de abuso de menores que supuestamente ocurrieron en las clases de computación de Arnold, con la ayuda de Jesse. Un amigo adolescente de éste, Ross Goldstein, también fue condenado a trece meses de prisión tras ser obligado a confesar y a hacer acusaciones falsas contra Jesse.
Los cargos de esa cacería de brujas iban desde lo inverosímil hasta lo imposible. Como lo puso Jesse Friedman, un niño de diez años que asistía a las clases semanalmente alegó que había sido forzado a tener sexo anal u oral 30 veces en un periodo de diez semanas y —tras reinscribirse— fue violado 41 veces a lo largo del siguiente año. Entre lo que un cargo describía como abusos en grupo se incluía el “salto de rana”, en el cual Arnold y Jesse supuestamente sodomizaban a toda la clase de niños desnudos saltando de uno al otro. Pese a las historias de violencia física, abuso verbal y sexo forzado frente a toda la clase, no se presentó una sola evidencia: ni moretones ni ropa manchada de sangre. Ni uno solo de los padres expresó la menor sospecha hasta que la policía llegó a sus casas a interrogar a sus hijos.
El único hecho incuestionable es que en 1987 los agentes aduanales interceptaron un paquete dirigido a Arnold Friedman que contenía pornografía infantil, lo que llevó a la policía a allanar el hogar de los Friedman en el suburbio de Nueva York de Great Neck. La policía confiscó unas 20 revistas de pornografía infantil tomadas de varias partes de la casa y una lista de los niños que asistían a las clases de Arnold.
¡Al poseer pornografía infantil, Arnold Friedman no cometió crimen alguno! Fotografías, sexo de fantasía, entretenimiento: la pornografía no hace daño a nadie. ¿Cuántos de nosotros podríamos librarnos de la prisión si los “pensamientos desviados” se castigaran con cárcel? Al contrario de ciertos feministas y de los maoístas del Revolutionary Communist Party [Partido Comunista Revolucionario], quienes quisieran prohibir la pornografía sobre la espuria base de que provoca violencia contra la mujer, nosotros reconocemos que las leyes antipornografía dañan a todos al legitimar la censura y desatar la interferencia estatal en la vida privada. Nos oponemos a las leyes contra la pornografía y a las leyes contra los “crímenes sin víctimas”, como la prostitución, las drogas y las apuestas. ¡El gobierno debería sacar los ojos, oídos y narices de las alcobas y de las vidas privadas de la gente!
Según la retorcida lógica que esta sociedad promueve, Arnold Friedman, espectador de pornografía, debía ser por lo tanto un abusador de menores, por lo que fue condenado a una sentencia de diez a 30 años de prisión y murió en la cárcel en 1995, aparentemente por suicidio. Jesse recibió una sentencia de seis a 18 años tras las rejas. Lo liberaron en 2001 después de trece años, sólo para que comenzara una cadena perpetua de persecución legal y social.
Ya antes de que comenzara el juicio, las autoridades promovieron la noción de que cada uno de los estudiantes de Arnold debía ser considerado una víctima. Cientos de padres de familia histéricos se apiñaron en reuniones comunitarias exigiendo asesoría sobre cómo ayudar a sus hijos. Se les dijo que fueran a terapia. Años después, muchas supuestas víctimas testificaron respecto al terrible daño que sufrieron ellos y sus familias cuando el estado los obligó a inventar historias, y luego por la subsiguiente “terapia” basada en esas ficciones.
En 2013, la oficina del mismo fiscal que condenó a los Friedman revisó el caso en respuesta a una acusación de calumnia que el Tribunal de Apelaciones del II Distrito emitió en 2010. El tribunal escribió: “Aquí las actas indican una ‘probabilidad razonable’ de que Jesse Friedman fuera injustamente sentenciado”. Para la revisión de la fiscalía, Ross Goldstein (a quien los documentos legales se refieren como Kenneth Doe) habló por primera vez en 23 años. En un documento de nueve páginas dirigido al fiscal de distrito, afirmó: “Ninguno de los sucesos que Kenneth Doe supuestamente describió o que se atribuyen a él tuvo lugar en realidad”. Goldstein reunió a numerosos ex alumnos que hoy afirman que en las clases no ocurrió absolutamente nada y que la policía los intimidó para que rindieran falsos testimonios. Sin embargo (predeciblemente), el resultado del autoexamen fue que la oficina del fiscal se absolvió a sí misma de cualquier falta en el proceso.
La sexualidad infantil y el estado
El caso Friedman, una tragedia incesante para toda una familia, subraya varias cuestiones políticas importantes. El enfoque de la Spartacist League deriva de nuestra concepción marxista del mundo y nos enfrenta con el moralismo burgués y con frecuencia también con muchos grupos autodenominados socialistas. La sexualidad humana es muy amplia, pero su práctica está condicionada por cada sociedad particular. La sociedad burguesa estadounidense, con su componente de fanatismo religioso, destina una cantidad considerable de energía a delimitar los apetitos sexuales en nombre del orden social. Con sus policías, jueces y prisiones, la intervención del estado en las relaciones sexuales privadas tiene como fin imponer la moralidad que profesa la burguesía, y con frecuencia transforma una experiencia inofensiva y muchas veces positiva en una pesadilla. El estado burgués no es ni un árbitro neutral ni un protector de la ciudadanía; existe para asegurar la conservación del dominio capitalista.
La premisa de muchas leyes contra el sexo es que los niños son seres asexuales. De manera absurda, los púberes y los adolescentes con las hormonas desbocadas son considerados niños. De hecho, la sexualidad es parte de la constitución humana desde la infancia. Como discutimos con amplitud en el artículo “Unholy Alliance of Feminists and Christian Right—Satan, the State and Anti-Sex Hysteria” (La impía alianza de los feministas y la derecha cristiana—Satanás, el estado y la histeria antisexo, Women and Revolution No. 45, invierno-primavera de 1996), los niños son pequeños animales inquisitivos que en su camino a la madurez llevan a cabo experiencias y observaciones sexuales y de todo tipo. Tal como ocurre con otras especies de primates, el sexo entre los humanos tiene un amplio componente de aprendizaje. Hoy, en gran parte del país se le niega a la juventud el acceso oportuno a los métodos anticonceptivos y a la educación sexual, dejándola vulnerable a los embarazos no deseados y a las enfermedades de transmisión sexual. Si intenta actuar como la televisión e Internet le enseña, se mete en problemas.
Las leyes contra el estupro varían mucho de un estado a otro, pero todas criminalizan toda actividad que un tribunal considere sexual por el solo hecho de que un menor (alguien que no haya llegado a la “edad de consentimiento”) participe en ella, independientemente de si lo que suceda sea o no consensual. La ley mezcla deliberadamente el sexo consensual con el ataque sexual violento y con la violación. Cualquiera que sea hallado culpable de haber tenido sexo con un menor, o cualquier cosa considerada contacto sexual, se considera automáticamente un delincuente violento. La designación “depredador” puede aplicarse cuando un tribunal decide que una relación fue establecida o promovida con fines de “victimización”.
El único lineamiento para cualquier relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el entendimiento mutuo de las partes participantes— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual. Sin duda, determinar incluso lo más básico —por ejemplo, si un acto tuvo lugar realmente y si fue consensual— puede ser problemático a veces. Y ciertamente hay muchos casos en que la víctima de una violación o de un abuso violento puede recurrir a la ley. Al mismo tiempo, como alguna vez comentó el dramaturgo irlandés Brendan Behan en un contexto diferente: “Nunca he visto una situación tan terrible que un policía no pueda empeorar”. Además, desentrañar las cuestiones de la sexualidad humana del entramado de prejuicios sociales es casi imposible en esta sociedad dividida en clases y razas. Libre de la crueldad y la fría indiferencia que resultan de la búsqueda de ganancia, una sociedad socialista buscaría un enfoque científico a estas cuestiones difíciles.
Enciérrenlos...
Las leyes antisexo han creado una enorme masa de blancos potenciales, alimentando pesquisas con vastas sumas de dinero para trabajo encubierto y alentando procesos fraudulentos mediante el uso de oscuras invenciones siquiátricas y “testigos expertos”. En consecuencia, cada vez más víctimas caen en las fauces del sistema carcelario estadounidense, que ya es el mayor del mundo. Las cifras de la guerra contra los “depravados” sexuales se suman a las de la anterior “guerra contra el crimen” y a la continua “guerra contra las drogas”, eufemismos para nombrar la persecución legal racista que ha cuadruplicado la población carcelaria a cerca de 2.2 millones de personas al día de hoy, de las cuales casi la mitad son negras.
Desde los años setenta hasta hoy, el número de personas encarceladas como delincuentes sexuales se ha multiplicado. El libro Sex Panic and the Punitive State (Pánico sexual y el estado punitivo, University of California Press, 2011), de Roger N. Lancaster, aporta una investigación útil que describe el desarrollo de estos pánicos y muestra con precisión cuán vasto es el archipiélago de víctimas de la persecución sexual estatal. Lancaster escribe: “Nacionalmente, los casos reportados de abuso infantil saltaron de seis mil en 1976 a 113 mil en 1985 y a 350 mil en 1988: la cifra se multiplicó 58 veces en doce años”. Apuntando al terror irracional al “desconocido que acecha”, en un artículo publicado en el New York Times del 20 de agosto de 2011 titulado “Sex Offenders: The Last Pariahs” [Delincuentes sexuales: Los últimos parias], señaló: “El riesgo de que un niño sea asesinado por un depredador sexual desconocido es comparable al de morir fulminado por un rayo”. Lancaster también señala que “la mayoría de los perpetradores de abusos sexuales son miembros de la familia, parientes cercanos, amigos o conocidos de la familia de la víctima”.
Las cacerías de brujas antisexo han sido usadas para deshacerse de elementos básicos que los estadounidenses habían aprendido a considerar inherentes a la democracia, así como la “guerra contra el terrorismo” ha destripado toda una gama de derechos constitucionales. Como puede verse en el caso Friedman, lo primero que se pierde es la privacidad, seguida de la presunción de inocencia, cuando los acusados son satanizados. Luego se marca a los convictos de por vida. Hoy, cerca de 750 mil personas están en el registro de Internet que instituyó la “Ley Megan” de la era Clinton, promulgada tras el brutal asesinato de la pequeña Megan Kanka de siete años en un ataque sexual en 1994.
Al salir de la cárcel, Jesse Friedman —quien para empezar no había hecho nada— fue clasificado como “depredador sexual violento nivel III”, es decir, como alguien en alto riesgo de reincidir y como una amenaza a la seguridad pública. Como tal, tuvo que abandonar su casa tres veces. Con respecto a las restricciones de residencia, que le prohíben la proximidad con niños, escribió en su página web: “Si miras un mapa, te darás cuenta de que eso significa prácticamente cualquier parte. En algunos estados y ciudades se me prohibiría estar en cualquier lugar ‘donde se sabe que los niños se congregan’, incluyendo bibliotecas, museos, acuarios, playas e incluso eventos deportivos públicos”. “La Ley Megan”, escribió, “es el exilio social”.
Otros miles han sido convertidos en parias de manera similar. En Southampton, un destino vacacional para las celebridades neoyorquinas y los tiburones de Wall Street, unos 40 hombres convictos de diversos delitos sexuales se ven obligados a vivir en dos tráilers alejados de los centros habitados. Sólo uno de los tráilers tiene regadera y los que viven en el otro tienen que tomar el autobús dos veces por semana para ducharse.
La novela agudamente realista de Russell Banks, Lost Memory of Skin (La memoria perdida de la piel, HarperCollins, 2011), explora el horrendo mundo de los nuevos parias. El héroe es un joven tímido e ingenuo al que se le llama “el Chico”, cuyo fiel compañero y único amigo es su iguana Iggy. El Chico va a conocer a “brandi18”, con quien había tratado sólo por Internet, sólo para encontrarse con que en casa de ella lo esperan el padre de Brandi y cinco policías. Tras ser arrestado y condenado, se halla a sí mismo sin hogar, viviendo bajo un puente junto a otros “delincuentes sexuales”, pepenando comida de los basureros. En nombre de políticos que buscan un encabezado de prensa, la policía allana incluso ese lugar diminuto, sucio y semioculto, con resultados trágicos. A estos hombres del puente se les obliga implacablemente a recargar constantemente sus tobilleras de monitoreo:
“Toma media hora cargar completamente la batería del monitor, y durante esa media hora el Chico se siente íntimamente conectado a los demás millones de delincuentes sexuales, jóvenes, viejos y de otras edades...todos los cuales han conectado sus tobilleras electrónicas a contactos y están sentados en alcobas, salas y sótanos de casas, apartamentos y remolques, en estacionamientos, refugios de indigentes, parques públicos, aeropuertos, estaciones de tren, salas de espera, oficinas, en las trastiendas de restaurantes de comida rápida, bajo pasos a desnivel y puentes peatonales —como si todos ellos fueran hojas temblorosas en las ramas grandes y pequeñas de un vasto árbol eléctrico cuya sombra cubriera todo el país—”.
...y tiren la llave
Las diversas leyes estatales y federales de “confinamiento civil” que se han aprobado desde 1990 son una burla de la noción de “cumplir tu sentencia” y de la pretendida rehabilitación. Por ejemplo, la “Ley Adam Walsh de Protección y Seguridad de los Niños” de 2006 posibilita la detención indefinida de cualquier prisionero federal —incluso si nunca ha sido convicto de ningún delito sexual— que haya cumplido su sentencia pero sea considerado mentalmente “anormal” y se crea probable que cometa algún delito sexual en el futuro.
En el artículo “When the Feds Decide Who’s Sexually Dangerous” [Cuando los federales deciden quién es sexualmente peligroso], publicado en The Atlantic (20 de mayo de 2010), Wendy Kaminer señala: “Quienes confían en la burocracia federal y creen que los funcionarios usarán su poder adecuadamente, con imparcialidad y buena fe, pueden sentirse protegidos por él; a los demás debe preocuparles que el gobierno pueda detener ciudadanos indefinidamente, sin juicios con jurado, basándose en especulaciones sobre su futura peligrosidad”. Díganselo a los prisioneros de Guantánamo.
Bajo algunas leyes estatales, los sometidos a confinamiento civil pueden tener derecho a un proceso ante un juez, pero no a un juicio con la posibilidad de preparar una defensa. La mayoría no recibe “tratamiento” y prácticamente nadie obtiene algo de él. ¡Incluso se dio el caso de un hombre de Wisconsin de 102 años que no pudo someterse a tratamiento por fallas en la memoria y problemas de oído!
Hasta 2007, dos mil 700 hombres estaban recluidos en centros de confinamiento civil. Para escapar de las garras de estas instituciones penales/“terapéuticas” en las que se encuentran sepultados, algunos prisioneros incluso solicitan ser castrados, como lo relata el artículo “The Science of Sex Abuse” [La ciencia del abuso sexual] de Rachel Aviv (The New Yorker, 14 de enero de 2013). La primera persona detenida bajo la Ley Adam Walsh, Graydon Comstock, cuestionó la legislación en un caso ante la Suprema Corte en 2010. Aviv observa: “Para cuando el caso fue atendido, cuatro años después de que la sentencia criminal de Comstock expirara, él tenía ya 67 años y padecía del corazón, de diabetes e incontinencia. Ya dos veces había solicitado ser castrado, creyendo que la operación ayudaría en su caso, pero se le dijo que no estaba médicamente justificada”. En años recientes, la Suprema Corte ha refrendado diversos estatutos del confinamiento civil.
El poderoso análisis de Aviv de los horrores del confinamiento civil gira en torno al caso real de un soldado solitario llamado John, que se hizo amigo en un chat room de “Indy-Girl”. Sí, era un policía encubierto. El soldado, invitado a un tentador picnic al aire libre, rápidamente fue capturado por la Unidad Militar de Investigaciones y el FBI. John fue sentenciado a 53 meses en una prisión federal por poseer pornografía infantil y por “usar Internet para inducir a un menor a tener sexo”. Pero entonces fue cuando empezaron sus verdaderos problemas.
Tras salir en libertad condicional, John recayó y volvió a mirar pornografía con menores, por lo que rápidamente fue sentenciado a otros dos años en prisión. Seguía preso cuando el Congreso aprobó la Ley Adam Walsh, por lo que se le transfirió a una prisión médica de Massachusetts y, sin audiencia legal, se determinó que era de “alto riesgo”. Así pasaron cuatro años. En 2011 comenzó su audiencia de confinamiento civil. Al año siguiente, un juez dictaminó que John era demasiado peligroso para ser liberado y lo condenó a un “confinamiento terapéutico” indefinido en el sistema carcelario federal. Desde entonces sigue en ese limbo, donde una “terapia” diaria lo alienta a declarar cada vez más historias fantasiosas para ganarse la aprobación de los siquiatras, historias que sólo contribuyen a incriminarlo. Vivir en una tienda de campaña bajo un puente parece un destino preferible.
Nuevas brujas, nuevos inquisidores
En Estados Unidos, con su vena profundamente puritana y su insidioso racismo, la combinación de sexo y raza siempre ha sido usada como medio de control social. El mito del hombre negro depredador acosando a mujeres y niños blancos se conjuró para mantener aterrorizada a la población negra cuando la ley linchadora imperaba en el Sur de Jim Crow. Con frecuencia se ha recurrido a leyes antisexo para poner a hombres negros tras las rejas, incluyendo a celebridades como el boxeador Jack Johnson en 1912 y a Michael Jackson en 1994 y de nuevo diez años después.
Las cruzadas antisexo fueron una de las armas que se usaron para revertir las conquistas de las luchas por los derechos civiles y para apagar el descontento social de los años sesenta y principios de los setenta, especialmente el provocado por la Guerra de Vietnam. Tras tomar posesión en 1977, el gobierno demócrata de Jimmy Carter desató un asalto de reacción social interna mientras llevaba a la Casa Blanca el fundamentalismo religioso de los “renacidos”. Bajo el lema de los “derechos humanos” lanzó también la Segunda Guerra Fría del imperialismo estadounidense con el objetivo de destruir a la Unión Soviética.
La siguiente década presenció una de las cacerías de brujas más terribles y peculiares de la historia estadounidense: la histeria respecto al “abuso satánico” en las guarderías, que le arruinó la vida a cientos de hombres, mujeres y niños. El auge de esta cacería de brujas, que se extendió hasta principios de los años noventa, coincidió con la reacción reaganista —la cual, entre otras cosas, intentó enviar a las mujeres de vuelta a los hogares—. Se recortaron los fondos para el bienestar social y otros programas sociales, como las guarderías y preescolares para madres trabajadoras, provocando enormes dificultades y daños a las mujeres y los niños. El pánico del “abuso satánico” sirvió para encubrir un abuso real por parte del gobierno.
En el juicio más largo de la historia estadounidense, que se extendió de 1986 a 1990, el caso de la escuela preescolar McMartin, los niños testigos contaron historias de sacrificios animales, orgías, pasadizos secretos, mutilación de cadáveres y otras ficciones. El caso comenzó en 1983, y para el año siguiente el gran jurado había reunido 354 declaraciones que implicaban hasta 369 supuestas víctimas, mientras la policía anunciaba una enorme conspiración criminal. Más de 70 personas fueron condenadas injustamente. Mientras tanto, decenas de otros casos de “satanismo” barrieron el país, desde el condado de Kern en California, hasta Fells Acres en Massachusetts y la guardería Little Rascals de Carolina del Norte. En estos casos no se encontró evidencia alguna. Los acusados eran completamente inocentes, como señalamos entonces (a diferencia de prácticamente todo el resto de la izquierda) al defender a los trabajadores de las guarderías. Los Friedman fueron arrestados en medio de esa cacería de brujas.
Los liberales y feministas burgueses ayudaron a impulsar esa locura. Aunque se presentan como protectores de las mujeres y los niños, su remedio es pedirle al estado leyes más numerosas y más duras, así como más vigilancia policiaca. La versión más extrema de esa misma política fue el libro de 1975 de Susan Brownmiller, Against Our Will [Contra nuestra voluntad], famoso por su aseveración de que la violación es la principal forma en que todos los hombres controlan a todas las mujeres. Su propuesta: más mujeres policías.
En los años setenta y ochenta, los florecientes escuadrones de dios, dirigidos por gente como el fundamentalista católico Patrick Buchanan y el líder de la Mayoría Moral Jerry Falwell, se movilizaban contra el aborto y declaraban que el sida era un castigo de dios a los gays. Mientras los fanáticos de derecha sitiaban las clínicas de aborto, los feministas apuntaban contra la pornografía y un imaginario abuso satánico. Al impulsar este programa antisexo, los “progresistas” entablaron una alianza temporal con los evangélicos.
El estado respondió gustoso. En 1974, el demócrata Walter Mondale promovió la Ley de Prevención y Tratamiento del Abuso Infantil, que obligaba a los terapeutas, maestros y trabajadores sociales a informar a la policía de cualquier indicación de abuso. Así, se suponía que cientos de miles de educadores y trabajadores sociales actuarían como auxiliares de la maquinaria de represión del estado capitalista. En los años ochenta, el procurador general de Reagan, Edwin Meese, lanzó una gran campaña contra la pornografía, con bastante ayuda de sus aliados liberales. Con Internet, las cosas no hicieron sino empeorar. En los últimos quince años, las sentencias federales por posesión de pornografía infantil han aumentado en extensión más de 500 por ciento y pueden ameritar hasta cadena perpetua, la sentencia que suele darse al homicidio en primer grado.
Entre las feministas más prominentes que impulsaban las reaccionarias campañas antiporno estaba la fundadora de la revista Ms., Gloria Steinem, quien empezó su carrera como informante de la CIA. La despreciable Steinem también se subió con furor al tren del ritual satánico y la memoria reprimida. A mediados de los ochenta financió una excavación que los padres de familia de la escuela preescolar McMartin realizaron en busca de los (inexistentes) túneles y calabozos de los que habían hablado sus hijos bajo coerción. En 1993, Ms. salió con el encabezado: “El abuso ritual de las sectas existe —¡Créanlo!”.
En 1995, Steinem narró el documental de HBO The Search for Deadly Memories. Los apócrifos “recuerdos recuperados” de abuso cumplieron una función perniciosa en numerosos casos. Estos “recuerdos reprimidos”, como los llaman los trabajadores sociales fraudulentos, son la versión secular liberal de la histeria religiosa. Como materialistas convencidos, no nos lo creímos. Como señalamos en “Satan, the State and Anti-Sex Hysteria”, las técnicas que supuestamente revelan traumas reprimidos han demostrado ser excelentes para inducir recuerdos falsos, especialmente en niños pequeños y susceptibles. En ocasiones, es la policía quien implanta los supuestos recuerdos en el curso de los interrogatorios, como ocurrió en el caso Friedman. Los traumas verdaderos realmente trauman a la gente, que tiende a recordarlos.
El sexo, el matrimonio y la familia
¿Cómo es que la expansión de la tolerancia (salvo en reaccionarios endurecidos y fanáticos religiosos) respecto al matrimonio gay puede coexistir con una implacable cacería de brujas antisexo? Esto se debe a que el matrimonio, un contrato legal, es uno de los principales sostenes sociales del estado burgués. En una presentación el pasado mayo, David Thorstad, quien en 1978 estuvo entre los fundadores de la North American Man/Boy Love Association (NAMBLA), señaló la desbandada del movimiento radical gay:
“El anterior desafío a la heterosupremacía, dirigido a liberar la sexualidad reprimida de todos, ha sido remplazado por un enfoque conservador y convencional por la aceptación de la sociedad capitalista heterosupremacista. Donde esto es más obvio es en la búsqueda del matrimonio y la participación abierta en instituciones opresivas como el ejército, así como los llamados a fortalecer las fuerzas represivas del estado mediante las leyes contra los llamados crímenes de odio”.
Así, en la búsqueda de la respetabilidad burguesa, las marchas del orgullo gay acogen contingentes de policías gays, cuyo trabajo incluye el arresto de “delincuentes sexuales”. Mientras tanto, los organizadores de las marchas vetan a organizaciones como NAMBLA, que llama por la despenalización de las relaciones consensuales entre hombres adultos y menores de edad.
A diferencia de los feministas, el establishment gay y, asquerosamente, la mayor parte de la izquierda “socialista”, nosotros siempre hemos defendido a NAMBLA y a sus miembros tanto de la represión estatal como de la victimización por parte de los patrones. Se trata de algo más que una cuestión de “libertad de expresión”. Muchísimos jóvenes, torturados y confundidos por sus propios sentimientos, en conflicto con la severidad represiva de esta sociedad, encontrarían reconfortante hablar de estas cosas con personas más experimentadas, como lo han hecho generaciones anteriores. En esta época, sin embargo, tener cualquier tipo de intimidad intergeneracional es jugar con fuego.
En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [Juventud, sexualidad y la izquierda], Sherry Wolf de la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se sumó al linchamiento de Thorstad acusándolo de ser “el más constante y sonoro defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Conservando la premisa reaccionaria de las leyes de la edad de consentimiento, Wolf cita su libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation [Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT]: “Es incongruente que un niño dé verdadero consentimiento, libre de la desigualdad de poder, a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, los adultos y los niños no se enfrentan como iguales en lo emocional, lo físico, lo social o lo económico. Los niños y los adolescentes más jóvenes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder necesarios para tomar decisiones verdaderamente libres en sus relaciones con los adultos. Sin ello, no puede haber verdadero consentimiento”.
No importa que la mayoría de las relaciones entre adultos no cumpla con este criterio de consentimiento. En cuanto a la afirmación de Wolf de que “los adolescentes maduran a distintas edades”, ¿quién debe determinar la edad adecuada para la actividad sexual en una especie en la que esta edad ha estado, durante el 99 por ciento de su existencia, muy por debajo de la supuesta “edad de consentimiento” de la actualidad? Bajo el inhumano status quo capitalista, se asume que es el estado. Para los comunistas, es el ABC el oponernos a la intervención del gobierno en la vida privada de la gente y defender a cualquier grupo que luche por aumentar la libertad en las relaciones sexuales. Esto es una expresión del ideal de la vanguardia leninista como tribuno del pueblo. La ISO y cía. bailan a un son diferente, acomodándose a los valores burgueses y a la cacería de brujas contra aquéllos cuyas proclividades sexuales se consideran verboten [prohibido, en alemán en el original].
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884), Friedrich Engels rastreó el surgimiento simultáneo de la familia y el estado como medios que la clase propietaria usó para consolidar y reproducir su poder cuando emergió de la sociedad humana primitiva. La monogamia de la esposa era necesaria para asegurar la paternidad para la transmisión hereditaria de la propiedad. Actualmente, la familia sigue siendo la principal fuente de opresión de la mujer. A los niños, la familia debe imbuirles la sumisión y el respeto por la autoridad, lo que frecuentemente engendra frustración y violencia. Como escribimos en “Satan, the State and Anti-Sex Hysteria”: “Las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos, como la nuestra, claramente no encajan con la rígida monogamia heterosexual que constituye el fundamento ideológico de la institución de la familia, reforzada por la religión organizada”.
La mayor parte del terrible daño que se inflige a los jóvenes y las mujeres tiene lugar en el seno de la familia. Sin embargo, en esta sociedad capitalista, la familia suele ser lo único que le queda a uno. Son escasos los servicios alternativos que la sociedad provee para criar a los hijos o cuidar a los enfermos y a los ancianos.
El fanatismo antisexo y la perversa persecución estatal persistirán mientras imperen la propiedad privada y la producción por ganancias. El estado capitalista no puede ser reformado para que sirva a los intereses de los explotados y los oprimidos. Debe ser barrido y sobre sus ruinas debe erigirse un estado obrero basado en la expropiación de los medios de producción. Para erradicar la opresión de la mujer y de los homosexuales, se requiere construir una sociedad socialista donde las funciones de la familia sean colectivizadas —guarderías y cocinas comunales, atención médica gratuita y de calidad, etcétera— liberando a la mujer de la carga de la crianza de los niños y de la esclavitud doméstica. En cuanto a lo que una sociedad racional conservaría de las relaciones sexuales, y de las relaciones sociales en general, los marxistas compartimos la amplitud de la visión que expresó el fallecido Gore Vidal (a quien tanto echamos de menos) en su artículo “Pink Triangle and Yellow Star” (Triángulo rosa y estrella amarilla, The Nation, 14 de noviembre de 1981):
“Cualquiera que sea el arreglo al que llegue la sociedad del futuro, debe reconocerse que los niños que lo necesiten serán criados con bastante más cuidado que hoy, y que a los adultos que no deseen ser padres ni madres debe dejárseles en paz”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/40/delincuentes.html
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2016.04.23 17:16 EDUARDOMOLINA Pablo Iglesias y el secreto inconfesable de la crisis de la prensa.Los medios oficiales tratan “bien” a Ciudadanos y mantienen una campaña contra Podemos, innegable, que opera como gota malaya y ya surte efectos, aunque el país empieza a descubrir el lodazal.- Rosa María Artal. ctxt

http://ctxt.es/es/20160420/Firmas/5564/Pablo-Iglesias-periodismo-corporacion-empresas-corrupcion-Tribunas-y-Debates.htm
"El jueves 21 tenía una cita con Pablo Iglesias para grabar una entrevista en su programa Otra vuelta de Tuerka. A la vista de las que hizo a Rosa María Calaf e Iñaki Gabilondo, acudí encantada. Cuando él llegó, comentó lo ocurrido en la Universidad. Se mostraba un tanto sorprendido de la repercusión de sus palabras. Instantánea. Porque apenas en el camino de vuelta al centro de Madrid ya había saltado en Twitter el hashtag #IglesiasContraLaPrensa que no dejó de crecer hasta llegar al paroxismo habitual. Fue como si se hubiera desencadenado la Tercera Guerra Mundial, el problema más grave de este país llamado España. Entrevistas a Rosa María Calaf, a Iñaki Gabilondo, a otros periodistas, a mí… Para odiar a la prensa, disimula bien su inquina.
El contexto es esencial, como dice en su lema este medio, ctxt.es. Veamos. Se presentaba en la Universidad Complutense un libro de Carlos Fernández Liria editado por La Catarata. Rara vez esta modesta y esforzada editorial habrá contado con tal afluencia y tal presencia de medios. Sería por Pablo Iglesias. Sería. Fernández Liria es profesor de Filosofía. Asistir a una charla suya es una inyección de ideas. Brillante y provocador, sus palabras son un estímulo constante a la reflexión, al espíritu crítico, a ir más allá. Escucharle invita a huir de la mediocridad. Palabras mayores para momentos de acusada literalidad del pensamiento. Es el contexto. En la Universidad, no en una rueda de prensa. Por lo demás, lo que Iglesias dijo -–y hay que oír la intervención-- es la verdad. Corren tiempos muy duros para el periodismo y ése es el auténtico problema a resolver. De enorme gravedad.
La prensa oficial mantiene una campaña contra Podemos, innegable, que opera, sin embargo, como gota malaya que ya surte efectos. A veces llega a resultar hasta jocosa, en su empecinamiento y desmesura. Portadas encabezadas por dos o tres noticias contra la formación, a diario, editoriales que ruborizan… .
"Tras ejecutar a Nikolái Yezhov, jefe de su policía secreta, Stalin ordenó que fuera borrado de las fotografías en las que aparecían juntos. Mao hizo lo mismo con Bo Gu, con el que había compartido la Larga Marcha y que desapareció de una vieja imagen en la que se les veía posando sonrientes. Kim Jong-un aprendió de su padre que no hay nada como un pelotón de fusilamiento para afianzarse en el poder: ejecutó a su tío Jang Song-thaek y después lo eliminó del álbum familiar. La consigna en los regímenes comunistas, a la hora de purgar al camarada descarriado, es que no quede nada de él. Ni su recuerdo".
Así comenzaba, para asimilarlo a Pablo Iglesias, una columna escrita hace un mes por David Jiménez, director de El Mundo, el diario en el que trabaja el periodista aludido por el secretario general de Podemos. El mismo que esta semana anunciaba un ERE para 185 de sus trabajadores y otros 39 más de otros medios de la empresa Unidad Editorial.
Una campaña cierta. Nos consta. "Me consta cómo algunos comités editoriales de algunos medios pusieron una línea roja por la que solo valía que apareciera Podemos para informar negativamente sobre la formación política y sus líderes", escribe José Sanclemente en eldiario.es. Añadiré, en inciso, que consta también que “a Ciudadanos hay que tratarlo bien”. Ayer, todos volvieron a la carga rasgándose las vestiduras:
"Debería saber Iglesias que la regla de juego básica de la prensa en una democracia es la veracidad, y que su labor fundamental es el control del poder para evitar abusos, corrupciones o agresiones gratuitas como la suya", tronaba el editorial de El País. Paradójicas sentencias, cuando no han publicado ni media palabra de la relación de Blesa o la actual mujer de Felipe González en los #PapelesdePanamá, por poner solo un ejemplo. Ni El País ni sus colegas de la mañana. Hurtar noticias es grave. Es como si en una carretera en obras no se advirtiera al conductor de un socavón profundo.
Cada palabra de lo dicho o escrito por Caño, Herrera, Jiménez, Prego… se les vuelve en contra por sus hechos. Lo más grave es, sin embargo, que la verdad la conocen hasta quienes critican “el ataque al periodista y al periodismo en sí”. Entre el aluvión de artículos publicados en apenas 48 horas, hemos sabido que la dirección de El País se plantó en la redacción para decir "que confía en que Ciudadanos entre en el Gobierno y juegue un papel fundamental en la política española, y no sólo eso, sino que espera que el periódico contribuya a eso", según contó Íñigo Sáenz de Ugarte. Y esto va mucho más allá de lo que suele denominarse “de tendencia” (progresista, conservadora…). Esto es participar en política sin avisar a los lectores. Es hacer política más que información. Otros medios no precisan ni advertir de sus intenciones.
Leímos todos que la nueva Comisión de Interior del Congreso constató la existencia de una policía política al servicio del PP. Que así se elaboró un delirante informe contra Pablo Iglesias (PISA, por Pablo Iglesias. S.A) que la justicia ha rechazado casi con rubor, como otros que les antecedieron y que han sido desestimados también. Pero que no por eso dejaron de difundir y amplificar los medios y hasta toda una vicepresidenta del Gobierno. Al margen de la identidad de la víctima –Iglesias, Podemos-- esto hubiera tenido consecuencias en un país serio. Eso sí, los afectados casi siempre son los mismos, y los ejecutores siempre, siempre los mismos. Da la sensación de que, aquí, a quien le toca ha de aguantarse.
Es cierto que otros políticos en todas las épocas han sufrido los rigores de una prensa política que sale de su función de informar para ejecutar a quien le molesta. Adolfo Suárez, por ejemplo, Felipe González, Julio Anguita y, ahora, todo el que asome la cabeza en Podemos. Lo del concejal Guillermo Zapata es para crear un trauma. Ahora arrecian contra Ada Colau; levantada la veda, no se para en medios para atacarla. Actualmente la Caverna ha ampliado sus instalaciones, apenas se ve la luz salvo en los digitales, en algunos digitales. Y saberlo no es excusa para callarse y admitirlo como irremediable. Aunque, ¡ay del que caiga en las fauces de esta jauría!
La crisis de la prensa termina siendo un secreto a voces del que está prohibido hablar. Demasiadas cartas marcadas para que el juego sea limpio, o medianamente decente y al servicio de los intereses de la sociedad. Está muy claro cuáles son los suyos, y quién los obstaculiza.
Imprescindible hablar de los pobres periodistas que sufren las políticas de sus empresas. Las que, en bancarrota por su mala cabeza, han tenido que sentar en su accionariado a los principales bancos acreedores. O las que subsisten con la eufemísticamente llamada publicidad institucional, esa medida de gracia del gobierno. No suelen “Morder la mano que les da de comer”. O las que, en TVE, por ejemplo, han de plegarse a las redacciones paralelas al servicio del PP. O, en otras televisiones públicas, para quien sea que ostente el gobierno. O, en televisiones privadas, a intereses comerciales y empresariales que son su razón de ser.
“Con Pablo Iglesias sí nos atrevemos”, firma Antonio Maestre en La Marea. Y así es. Periodistas que se comieron varias veces el Plasma con Rajoy en una de las imágenes más patéticas para la profesión que se hayan dado se ponen ahora estupendos, porque el periodismo es, al parecer, la única profesión exenta de esa práctica.
Los que se han comido también los soliloquios de políticos en lo que llamaron “ruedas de prensa sin preguntas”. Los que admiten como inevitable la manipulación, exclusión de noticias, y desmesuras de sus medios. Los que llegan a suscribirlos con su trabajo. Los que contemplan expulsiones y purgas, mirando para otro lado, mientras sus jefes mantienen impresionantes sueldos y bonus. Los que solo hacen piña corporativa cuando el presunto infractor es contrario a los intereses de su empresa. La comprensión confirma que las cosas no se hacen como debieran. Son tiempos difíciles, sí, pero si algo se puede aprender de la trayectoria seguida es que ceder nunca es una solución, ceder es siempre la antesala para ceder más. O tragar.
Está sucediendo aquella desproporción de la que hablaba Thomas de Quincey en el siglo XIX y que cita el científico Javier López Facal en un artículo que casualmente habla de mandamientos, sexo y pornografía: “Si un hombre se deja tentar por un asesinato, poco después piensa que el robo no tiene importancia, y del robo pasa a la bebida y a no respetar los sábados, y de esto pasa a la negligencia de los modales y al abandono de sus deberes”.
Pablo Iglesias volvió a centrar la atención mediática de forma desmedida en un país que empieza a descubrir el lodazal en el que vive. Estamos conociendo, menos mal, las tácticas mafiosas de Ausbanc y Manos Limpias, a las que durante años sucumbieron o en las que participaron estamentos esenciales del Estado. Bancos, jueces… ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué no dijeron nada los afectados por los chantajes y extorsiones? ¿Los medios lo ignoraron durante décadas? ¿Es todo o la punta de otro iceberg? El PP ha sido judicialmente acusado de ser una organización criminal, aunque los medios tengan mala memoria para recordarlo. Y hasta de homicidio, recientemente en Galicia.
La ley del embudo rige en el pago de impuestos, mientras lideramos las desigualdades en Europa. Nos están envenenando con las emisiones tóxicas de los automóviles trucados, y la decisión que adopta la UE (con España dentro y en cabeza) es aumentar el nivel permitido de gases nocivos. Todo por el lucro. O la codicia. La prensa española parece haber habilitado una corresponsalía en Caracas. No en Panamá. Tampoco en Arabia Saudí, por poner un caso, que es cliente principal en armas, con su querencia por el islamismo radical.
Y, así, El Mundo precisamente nos cuenta, este sábado 23 de abril, que “en Venezuela el 12% de la población no come tres veces al día”. Ellos mismos publicaron que 2,2 millones de personas sobreviven en España alimentándose en comedores sociales. Y no dan tres comidas al día. O sin encender la calefacción. O sin cocinar, comiendo latas o prefabricados. La pobreza energética ha aumentado en esta legislatura un 69%, en datos oficiales, como negó a Jordi Évole José Manuel Soria, el exministro hoy aclamado por los suyos como víctima caída de los Paraísos Fiscales. Afrontando, pese a los duros recortes de servicios, el pago de una Deuda Pública que Rajoy ha llevado a niveles históricos e impagables. Más de un billón de euros. El 100% del PIB, cuando la cogió en el 70%.
Callar es secundar todo esto, sin más eufemismos. Éste es el sistema que se quiere preservar. El que torpedea los cambios por el método que sea. Y hay pocas cosas que paguen esa adormidera para la conciencia.
¿Y el problema es Pablo Iglesias ironizando sobre el periodismo actual?"
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2016.04.17 13:49 EDUARDOMOLINA Podemos, el viento que agita a “los cebados”. Por más que traten de manipular, la línea roja del PSOE (de lo poco rojo que le va quedando a este partido, las líneas y el logo) está reflejada en un documento oficial de fecha 28 de diciembre.- Salva Soriano.- nuevarevolución.es

http://nuevarevolucion.es/podemos-viento-agita-los-cebados-salva-solano/
"Como con esto no trato de convencer a nadie (sería absurdo, ni siquiera una página con tantos seguidores como Nueva Revolución podría competir contra la inmensa maquinaria mediática entregada a los intereses de los dos grandes partidos y su retoño naranja), voy a separar los hechos de mi opinión más o menos subjetiva:
Hechos:
«La autodeterminación, el separatismo y las consultas que buscan el enfrentamiento sólo traerán mayor fractura a una sociedad ya de por sí divida. Son innegociables para el Partido Socialista y la renuncia a esos planteamientos es una condición indispensable para que el PSOE inicie un diálogo con el resto de formaciones políticas».
Esta fue la primera vez en los 137 años de historia del PSOE, que el Comité Federal le puso condiciones por escrito a un Secretario General, obligándole a firmarlas.
Mi interpretación: Pedro Sánchez no tenía capacidad de decisión hasta conocer el mandato que recibiría del máximo órgano del partido. Por eso se escondió, dejando pasar los días.
Leyendo el extracto que he copiado arriba, la orden recibida de los barones es obvia: Sánchez no podía iniciar una ronda de contactos con Podemos, ERC y DiL (algo perfectamente lógico, dados los resultados electorales), si estos partidos no renunciaban previamente a su legítima propuesta de apoyar un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Para el PSOE, es «indispensable» que otros partidos abandonen sus ideas sólo para «iniciar el diálogo». No en el transcurso de una negociación, donde es presumible y hasta deseable que ambas partes cedan, no: antes. Esto, además de una actitud reaccionaria y muy poco política, es un pedazo de línea roja como el cinturón de Rita Barberá, un veto en el más estricto sentido de esta palabra.
Eso es evidente para cualquiera con un mínimo de comprensión lectora, y así lo entendió todo el mundo en un primer momento. La propia Susana Díaz habló de «línea roja» refiriéndose a este asunto, y en El País, uno de los periódicos más beligerantes con Podemos, podíamos leer:
«El Comité Federal del PSOE ha suscrito una resolución política en la que impone una condición “innegociable” para que Pedro Sánchez pueda siquiera abrir una ronda de contactos con Podemos: si el partido de Pablo Iglesias no renuncia a defender un referéndum independentista para Cataluña no será posible ni sentarse en una mesa para empezar el diálogo. Esta es la “condición indispensable” suscrita por el comité federal, asumida por el propio secretario general socialista y que los barones del partido habían puesto como línea roja infranqueable en la reunión del domingo en la sede de Ferraz». (El País, 29 de diciembre de 2015)
Sin embargo, como todos sabéis, el PSOE y la práctica totalidad de los medios le dieron la vuelta a la tortilla y acusaron a Podemos de «intransigentes» porque supuestamente ponían como requisito ineludible la celebración de la consulta.
Nunca escuché a ningún representante de Podemos exigirle al PSOE que aceptara dicha consulta si quería sentarse a hablar con ellos. Ante las preguntas de los periodistas, Iglesias, Montero o los demás respondían que el día que el PSOE se dignara a empezar las conversaciones de cara a un posible pacto de izquierdas, les harían saber que para ellos el referéndum era «irrenunciable», pero estaban dispuestos a hablar y a escuchar la propuesta alternativa del PSOE para desbloquear la situación en Cataluña (propuesta que, dicho sea de paso, yo no he escuchado todavía, más allá de vaguedades sobre el modelo de Estado federal).
Pero por más que traten de manipular, la línea roja del PSOE (de lo poco rojo que le va quedando a este partido, las líneas y el logo) está reflejada en un documento oficial de fecha 28 de diciembre, disponible para todo el que quiera leerla.
Después ningunearon a Podemos en la Mesa del Congreso, del Senado, les negaron los grupos parlamentarios a las confluencias, los mandaron al gallinero… Y para toda esta serie de humillaciones, la excusa siempre fue la misma: no han querido sentarse con nosotros porque anteponen la exigencia del referéndum (luego usaron la excusa de los grupos), ahora que se aguanten.
No se puede ser más cínico.
Hechos: El PSOE cedió diputados a ERC y DiL para que tuvieran grupo propio en el Senado.
El PSOE, como el PP, permitió que Esquerra Republicana de Catalunya y Democràcia i Llibertat formaran sendos grupos en el Congreso, pudiendo haberlo impedido (como hicieron con En Comú Podem, En Marea y Compromís-Podemos-És el Moment), ya que no cumplían escrupulosamente todos los requisitos.
Mi interpretación: Si de verdad la manoseada unidad de España tuviera algo que ver en todo esto, si el PSOE no quisiera hablar siquiera con quienes defienden un referéndum por respeto a la madre patria, jamás les habrían regalado grupo propio a los independentistas.
Esa orden de huir como de la peste de todos aquellos que no hubieran renunciado previamente al referéndum no estaba motivada pensando en ERC o DiL, sino en Podemos. Sabemos, porque lo han dicho ellos mismos sin cortarse un pelo, que muchos dirigentes y viejas glorias del PSOE piden una orden de alejamiento con la formación morada e instan a Pedro Sánchez a que le acaricie suavemente la barba a Rajoy. A los zánganos que revolotean alrededor de la rosa, un gobierno realmente progresista, un gobierno en el que el cambio sea algo más que un eslogan, les aterra, les pone de los nervios. Podemos es el viento que agita a los cebados, a los estómagos agradecidos, sobrealimentados a costa del hambre ajena.
A los barones debió de parecerles una mala estrategia electoral mostrar sus intenciones de manera tan evidente («El firmante, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, monigote del aparato del partido, manifiesta por medio de la presente su renuncia a pactar con Podemos. Asimismo, se compromete a no acercarse a menos de un kilómetro de cualquier objeto de color morado y a desterrar de su vocabulario la primera persona del plural del verbo “poder”»), así que se lo impidieron de carambola, vía consulta catalana. Los mandamases del PSOE sabían que Podemos no iba a abandonar la idea del referéndum antes siquiera de sentarse, se le hubieran echado encima todos sus votantes, además de las confluencias. En qué cabeza cabe.
Una vez cerrada la salida por la izquierda, Sánchez no podía hacer otra cosa… O sí. Si hubiera sido un tío con carácter, se hubiera impuesto o hubiera mandado a todos a la mierda. ¿Por qué a los anteriores candidatos se les dejó libre albedrío, y a mí se me pretende manejar como a una marioneta? Vale que he sacado el peor resultado de la historia del partido, pero eso no es sólo culpa mía, y en cualquier caso, hay dos caminos: o se me cesa como Secretario General, o se me permite continuar y actuar como tal, con las atribuciones que tendría cualquier otro en mi lugar. Pero seguir así, como un candidato de cartón piedra, como un títere, no. Por ahí no paso, yo tengo dignidad.
Pero entonces no sería Pedro Sánchez. Decía que el líder (ja) del PSOE no podía hacer otra cosa, todo lo que ha pasado después era la única opción que le dejaron: pactar con Ciudadanos y meterle presión a Podemos para intentar que apoye ese acuerdo porque sí, a cambio de nada. De ese modo, en lo esencial, todo seguiría como está: no se atacará el fraude de los que más tienen, no se molestará a los bancos y a los grandes empresarios…
Pero Podemos ha hecho lo que tenía que hacer. Antes he aludido al título de la película de Ken Loach. Pues aquí va una cita de la misma, que viene muy a cuento:
“Si aceptamos este tratado (…) los ricos seguirán siendo ricos y los pobres, pobres. Sólo habremos cambiado el color de la bandera y el acento de los que mandan”
Sólo habremos cambiado del azul al rojo. Otra vez.
La única manera de los socialistas de no ser atacados por su oposición desde el principio al pacto natural, al pacto con Podemos, era echarles a estos la culpa de la falta de acuerdo. Eso ha sido fácil, tienen los medios de comunicación a su servicio y Podemos en ese sentido está prácticamente huérfano.
Esto es como si vas a tener sexo con alguien, y sin preguntarte te impone a un tercero en la cama, al butanero. Y encima, cuando le dices que no, que pasas del trío, que además ese tío no te gusta, te reprocha que los dos os vayáis a quedar esa noche sin mojar.
Piensan que así, si se celebran nuevas elecciones en junio, los ciudadanos castigarán a Podemos. Pero si se produce la repetición electoral (no descartemos todavía que prospere la gran coalición con la que Rivera se pone calentorro: un mullido colchón de plumas de gaviota y sábanas de satén naranja cubierto con pétalos de rosa), la jugada puede salirles peor de lo que calculan. Tengo la impresión de que por más Venezuela, ETA, Irán, financiación o crisis internas que se inventen o magnifiquen, la manipulación está amortizada. Empezaron demasiado pronto, fueron dos años de brutal campaña mediática, y nada que no tenga una base sólida puede sostenerse tanto tiempo: llegaron las generales y Podemos y las confluencias obtuvieron más de cinco millones de votos (¿cuántos habrían logrado si otros partidos y sus medios de comunicación hubieran jugado limpio?), cinco millones de personas que les votaron a pesar de una inaudita, sucia, feroz campaña de desprestigio y difamación. ¿Qué les hace pensar que les va a funcionar ahora? Esos votantes están inmunizados.
Por mi parte, si la TV señala a Pablo Iglesias como el culpable de todo, habrá que creerlo, porque ¿cuándo nos ha mentido la tele?
No, ahora en serio: si los medios que han amparado y ocultado durante décadas la porquería que nos ahoga; si esos medios que han sido colaboradores necesarios, cómplices de los corruptos, insisten en contarnos el cuento de Caperucita Sánchez y el lobo Iglesias, me vais a permitir que me ría de ellos muy fuerte mientras voy camino del colegio con mi voto a PODEMOS en la cestita."
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2015.09.29 07:08 astromule ¿Cómo obtener la ciudadanía polaca? [para descendientes]

Edit 03: Por favor, no envíen MP. No tengo más información que la publicada en esta guía.
¡Hola! Quería compartir en el /sub de Argentina la guía que armé para facilitar la tramitación de la ciudadanía polaca, para todos los que sean descendientes y estén interesados. Al finalizar el texto van a encontrar el punto "20", con las traducciones correspondientes al vocabulario polaco. Las traducciones que aparecen antes fueron hechas con el traductor de Google, por lo que son inexactas. Para mayor seguridad, entonces, por favor revisen la última parte.
Edit 02: Para buscar sobre tus antepasados tenés tres opciones:
https://familysearch.org/
Museo de la Inmigración
Cemla
Edit 01: Si necesitás información sobre tus antepasados podés consultar el siguiente apartado:
Información desde 1882 a 1950 Usted podrá conocer en qué fecha, barco y con cuál oficio llegó su antepasado al país, a partir de la base de datos que ha elaborado el Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos, con el material histórico que se conserva en la Dirección Nacional de Migraciones. DIRECCIONES DE CONSULTA: Museo de la Inmigración: Av. Antártida Argentina 1355 Edificio 6 Ciudad Autónoma de Buenos Aires Tel.: 4317-0285 Horarios: Martes a Domingos de 12:00 a 20:00 hs. http://www.migraciones.gov.aaccesible/indexN.php?datos_museo
Si bien cada caso varía, hay una serie de documentos que siempre les van a pedir.
Pasos:
1) Copia certificada (y no partida) de mi papá, mi hermano y mía. Como mi hermano y yo nacimos en Provincia, el trámite se hace en el Registro de las Personas en la Ciudad de La Plata, calles 1 y 60. No hay que sacar turno previo: se va directamente, se pide "copia certificada del acta de nacimiento" y a la semana lo tienen. El trámite sale $35 por cada copia.
Llevá las partidas o actas anteriores que tengas, porque eso facilita la búsqueda por parte de los empleados administrativos.
Como mi papá nació en Capital tengo que pedir copia certificada de acta de nacimiento en Uruguay 753, donde está la sede del Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires.
2) En el mismo Registro de las Personas pedí el certificado de defunción de tu abuelo. Sabía la fecha estimada, pero al no tener un certificado de defunción previo, me cobraron alrededor de $40 por la búsqueda. El trámite demora dos semanas. El certificado de defunción es vital porque allí figura la fecha de nacimiento de tu abuelo y quiénes fueron sus padres, información que te van a pedir en Migraciones.
3) Andá a cemla.com/buscado Escribí el apellido de tu abuelo en un rango amplio de años (cinco, por ejemplo), si no sabés bien la fecha en que llegó. Si buscás el apellido de tu abuela, recordá que si se casó tenés que buscarlo por el apellido del esposo.
Si figura en el registro (nombre, apellido, barco, fecha de arribo), tenés que ir hasta Independencia 20 y pedirles que te impriman el certificado. Se va sin turno y el trámite (la impresión) es muy rápido y sale $25.
4) Accedé www.migraciones.gov.aturnos/verificar_jurisdiccion.php
Tipo de trámite: “solicitud de certificado”.
De acuerdo a tu lugar de residencia será el Registro al que tengas que ir. Por ejemplo, si ponés lugar de residencia “La Plata”, tenés que ir al registro de La Plata y no al de Av. Antártida Argentina.
5) Una vez que tenés tu turno, tenés que presentarte en Migraciones, que en La Plata está en 1 y 43, frente a la estación de ferrocarril, entrando a la derecha en “informes” con el turno que imprimiste de internet tenés que sacar otro turno, para que atiendan por ventanilla.
6) ¿Qué documentación tenés que presentar en la ventanilla para que elaboren el certificado?
-DNI y copia de las dos primeras hojas; libreta de familia y/o partida de nacimiento tuya y de tu papá. Acá tenés que acreditar el vínculo con tu abuelo. Yo llevé todo lo anterior y fui con mi papá, que es el descendiente directo, lo que facilita el inicio de trámite. Pero si sos nieto y tenés la documentación anterior te lo tienen que iniciar igual.
-El certificado que te imprimieron en el CEMLA y fotocopia.
-Nombre y apellido de tu abuelo, fecha de nacimiento y padres de tu abuelo.
-Pagar $50 en un Bapro.
La elaboración del certificado lleva dos semanas y se retira con el DNI.
7) En el Registro de las Personas, con la libreta de familia, pedí el acta de matrimonio de mis padres. El trámite demora una semana.
8) Fui hasta la embajada de Polonia para solicitar el formulario de no naturalización.
Se va sin turno , se toca timbre y se espera hasta que te reciban en la sala de estar.
¿Qué datos necesito? Nombre y apellido de abuelo, nombre y apellido de padre y de madre de tu abuelo, fecha de nacimiento, lugar de nacimiento; además de completar los datos del solicitante (para el caso, los míos).
Se abonan 42 USD y lo firman en el momento.
9) Después de la embajada, con el oficio firmado que te entregan en la embajada, vas hasta la Cámara Nacional Electoral. Se accede por la calle 25 de mayo al 245.
Tenés que llevar una fotocopia de la hoja que te entregaron en la embajada y comprar en el Banco Ciudad (se encuentra en la esquina de la Cámara Nacional Electoral) un “sello judicial”, que sale $10 y se abona por caja.
El trámite en la Cámara demora 2 semanas y el papel lo puede ir a retirar cualquier persona que lo presente.
10) No es indipensable el oficio de no naturalización de la embajada. Si tenés la documentación necesaria, podés ahorrarte los 42 USD tramitándolo directamente en la Cámara.
Requisitos: http://www.pjn.gov.aPublicaciones/00003/00051194.Pdf
Formulario: http://www.buenos-aires.diplo.de/contentblob/2092594/Daten/276755/No_Argentino_Download.pdf
11) Policía Científica: Fui a la Policía Científica, Azopardo 670, donde tenés que pedir un certificado de antencedes de tu abuelo/abuela.
Ese certificado contiene información como el pasaporte con el que ingresó al país, número de cédula y otros datos.
Demoran 10 días en hacerlo.
12) Recibo confirmación ciudadanía padre en mi domicilio.
13) Se va al consulado y se inicia el trámite para el pedido de la confirmación de los hijos: Tres meses después, recibo las confirmaciones de mi hermano y mía (que llegan al domicilio del apoderado), junto con los 3 documentos verdes que acreditan la inscripción en el registro civil de Polonia (las hojas verdes llegan a mi domicilio). De estas hoja sólo será necesario presentar la primera (vienen en pares, con una copia de cada uno de los originales).
La diferencia entre los dos documentos es que la confirmación (hoja blaca) dice “wojewoda mazowiecki”, mientras que el acta del registro civil (hoja verde) dice rzeczpospolita polska.
14) Pasaporte: se debe sacar el turno online en http://www.e-konsulat.gov.pl/. Atento, porque la inscripción online abre sólo una vez por mes. El turno abre en horario de oficina, de 9 a 16, pero la última vez abrieron a las 10 am y se agotaron a las 11 am.
14.1 http://www.e-konsulat.gov.pl/
14.2 País: Argentina; oficina consular: Buenos Aires.
14.3 (izquierda) Información de pasaportes.
14.4 Data wizyty, “Día de visita”; Godzina wizyty, “horario de visita”; “Zarezerwuj termin wizyty”, reservar una cita; chcę zarezerwować termin dla, “quiero reservar una fecha para”.
14.5 ¿Cuántos turnos online tengo que sacar? Tantos como personas haya interesadas en tener el pasaporte. Es decir, si son padre y dos hermanos, se deben sacar tres turnos, uno detrás del otro.
14.6 Leer con atención este punto, porque es el más importante del proceso: Hay que hacer click PRIMERO en el casillero numérico, “chcę zarezerwować termin dl”, (http://i.imgur.com/5wYO0t7.jpg), lo cual es indispensable, porque de lo contrario, uno no puede escribir nada en "data" ni en "Godzina".
14.7. Les va a aparecer un formulario en polaco, con los siguientes campos
Termin wizyty, fecha de la visita: la que quede para elegir.
Imie, nombre.
Nazwisko, apellido
Adres, dirección.
Telefon, teléfono.
Email, email.
Opis sprawy, descripción del caso. Escriban “confirmación de ciudadanía” en castellano.
Donde les pregunta por el PESEL, no escriban nada. Eso es para los que están renovando un pasaporte polaco anterior.
14.8. Tengan la información memorizada y apúrense para anotarse, porque los turnos se agotan en seguida.
14.9. Si todo anduvo bien, les aparecerá un formulario con las palabras “formularz wizyty w konsulacie”, formulario de visita en el consulado. Impriman este documento, porque es su comprobante para sacar el turno.
15) ¿Cuántos turnos online tengo que sacar? Tantos como personas haya interesadas en tener el pasaporte. Es decir, si son padre y dos hermanos, se deben sacar tres turnos, uno detrás del otro.
16) ¿Qué documentos tengo que llevar para obtener el pasaporte, una vez que conseguí el turno online?:
16.1. confirmación de la ciudadanía polaca del solicitante original + fotocopia.
16.2 acta de nacimiento polaco (hoja verde, original + fotocopia)
16.3 formulario de solicitud de pasaporte completado, sin tachaduras, con letra de imprenta y en idioma polaco.
Datos a completar: 16.4 hoja que comienza con “wniosek”
  1. nazwisko, apellido del solicitante.
  2. nazwisko rodowe, otra vez el apellido.
  3. imiona... los nombres de tus padres, tal como figuran en la confirmación de ciudadanía.
  4. data i miejsce, fecha de nacimiento 00/00/0000 y lugar.
  5. obywatelstwo: “Polskie”.
  6. dokladny: dirección.
  7. województwo: código postal más ciudad.
  8. poprzednie: teléfono.
16.5 hoja que comienza con “9.rysopsis”
wzrost w: altura
kolor: color de los ojos
znaki szczegolne: signos distintivos
plec: sexo, si es masculino, marcar “mezcyzna”. Si es femenino, el otro.
rodzaj dokumentu tozsamosci seria i numer: creo que son las palabras “DNI” en polaco (donde dice “rodzaj”) y el número donde dice “data waznosci”.
nazwisko i imie: nombre del padre.
miejsce: otra vez el teléfono.
16.6 una foto tamaño biométrica que se saca a 4 cuadras del consulado: Coronel Diaz 2541.
16.7 DNI copia (y original para mostrarlo)
  1. Si no uso un gestor de Argentina, ¿qué otras opciones tengo?
Conforme a las disposiciones del Código de Procedimiento Administrativo polaco, en vigor desde el 11 de abril 2011, los solicitantes residentes fuera de Polonia tienen la obligación de nombrar a un apoderado para la correspondencia residente en Polonia, autorizado a recibir a su nombre la correspondencia referente al trámite (incluida la decisión final).
La declaración con los datos del apoderado (nombre, apellido, dirección completa en Polonia), redactada en polaco, debe firmarse por el solicitante (o por su apoderado a efectuar el trámite) y presentarse como documento a parte junto a la solicitud de confirmación de ciudadanía. A partir del 11 de abril de 2011 el consulado no interviene en la entrega de las cartas dirigidas por las autoridades voivodales al solicitante, referentes a la completación de la documentación, a las entregas de confirmaciones de ciudadanía u otro tipo de correspondencia: el Voivoda competente envía la correspondencia directamente al apoderado. Si el solicitante no designa a un apoderado, la correspondencia se queda en las actas de la oficina voivodal sin notificarlas al interesado. La ley no admite excepciones a esta regla.
Es decir, según lo que entiendo, existen tres opciones.
17.1. Gestor argentino.
  1. Pariente polaco+traductor.
17.3. Traductor de polaco residente en Polonia.
El trámite yo lo hice a través de un gestoapoderado argentino.
El en foro http://www.polonia-es.com/ habían recomendado al traductor polaco Wiktor Niekrasz,
http://www.wiktorniekrasz.globtra.com/es
La otra opción que se me ocurre en consultar a https://www.facebook.com/unionpolaca.enberisso?fref=ts a http://www.upranet.com.a_esp/, o a alguna otra comunidad de polacos en el país, para conseguir traductor+domicilio en Polonia.
18) Entregué toda la documentación para el pasaporte. ¿Cuándo me lo entregan? Tarda dos meses; se avisa en la página de la embajada, http://www.buenosaires.msz.gov.pl/es/dep_cons/pasaporte/, con un mensaje que dice “ya están disponibles los pasaportes solicitados hasta...”. Los pasaportes pueden retirarse los miércoles entre las 14.00 y 16.00 horas de forma personal
19) Si mi pareja no tiene ciudadanía polaca, ¿puede conseguirla si se casa conmigo? En principio sí, pero no es tan sencillo ya que
  1. Tiene que haber vivido en Polonia por tres años;
  2. estar casados desde hace dos años;
  3. rendir un examen C1 de idioma polaco.
20) Traducciones corregidas
wniosek o wydanie paszportu albo paszportu tymczasowego: solicitar la emisión de una pasaporte o de un pasaporte temporario
Data wizyty: fecha de visita
Godzina wizyty: horario de visita
Zarezerwuj termin wizyty: reservar la fecha para la visita (pedir una cita)
chce zarezerwowac termin dla: quisiera reservar la fecha para... (debería ir seguido por una persona)
Termin wizyty: fecha/horario de visita
Imie: Primer nombre
Nazwisko: apellido
Adres: dirección
Telefon: número de teléfono
Email: correo electrónico
Opis sprawy: descripción del asunto
formularz wizyty w konsulacie: formulario de visita en el consulado
wniosek: formulario/pedido (por escrito)
nazwisko rodowe i inne w przypadku zmiany: familia/nombre de soltera y otro nombre si fue modificado
imiona: primeros nombres
imiona rodziców, nazwisko rodowe matki: primeros nombres de los padres, nombre de soltera de la madre
data i miejsce urodzenia: fecha y lugar de nacimiento
obywatelstwo: ciudadanía
dokladny adres miejsca stalego pobytu: dirección precisa del lugar permanente de residencia
wojdewództwo, nr telefonu: voivodeship (unidad administrativa polaca), número de teléfono
poprzednie miejsca stalego pobytu: lugares previos de residencia
rysopis: descripción física (por ejemplo, detalles del rostro)
wzrost w centymetrach: altura en centímetros
kolor oczu: color de ojos
znaki szcególne: signos distintivos (por ejemplo, cicatrices)
plec: sexo (género)
mezcyzna: hombre
kobieta: mujer
rodzaj dokumentu tozsamosci, seria i numer: tipo de documento de identidad, serie y número
data waznosci, organ wydajacy: fecha de validez del documento y agencia que lo otorgó
nazwisko i imie osoby, ktora mozna powiadomic w razie koniexznosci: último y primer nombre de una persona para ser notificada en caso de urgencia miejsce zamieszkania, telefon kontaktowy: lugar de residencia, número de teléfono de contacto
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2015.05.30 19:59 stormynoon Muy buen artículo: "Las elecciones del 24M: victoria simbólica, atolladero real"

Fuente: http://www.cuartopoder.es/tribuna/2015/05/30/las-elecciones-del-24m-victoria-simbolica-atolladero-real/7187
Santiago Alba Rico *
Santiago Alba RicoEmpezaré por el final, aludiendo a una cuestión personal: tras las elecciones del 24 de mayo decenas -centenares- de amigos y conocidos han entrado en las instituciones como diputados autonómicos o concejales. Es gente que hasta ahora trabajaba y se movía en -digamos- la cara oculta de la luna y que jamás había soñado con semejante mutación. Activistas de distinto pulso político, unos muy jóvenes, otros más mayores, nunca soñaron con las instituciones por pura economía imaginativa: uno sueña con cosas difíciles, pero no imposibles, y España parecía cerrada con siete candados a los valores y propuestas que ellos defendían y encarnaban. Pero además, si no se permitían soñar en esta dirección era asimismo porque muchos de ellos mantenían relaciones tensas y suspicaces con las instituciones mismas, irreconciliables con sus estrategias y sus principios. Que un tipo como yo tenga de pronto decenas de amigos diputados y concejales da toda la medida de la envergadura de este doble cambio que, desde el 15M, ha volteado el país y transformado a la izquierda. Un año después de la irrupción de Podemos, España es un territorio mental diferente al que las elecciones municipales y autonómicas han dado hoy un poco de carnadura política y material. Las rupturas simbólicas preceden muchas veces y son las condición de rupturas reales sólo latentes; sería una ingenuidad exagerar la dimensión real del cambio introducido el 24M o ignorar las dificultades que comienzan ahora, pero esa gigantesca ruptura simbólica -que tiene que ver también con el hecho de que, de pronto, la imaginación deja de apretarse el cinturón, se atreve a soñar cosas inesperadamente posibles y a reclamarlas con su cuerpo y con su voto-, esa gigantesca ruptura simbólica, digo, puede servir, a poco que se hagan bien las cosas, para rodar cuesta arriba, como una veloz bola de nieve ascendente, hacia las elecciones generales de noviembre.
Se han escrito en estos días numerosos balances de los resultados electorales, subrayando la importancia de esta ruptura simbólica y recordando también, en todo caso, los límites que sigue imponiendo lo que yo llamo el voto prevaricador: aunque el bipartidismo ha perdido 3,3 millones de sufragios, 12 millones de españoles, el 50% del electorado efectivo, sigue apoyando al PP o al PSOE y ello no obstante la pública inmoralidad de estos partidos. Hay que disfrutar de la felicidad liberadora de los resultados y, al mismo tiempo, no olvidar la realidad antropológica de nuestro país. Pero ni la felicidad es suficiente para afrontar con éxito las próximas citas electorales ni la realidad antropológica debería ser suficiente para impedir el cambio. El verdadero desafío para Podemos y las otras fuerzas de izquierdas concierne a su propia capacidad para gestionar, en el frente externo y en el interno, la nueva realidad post-electoral. Era fácil tener razón sin tener poder; era cómodo no poder medir ni aciertos ni equivocaciones porque, en cualquier caso, ni los aciertos ni las equivocaciones introducían ningún efecto real. Desde mayo de 2014 y, aún más desde la semana pasada, con la esperanza han aumentado también los peligros. Ninguna angustia puede compararse a la de tener suficiente poder como para poder equivocarse; en un contexto en el que lo más fácil será cometer errores, Podemos y las fuerzas afines tendrán que asumir, en todo caso, la responsabilidad política y las consecuencias felices o catastróficas de esta inédita libertad para meter la pata.
En el frente exterior, buena parte de las posibilidades de cara a las generales se van a jugar en el terreno de la política institucional. De entrada, en la concreción de los pactos que permitirán desalojar al PP de gobiernos autonómicos y municipales. Es tan contradictorio como inevitable llegar a acuerdos con el PSOE, uno de los partidos del régimen (el partido del régimen, como recuerda Manolo Monereo), que por su parte tratará de utilizar esos acuerdos para evitar su muerte y, por lo tanto, la del propio régimen. Esa guarrada es lo que llamamos “política” y con razón a mucha gente no le gusta. Como en todo caso hay que aceptar la correlación de fuerzas para intentar cambiarla, conviene recordar que aquí la contradicción no se da entre la realidad y los principios sino que es la realidad la que impone una colisión dentro de los principios mismos. Por principio hay que echar al PP y por el mismo principio hay que rechazar todo pacto con el PSOE. ¿La solución? La más fea, la más “política”: la casuística. Es más que evidente que en los municipios y las comunidades buena parte de los votantes han apoyado a Podemos o a las candidaturas populares porque no soportaban la idea de seguir siendo gobernados por el PP, pero no es menos evidente que esos mismos votantes no aceptarían un pacto general con el PSOE -suicidio obviamente descartado- ni un mercadeo entre municipios y comunidades ni una renuncia al programa. IU ha muerto precisamente en esas tumbas. La casuística exige tratar cada caso de una manera diferente a partir de un solo principio (el del programa ético y político) y garantizar la transparencia de las negociaciones como supremacía democrática en las estrecheces de la realidad negociadora.
De la transparencia y contenido de estos pactos dependerá la victoria sobre el régimen, golpeado y tambaleante pero no mortalmente herido. También de la gestión concreta de gobierno allí donde las candidaturas populares asumirán con toda probabilidad la administración de algunos municipios importantes. Barcelona y Madrid, centro del seísmo simbólico, motor material e imaginario del cambio, deben estar a la altura de su papel. Será muy difícil. Es verdad que sólo quedan cinco meses para noviembre, pero este año hemos aprendido que en un solo mes se pueden vivir varias eras geológicas y la membranosa constelación mafiosa de intereses empresariales y políticos que atenazan nuestras ciudades -mediante contratos, deudas adquiridas y presiones financieras y mediáticas- va a movilizar todos sus recursos para desacreditar las políticas de los equipos de Manuela Carmena y de Ada Colau. Sería muy ingenuo creer que gobernar Madrid y Barcelona en estas circunstancias, islas mestizas en el corazón del régimen, es una bicoca o una ventaja. Si una combinación de realismo, contundencia, serenidad, movilización y compromiso no logra resistir las presiones y mantener la adhesión popular de los que han votado por primera vez en muchos años, Barcelona y Madrid, que pueden ser el principio del principio, pueden convertirse, al contrario, en el principio del fin.
Pero aún más fácil es meter la pata en el frente interno. ¿Qué debe hacer Podemos de cara a las generales? ¿Qué conclusiones sacar tras el éxito de algunas de las candidaturas de unidad popular el pasado 24M? No tengo una respuesta clara, pero confieso que me preocupan las que pretenden serlo. En la izquierda tenemos la tendencia a medir toda la realidad a partir de una verdad parcial; somos “idealistas” en el sentido más filosófico del término; y a veces incluso a ese “idealismo” lo llamamos “materialismo”. Llevamos tantas décadas fuera de la realidad que, cuando de pronto tocamos una tecla que conecta con ella, creemos haber hallado un procedimiento mecánico de aplicación universal. Hace un año y medio un grupo plural de activistas e intelectuales que habían aprendido mucho en América Latina y en el 15M tocaron la tecla, mitad por perspicacia analítica mitad por casualidad. Funcionó. Se abrió una grieta a través de la cual la realidad en aluvión fertilizó a la izquierda y la izquierda, a su vez, salió de su larva elitista. A esa tecla se la llamó Podemos. Hoy se podrá reprochar a Podemos que, en este tiempo histórico acelerado y cambiante, haya creído por una inercia supersticiosa que se podía apretar una y otra vez con el mismo resultado la misma tecla (la de un populismo más mediático que laclauliano vivido finalmente como “cálculo”), pero conviene ser prudente a la hora de sacar conclusiones precipitadas sobre los resultados electorales.
Es indudable que algunas de las candidaturas populares señalan la necesidad de una convergencia que, desde fuera, sume un nuevo impulso al que activó Podemos en 2014. Lo que a mis ojos resulta inquietante es que algunos crean que -ahora sí- la izquierda ha encontrado la verdadera tecla que nos va a permitir superar Podemos (¡en un año y como si fuera el obstáculo!) y derrocar al régimen del 78. Esta tecla imaginaria es mucho más simplona e “idealista” que la que se reprocha, a veces con razón y otras sin ella, a la dirección podemita. España es un país fragmentado ideológica, geográfica y demográficamente. Sólo un ejercicio irresponsable de ilusionismo político puede llevar a extrapolar los resultados de los grandes a los pequeños municipios, de las elecciones municipales a las autonómicas, de una región a otra, de una clase social a otra; y sólo ignorando estas diferencias, y otras más directamente políticas (el liderazgo concreto de las candidaturas y el perfil concreto de la oposición local) se puede llegar a la conclusión de que bastaba poner de acuerdo de manera muy horizontal a unos cuantos izquierdistas y activistas en cualquier lugar de España (acuerdo para el que Podemos habría sido un obstáculo) para vencer en las elecciones. Es una versión interesada y mitológica. Esa fórmula ha servido en algunos territorios y en otros no y ello en razón de variables numerosas y complejas; y es difícil pasar por alto que, allí donde ha servido, se ha debido sin duda al apoyo de Podemos o de su “espíritu”, catalizador del voto mayoritario, menos politizado y menos activista. Hay que recordar, en todo caso, que en conjunto no se ha votado más a las candidaturas populares que a Podemos sino menos y que en Madrid, por ejemplo, no había ninguna diferencia de composición plural y “popular” entre las listas del Ayuntamiento y las del Parlamento autonómico ni tampoco en el vigor, transparencia y contenido de la campaña. La tecla que aquí se activó -y marcó la diferencia- fue curiosamente la de un liderazgo transversal muy laclauliano, el de Manuela Carmena, y no la de la unidad asamblearia de la izquierda movimentista y de la vieja izquierda, unidad que conviene defender pero que no puede atribuirse, o no solo, el éxito electoral.
No hemos encontrado la tecla porque no hay una sola tecla sino muchas y hay que tocarlas todas, cada una a su debido tiempo, como en un inmenso órgano de catedral. Podemos, lo escribí hace meses, es uno de los nombres de ese país desconocido que descubrió el 15M. Hay otros y habrá que formar con ellos una frase coordinada y convincente. Pero no debemos olvidar ninguna de las dos lecciones del 24M. La primera es que la convergencia de todas las izquierdas, las derrotadas y las emergentes, es inaplazable e indispensable. Sin ella no habrá un nuevo impulso cuesta arriba. La segunda es que esa convergencia es inútil, y hasta contraproducente, sino converge con la gente, compuesta en su mayor parte de no-activistas cabreados o desencantados, empobrecidos y desesperanzados, cuya tentación oscila entre el PSOE y la abstención. Para esta doble tarea hace falta estar ya allí donde esa convergencia, por primera vez en décadas, es posible y además útil; ese es el sitio donde nos ha puesto Podemos. El debate está abierto y no tengo una respuesta clara ni desde luego una fórmula única, pero no deberíamos extrapolar modelos mecánicos de unos territorios a otros y mucho menos de unas elecciones municipales a unas generales, donde cualquier convergencia de izquierdas necesitará una estructura flexible y una iniciativa de alcance estatal en la que pueda converger también, o sobre todo, la gente normalmente juiciosa y normalmente cansada. Podemos ha hecho toda clase de méritos para jugar ahí un papel protagonista, al menos de momento, y debe jugarlo entre Scila y Caribdis; es decir, entre la disputa del “centro” y el repliegue identitario, un ancho espacio intermedio en el que hay que elaborar discursos y propuestas inasimilables para las fuerzas del régimen y declinables para todos los otros nombres del 15M.
Acabo volviendo al principio. La noche del 24M me sentí, de pronto y contra toda lógica, abatido y casi desesperado, hasta el punto de que un familiar me preguntó extrañado: ¿te pasa algo? Es que -respondí- decenas y hasta centenares de amigos y conocidos míos son a partir de hoy diputados o concejales. ¿Seguirán siendo amigos míos ahora que son diputados y concejales? Que estos amigos que nunca soñaron con entrar en las instituciones ocupen ahora cargos públicos da toda la medida de lo que ha cambiado felizmente nuestro país y nuestra izquierda; e incuba la esperanza de que estos dos cambios traigan otros aún mayores. Pero que la política la hayan hecho hasta ahora nuestros antagonistas, que el ritmo, el espacio, las aristas, las haya diseñado el régimen que combatimos, que el medio institucional nos reciba ya configurado de la peor manera, no es asunto baladí. La frontera entre el “realismo” y la rendición es bien flaca y lo que marca la diferencia es menos la tentación, la corrupción o el compadreo que el cansancio, la tensión en espacios cerrados y mal iluminados, la falta de lecturas, la huida del pensamiento, la ausencia de lugares y ocasiones donde estemos obligados a cuidar a los demás. Es por ese camino por el que se impone la profesionalización de la política con todas sus derivas éticas destructivas. Hay que ser mucho más disciplinado y fuerte para conservar las amistades que para conservar la integridad moral; y me parece, aún más, que lo primero es condición de lo segundo. La política es la ciencia de las negociaciones y las tensiones, es verdad, pero es antes que eso -porque es su objetivo- la delicada artesanía de las atenciones y los cuidados. Nos conviene mucho que haya Manuelas y Adas de cualquier sexo en las mesas de negociación; y nos conviene mucho que mis amigos diputados y concejales conserven mi amistad, no para evitarme un sufrimiento seguro, sino porque de esa manera habrá más posibilidades de que ellos cambien las instituciones y menos de que las instituciones los cambien a ellos.
(*) Santiago Alba Rico es filósofo y columnista.
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2015.03.10 13:13 anarxy_XXX Razones para la igualdad de genero con exposicion cientifica, opinión personal.

Esto no lo he escrito ahora, pero quiero compartirlo se hunda o no ahi queda
e aunque los que escribimos sea mejor o peor y seamos seres empaticos por naturaleza, en mi caso muchas no puedo hablar demasiado debido a mi heterosexualidad, por ejemplo, la cual me impide sentir como si fuera mío el deseo hacia mi propio sexo; pero eso no quita que sea una defensora de tal derecho, pues aunque no lo entienda, se que cada cual es como es, y que independiente al género, son personas igual de válidas que otro cualquiera, que para ser malo o bueno, equilibrado o no, no obedece al sexo al que pertenezca si no a la calidad de persona que sea.
Y es que me parece tan injusto que se defenestre a las personas, por lo que siente o en su intimidad hace o disfruta, que no puede quedar indiferente en mis hilos o escritos que dejo dispersos en la plaza.** Históricamente el sufrimiento de estas personas ha sido tan brutal al equivalente al genocidio del holocausto, y los castigos tan crueles y desmedidos por el mero hecho de ser diferentes que diré abiertamente que al pensar en ello, siento una pena infinita por la humanidad.** No obstante hoy no voy a hacer esa entrada, sin antes escribir si es posible una diferencia con base científica que sirva para humillar, rebajar o excluir a acorde al género., cuidado con el matiz sobre las diferencias,** la pregunta es si las diferencias invalidan a las personas por su genero**
Todos los seres pese a su sexualidad somos igual de válidos Existe una gran controversia sobre el tema del dimorfismo cerebral; por la parte que me toca abogar por el género humano, más que por el sexo que el azar decidió para mi, pues está en mi creencia que no hay limitaciones en el pensamiento más que los listones que te pone la vida. Al igual que asumo mis limitaciones en cualquier ámbito soy consciente de las diferencias entre hombre y mujer, al igual que lo soy con el resto de humanos donde se que existen, gente más fuerte o débil, más lista o tonta, más guapa o fea, o mas adinerada o más pobre, pero no se trata de competencias, porque no es un carrera hacia un puesto, si no de la justa recompensa de cualquier ser humano a buscar su puesto mediante el trabajo y el esfuerzo, para aprender a reconocer los valores individuales, y ver los pensamientos como el producto de un cúmulo de voluntades hacia la apertura del conocimiento, y no como roles biológicos que coartaran las posibilidades y argumentan la línea divisoria ya existente que provoca la mentalidad machista o feminista; si no es para ver en el contraste el complemento, para así aprender a potenciar nuestras actitudes, y reconocernos primero como ser, y después como integrante de una sociedad que aporta lo mejor de si mismo sea del sexo que proceda, dejando esto último a beneficio intimo de cada quien y causa individual de gozo.
Tengo que decir que la historia demuestra en su trayectoria multitud de vejaciones hacia el sexo femeninoy/o homesexual, y que esta diferencia que se hace alusión sobre una base científica, por lo general, sirve y es la causa de que no estemos en los puestos relevantes salvo casos puntuales o que paradojicamente apoyen politicas restrictivas, o conservadoras moralistas . Ppero no se trata de elevar por encima la mujer lo que persigue esta entrada, ni siquiera la igualdad porque ésta no existe en ningún ámbito, si no la igualdad referida como género humano donde como grupo nos complementamos con nuestras habilidades personales. Sobre todo comprender que más allá del sexo y sus estadísticas, todos somos personas donde las diferencias se hacen complementos y los roles no sean imposiciones, si no fruto individual de sus capacidades, con el mismo valor en todas las escalas a nivel social e intelectua
HISTORIA DE LA LATERIZACIÓN CEREBRAL A través de varios estudios científicos, se ha comprobado la necesidad diferenciada de sexos como fin reproductivo, siendo este tras algunos incisos sobre lo que apoya, tal dimorfismo, pues no es cierto que haya asimetría morfológica entre los hemisferios. No hay pruebas concluyentes fehacientes. Sólo hay docenas de observaciones contradictorias. A veces se publica que hay asimetría morfológica, y a veces que no. Lo único que ha sido comprobado, es a nivel reproductivo, siendo las hormonas las causantes de tal diferenciación, sin interferir en la capacidad de inteligencia, y por ende, en el cociente intelectual.
La inteligencia ha sido un factor fundamental para clasificar a las personas y justificar su posición social. Los modos de medirla han ido variando con el tiempo. Así, en el siglo XIX Se la evaluaba en función del tamaño del cráneo y del volumen del cerebro. Durante el siglo XX se modificó el método, empezando a aplicarse los tests de inteligencia. Lo que subyace a estas técnicas, según S. J. Gould, es el planteamiento erróneo de que la inteligencia es propiamente una entidad, una cosa unitaria.
Una vez rectificada la inteligencia, se comete una segunda falacia, explica el autor, que consiste en establecer una gradación numérica. De este modo, a cada individuo se le adjudica un número y se lo coloca en un lugar de la escala. Este procedimiento lleva siempre a descubrir que los grupos humanos (razas, clases o sexos)oprimidos y menos favorecidos son naturalmente inferiores y deben ocupar esa posición. Se concibe, entonces, la inteligencia como algo separado, medible, hereditario y, como tal, innato. Continuamos tratando aquí, por tanto, con planteamientos biologistas.
CRANOMETRÍA (medición del cráneo )
En el siglo XIX, como acabamos de señalar, se llevaron a cabo una serie de mediciones para calcular el grado de inteligencia de distintos grupos humanos. En estas investigaciones destacó P. Broca, con el que la craneometría se fue convirtiendo en una ciencia rigurosa y respetable. Según esta supuesta ciencia, el tamaño del cráneo y, con él, el del cerebro, estaba directamente relacionado con el nivel de inteligencia de cada persona.
Broca se documentó muy bien acerca de la diferencia de tamaño entre el cerebro masculino y el femenino, llegando a la conclusión de que el segundo era notablemente más pequeño. Era consciente de que había que tener en cuenta que los varones tenían en general un mayor tamaño corporal que las mujeres, pero, según decía, era evidente que éstas eran menos inteligentes. Por tanto, la distinta constitución física de las mujeres respecto de los hombres por sí sola no podía dar cuenta de las variaciones en el tamaño del cerebro. Sin embargo, Broca sí consideró el correctivo de la talla para mostrar que los alemanes no eran superiores G. Le Bon, psicologo francés discípulo de Broca, fue especialmente misógino, elitista y racista.
Según sus estudios, el volumen del cerebro de una mujer de raza blanca era semejante al de un varón negro. Los deterministas biológicos tienden a adjudicar rasgos semejantes a los diversos grupos humanos que consideran inferiores, justificando con ello que sus miembros ocupen escalafones bajos en la sociedad. Lo que llama la atención especialmente es que Le Bon, en su estudio de las civilizaciones y de las razas, que publica en 1894, llega incluso a reconocer que si los hombres tienen unas dotes intelectuales superiores a las de las mujeres, ello se debe a que han recibido educación y, posteriormente, se han ido transmitiendo hereditariamente de varón a varón estos avances adquiridos gracias a la instrucción. De ahí que en las razas inferiores las diferencias de tamaño entre cerebros según el sexo sean poco importantes. Esto se explica además porque en estos grupos las mujeres comparten los trabajos de los hombres, lo cual aumenta el volumen de sus cerebros y, con ello, su inteligencia. La mujer de raza blanca recibe, sin embargo, una educación que en lugar de desarrollar su inteligencia, la restringe. Pero esto ha de continuar siendo sí, afirma el científico, pues de lo contrario se pone en peligro la estabilidad social.
Los datos recogidos por estos científicos eran interpretados según sus creencias y conveniencias, pues si hubieran introducido los correctivos necesarios, ni siquiera hubieran podido afirmar con fundamento que el cerebro de los hombres es mayor que el de las mujeres.
Una muestra de que existió un gran sesgo en la valoración de esos datos lo tenemos en las conclusiones que sacó de ellos María Montessori, quien apoyó muchas de las tesis de Broca, pero no aceptaba las que se referían a la menor inteligencia de las mujeres. Según los cálculos hechos por ella, para los que tuvo en cuenta ciertos correctivos, los cerebros femeninos eran un poco mayores que los masculinos, por lo que afirmaba que las mujeres eran intelectualmente superiores a los hombres, que habían prevalecido únicamente por su fuerza física. De este modo, Montessori, al igual que los otros estudiosos, llegó a las conclusiones más acordes con sus propios deseos.
TEORIA DE LA LATERIZACIÓN HEMISFÉRICA Además de investigar el volumen del cerebro en función del sexo, Broca localizó el centro del lenguaje en el hemisferio izquierdo, dando lugar con ello a posteriores estudios sobre la localización de las diferentes aptitudes. Se empezó a hablar entonces de dominancia hemisférica y de lateralización haciendo referencia a este fenómeno. Los nuevos descubrimientos que fueron apareciendo ya en el siglo XX iban mostrando que el cerebro del varón estaba más lateralizado que el de la mujer. Teniendo en cuenta que el fenómeno de la asimetría entre los dos hemisferios no se daba en los animales, se concluyó que el hombre estaba más evolucionado en ese sentido que las mujeres y que, por lo tanto, ejecutaba mejor las tareas intelectuales.Se calificó el hemisferio izquierdo como racional y consciente y el derecho como emocional e intuitivo.Considerando que la conexión entre ambos era mayor en las mujeres que en los varones, se dijo que éstas eran más irracionales, pues la parte emocional de su cerebro impregnaba la racional. También durante el pasado siglo se llevaron a cabo investigaciones científicas que se centraban en las hormonas como responsables de estas diferencias. Las hormonas, se afirmó entonces, en diversos momentos del desarrollo del feto, masculinizan o feminizan el cerebro. El neuroendocrinólogo S. Goldberg en su obra "La inevitabilidad del patriarcado", publicada por primera vez en 1974, explica que los hombres muestran desde muy pronto una fuerte tendencia agresiva y dominante y sitúa la causa de este fenómeno en la hormona propiamente masculina, es decir, en la testosterona. De este modo, el patriarcado se convierte en una estructura natural e inevitable en cualquier tipo de sociedad humana. El sexo en la sociedad es, para los deterministas biológicos que estamos viendo no sólo inevitable, pues las hormonas así lo ordenan, sino también socialmente funcional, como demuestra la cita de Le Bon En la actualidad las investigaciones científicas parecen apuntar que, efectivamente, el cerebro es fuertemente influido por las hormonas sexuales (estrógenos y andrógenos) durante el período de gestación, lo que determina su estructura. De ahí, se afirma, que hombres y mujeres presenten diversas aptitudes. En este sentido, es ya un tópico señalar que las mujeres poseen más fluidez verbal que los varones, mientras que éstos son más aptos para determinadas tareas espaciales. No se detectan diferencias en el nivel de inteligencia global, simplemente hombres y mujeres resuelven los problemas de distinta manera y activan zonas diversas del cerebro para realizar una misma función. (*) Un articulo complementario del que extraigo un trocito: enlace *Cita TEXTUAL: --Para especies como la nuestra, en la que la única forma de reproducción es la sexual, la selección por sexos ha generado dimorfismo sexual; cada individuo para reproducirse debe ser macho o hembra. La diferenciación sexual es el proceso mediante el que los individuos desarrollan un cuerpo, sistema nervioso y conducta masculina o femenina. Aunque el cerebro sea un órgano sexualizado, ello no implica que un tipo de organización cerebral sea mejor que el otro, ni que el sexo sea usado como criterio fundamental per se para determinadas opciones profesionales y ocupacionales * No me cabe entero el estudio de un neurologo , pero lo dejare en un comentario abajo...
pero viene a concluir que
Señalando el matiz, que las diferencias son existentes como fines reproductivos y acercamiento y relación sexual.

- opinion.

cualquier diferenciación de los cerebros en base a la inteligencia en cada género, solo es un argumento más para establecer la linea divisoria entre sexos a lo largo de una penosa historia; no solo las mujeres lucharon, evidentemente, el libre pensamiento, la cultura, una sociedad completa...y no, no creo en las diferencias pese a los dimorfismos cerebrales, porque hombres y mujeres juntos lucharon para conseguir lo que hoy disfrutamos mujeres como yo, tanto monta, monta tanto, unos como otros.. Los dimorfismos cerebrales son tan solo válidos para el tratamiento médico en disfunciones sexuales u otros campos de la medicina. Lo único que se demuestra es que en la opción de como resolver un teroema, o ejecutar una acción , pese a que usara diferentes habilidades o su lógica discurriera cerebralmente para realizarlo vías diferentes, el resultado sería el mismo. Pero esto es una tontería también si lo pensamos pues si ya de principio cada ser humano tiene una habilidad y una perspectiva de ver la vida y hacer la cosas, dependerá más de la destreza o habilidades aprendidas y su capacidad individual como ser humano.
Lo único que se ha demostrado fuera de las diferencias de género que aumenta la capacidad intelectual, es la cultura y progresivo aprendizaje de la vida, entorno y demás Hombres, mujeres y homosexuales tenemos las mismas capacidades, la misma inteligencia, y la misma validez. Mientras convivamos con una palabra que tan solo marca la diferenciación como animales inteligentes y sociales que somos, con esa palabra impresa en nuestro cerebro, que se llama respeto y que tan solo dibuja un horizonte llamado libertad , amor. tolerancia, cultura y sobre todo procurar hacer más felices a quienes nos rodean intentando ser cada día mejor persona, sea hombre, mujer u homosexual. Nuestras diferencias nos complementan y son necesarias, pero la igualdad humana en el sentido de validez humana y o inteligencia jamás podrá medirse por el género si no por la capacidad, habilidades o inteligencia de cada individuo. El idiota lo será toda la vida independiente que sea hombre, mujer, o gay . Podrán ser buenos padres quienes sean capaces de educar a sus hijos y comprenderlos, independiente si la figura es paterna o materna o asexual , u homosexual. Amar, soñar, llorar, sentir, crecer,leer y cualquier acto humano que nunca nadie se olvide atañe a toda la humanidad y en eso exactamente somos igual de humanos.
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2015.01.30 17:56 nobfiama RESPUESTA A PABLO IGLESIAS

He recibido la carta de Pablo Iglesias invitándome a participar en la Gran Marcha del día 31, me imagino que como a todos, pero aquí va mi respuesta.
 PABLO IGLESIAS: CRONICA DE UNA AMBICIÓN ANUNCIADA 
  1. Si hace algo más de un año, se pregunta a los españoles ¿Quién es Pablo Iglesias? No creo que llegara a un 5% de conocimiento, hoy es el personaje más conocido para los españoles (97%), después del Rey (100%). En política, éste es un fenómeno nunca visto hasta ahora.
  2. Es indudable, que ello sólo ha sido posible gracias a los medios de comunicación, en especial por las cadenas de TV: La cuatro y la Sexta, quienes le han posibilitado desgranar un discurso rompedor, tomado de la calle y de los movimientos sociales, en especial el 15-M. Los ciudadanos, cansado de un discurso trasnochado, de la corrupción insoportable, del desmantelamiento del Estado de Bienestar, han podido escuchar su propia voz a través de la de Pablo Iglesias.
  3. En el verano del 2013, Pablo Iglesias (entonces un absoluto desconocido) junto con un grupo de compañeros profesores de la Universidad Complutense deciden “probar” y dan el paso a las elecciones europeas bajo el paraguas del movimiento social PODEMOS, que acaban de fundar, recogiendo las inquietudes y las reivindicaciones y el malestar del 15-M, de las “mareas” blancas, azules, verdes…Con un resultado para nada soñado por ellos y ni siquiera previsto en ningún sondeo: 1.200.000 votos y cinco escaños en el Parlamento Europeo.
  4. Con estos mimbres Pablo Iglesias, decide ir a por todas: Se acabó jugar a los movimientos sociales, a la reivindicación asamblearia, a las movilizaciones: Hay que fundar un partido como los de “la casta” con un liderazgo fuerte (EL) con un grupo de absoluta confianza (“su ejecutiva”) y con un discurso, supervisado por él y que no suponga comprometerse con nada. No hay que cometer ningún error hasta alcanzar el poder a finales del 2015 ni permitir la disidencia dentro del partido. Todo el poder para el líder.
  5. El partir de la nada y en poco más de dos años llegar a Presidente del Gobierno de España, es algo inaudito, no soñado por nadie y, por supuesto, imprevisible. No existe ningún antecedente en las democracias occidentales. Lo normal y lo lógico en política es empezar poco a poco, desde abajo, conquistando electores, convenciendo sobre el terreno con decisiones que afectan a los ciudadanos, véase por ejemplo Syriza en Grecia, que desde su fundación, lleva ya 10 años al pie del cañón, gobernando ayuntamientos, debatiendo en el Congreso, presentando propuestas. Su victoria electoral, el pasado día 25, es la culminación de un trayecto no muy largo en el tiempo, pero eficaz y congruente con los tiempos en política. Hay que recordar también que Syriza, nunca ha renegado de sus orígenes, netamente de izquierdas y que ha contado y cuenta con cuadros y profesionales que no hacen la “ola” al líder, sino que se dedican hacer propuestas concretas y ejecutan las mismas ahí donde gobiernan.
  6. Pablo Iglesias, no quiere pasar por ello, tiene prisa, no puede dejar pasar la oportunidad, por ello: ¿Las municipales? No. Aunque los ciudadanos de los Círculos lleven trabajado en sus respetivas municipios y se cojan un cabreo monumental. Razones: No queremos que entren oportunistas (¡!??) en las listas de podemos. Las municipales son en Mayo y pueden “chafar” al líder los errores, las exigencias de los ciudadanos a sus concejales y alcaldes. Lo importante es llegar limpios e inmaculados a la gran cita de las Generales.
  7. ¿Ideología? No hombre, eso está superado. “El debate derecha-Izquierda es un juego de trileros” (véase entrevista en el Pais). ¿Entonces, los amores con los gobiernos bolivarianos? Son pecados de juventud: “Nosotros abogamos por modelos nórdicos” Ahora, si le preguntan: si le gustaría tener un programa de TV, como presidente del gobierno al estilo de Chávez o Correo, contesta: !! Sería la hostia, ¿no?!! (véase entrevista de Jordi Evola en Quito) y de Monedero, llorando la gran pérdida que supuso la muerte del comandante Chávez, para los pueblo oprimidos de América?, pelillos a la mar… Entonces, nos preguntamos: ¿Qué hace hoy en la campaña Griega con Syriza? (partido netamente de izquierdas) Ah, eso forma parte de las contradicciones y en todo caso:”Estos son mis principios, pero si no le gusta, tengo otros” ( Groucho Marx)
  8. Pasamos primero del no al pago de la duda externa criminal, al no pago de la parte ilícita, para terminar con la renegociación de la misma. De la Renta básica universal, al salario mínimo de subsistencia. De la jubilación a los 60 años, al ya se verá…¿y la cuestión catalana? ¡!Puf!! “pondremos sobre la mesa todas las propuestas” ¡!eureka!!( entrevista en la SER)
  9. Eso sí, nada de participar en marchas reivindicativas, salvo la del día 31, diseñada para mayor gloria del líder y recordarle a Rajoy el tic tac, tic tac. nada de que se nos vea en plataformas contra los desahucios, mareas…la ley mordaza, la nueva ley de educación universitaria y ¿los círculos? Ah, sí, continúan debatiendo sobre el sexo de los ángeles. Y “cuando nos tocan a Errejón, Monedero, Tania, me tocan a mí” (mitin de Valencia)¿ Recuerdan la defensa de Felipe González a A. Guerra? “Si lo tocan a él, me tocan a mí”
  10. No está mal todo éste diseño en dos años ¿no? Otra cosa es que lo logre. De momento, las últimas encuestas, ya suspende…es que no es fácil mantenerse con un discurso que en los tiempos que corren, todo se queda viejo y el discurso de “la casta”, también se va quedando viejo si no hay alternativas. Por todo ello, no asistiré a la marcha del día 31 a corear tic, tac, tic,tac, hacer la ola al gran líder, y porque el desencanto que anuncia Juan Cruz, en su último artículo, me ha llegado a mí prematuramente.
Marcelo Noboa Fiallo Xixón, 30 de Enero de 2015
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